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BECAS ACADÉMICAS

Los madrileños seleccionados por Amancio Ortega para estudiar el bachillerato en Estados Unidos: "Siento que vivo en una película"

Samuel, Eleidy, Miriam, Nora, Óscar e Isabella tienen 15 años y son seis de los 57 becados de la Comunidad de Madrid por la Fundación Amancio Ortega que cursarán un año académico en Canadá o Norteamérica

Samuel, Eleidy, Miriam, Nora, Óscar e Isabella tienen 15 años y son seis de los 57 becados de la Comunidad de Madrid por la Fundación Amancio Ortega.

Samuel, Eleidy, Miriam, Nora, Óscar e Isabella tienen 15 años y son seis de los 57 becados de la Comunidad de Madrid por la Fundación Amancio Ortega. / ALBA VIGARAY

Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

Además de su edad, todos tienen algo en común. Han sido seleccionados por la Fundación Amancio Ortega de entre miles de candidaturas para estudiar primero de bachillerato a miles de kilómetros de casa. El programa, nacido en 2010, permite a 450 alumnos de toda España cursar un año académico en Estados Unidos o Canadá. Del total de alumnos becados, 57 son madrileños y estudian en centros públicos, privados o concertados de la Comunidad. “Me enteré de que me habían escogido cuando estaba en el despacho de la profesora de Economía, que es mi madre. No me lo creía, pero fue uno de los mejores momentos de mi vida. Todos los profesores y compañeros me felicitaron, sentí una gratitud enorme”, relata Samuel Barrón, uno de los agraciados. Estudia en el Colegio Arturo Soria, en el barrio de Ciudad Lineal y, aunque ambos destinos llaman su atención, hay una ciudad que destaca sobre el resto: “Me quedo con Vancouver. Es una de las zonas más bonitas y cálidas del país, tiene mucha naturaleza y puedo hacer senderismo. Además, hay muy buen nivel académico, así que no dudo en que aprenderé mucho inglés. También sobre la cultura canadiense y del resto de personas internacionales que viven allí”. 

El joven tiene claro que, sin la ayuda de sus padres, esta experiencia no sería posible. “Toda mi infancia han estado muy cerca de mí y me han enseñado a ser la persona que soy hoy. Me han inculcado el respeto y el trabajo duro sin el que no estaría aquí. Mi madre es voluntaria en comedores sociales y bancos de alimentos y, desde hace un tiempo, vamos los dos juntos”, asegura. El deporte ocupa gran parte de su vida, pues entrena a fútbol tres días a la semana en el Club Deportivo Canillas, del barrio de Hortaleza: “Es lo que más me gusta junto a la historia y la geografía. En mis ratos libres siempre estoy leyendo e investigando sobre estos temas”. Samuel tiene claro que cursará el bachillerato de Ciencias Sociales para, después, acceder a un doble grado de Economía, Historia, Derecho o Relaciones Internacionales: “No soy capaz de elegir sólo una”. Los seis coinciden en que el proceso de selección de estas becas es “estricto”. Por un lado, la media de tercero de ESO tiene que superar un 8, especialmente en la asignatura de inglés. Por otro lado se tiene en cuenta la renta familiar: “Se hace una media ponderada y pasan 2.400 personas a la segunda fase”. 

Samuel Barrón e Isabella Monti estudian 4º de la ESO en la Comunidad de Madrid.

Samuel Barrón e Isabella Monti estudian 4º de la ESO en la Comunidad de Madrid. / ALBA VIGARAY

En este caso, los estudiantes se enfrentan a un examen de inglés dividido en cuatro partes: lectura, escritura, comprensión auditiva y expresión oral. En última instancia, aquellos con mejor calificación han de realizar una entrevista personal en la que demostrar su valía como candidato. “Tenía claro que era una oportunidad que jamás repetiría, así que di el máximo posible para conseguirlo”, concluye el joven. A su lado se encuentran Eleidy Flores y Miriam Fan Yu. Ambas estudian en el IES Juan de Villanueva, en el barrio de Usera y se enteraron de que habían sido seleccionadas en mitad de una excursión escolar. “Tenía la fecha marcada en todos mis calendarios, con alarmas incluídas, pero me puse tan nerviosa que no encontraba mi nombre, así que mis amigos lo hicieron por mi. Al ver mis apellidos en la lista de Estados Unidos grité de emoción. Fue un instante que nunca olvidaré”, recuerda Flores, que nació en Venezuela y reside en Madrid desde hace seis años. 

¿Canadá o Estados Unidos?

Desde pequeña imaginé mi adolescencia como la de las películas de Disney Channel. Y hoy siento que la estoy viviendo así”. Conoció el programa de la fundación a través de una de sus docentes, que le animó a mantener su media de sobresaliente: “Ella estaba convencida de que la conseguiría y, desde el inicio me pareció un sueño poder viajar y salir de mi zona de confort. El verano pasado tuve la oportunidad de visitar Florida y quedé encantada con el ambiente y sus puestas de sol. Espero poder estudiar allí el año que viene y, si no, en cualquier otro estado del sur”. Eleidy aspira a ser arquitecta o diseñadora de interiores, así que tiene claro que cursará el bachillerato tecnológico: “Siempre me ha gustado imaginar y organizar espacios. Fantaseo con remodelar una casa por completo”. Su compañera y amiga Miriam es la única de los seis que ya ha cumplido 16 años. Aunque juntas comparten hobbies como la pintura, el voleibol o la fotografía, no han elegido el mismo destino para la beca: “Opté por Canadá por el estilo de vida y el ambiente tan acogedor que tienen, pero no tengo preferencia”. 

Eleidy Flores y Miriam Fan Yu estudian en el IES Juan de Villanueva, en el barrio de Usera.

Eleidy Flores y Miriam Fan Yu estudian en el IES Juan de Villanueva, en el barrio de Usera. / ALBA VIGARAY

Lo tiene claro. Entre sus metas está la de estudiar Medicina para convertirse en cirujana, así que cursará la rama de ciencias. Aunque, debido a la alta demanda, también baraja trabajar como profesora de biología, inglés o dibujo. Se considera una apasionada de las clases extraescolares y, hasta la fecha, se ha apuntado a ajedrez, robótica, costura, patinaje, natación, hip-hop y ballet. Hablando de aficiones atípicas entre adolescentes, Nora Payán practica y compite en tiro con arco. También es nadadora y sabe tocar “un poco” el piano. Es alumna del IES Franciso Ayala, en el distrito de Carabanchel, y sus asignaturas favoritas son matemáticas y biología. “Me encantaría formarme como bióloga marina en las universidades de Galicia o Cádiz. Si no, haré Matemáticas en la Universidad Complutense de Madrid”, dice. Se apuntó a las Becas de la Fundación Amancio Ortega pensando que no lo conseguiría, debido al número tan elevado de candidatos que se presentan. Y, aunque inicialmente pensaba ir a Estados Unidos, cambió de idea al descubrir las plazas para Canadá. 

"Poco tiempo libre"

La noticia le pilló en el aula, haciendo un examen. “Estaba muy nerviosa y en cuanto acabé fui a mirarlo al ordenador de clase, pero no funcionaba, así que le pedí el favor a la profesora para poder consultarlo en su teléfono. Al ver mis apellidos sentí alivio y mucha felicidad”, expresa. La misma que experimentó Óscar Gallardo, quien volvía a casa del colegio con algunos de sus compañeros del Colegio Montpellier, en Ciudad Lineal. Él también cursará el bachillerato de ciencias, aunque no sabe en qué parte de Estados Unidos: “No me gustaría que fuera una ciudad grande. Madrid es gigante y quiero probar a vivir en un entorno más tranquilo por un año. De mayor quiero estudiar una ingeniería, quizás fuera de España. Siempre está bien conocer nuevos estilos de vida”. Practica escalada un día a la semana, toca la guitarra eléctrica en una banda de rock y entrena a fútbol tres veces a la semana en el equipo del colegio. “Tengo poco tiempo libre”, bromea. No es el único. Isabella Monti, la última de estos seis seleccionados, juega al tenis cuatro veces a la semana

Óscar Gallardo y Nora Payán viajarán a Estados Unidos y Canadá respectivamente para estudiar el nuevo curso.

Óscar Gallardo y Nora Payán viajarán a Estados Unidos y Canadá respectivamente para estudiar el nuevo curso. / ALBA VIGARAY

Disfruta del deporte de la misma forma que lo hace cuando puede ver series o leer tranquila en su habitación. Su centro de estudios es el Colegio Tres Olivos, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, un lugar en el que conviven alumnos con y sin discapacidad auditiva. “A mi familia y a mí nos pareció una oportunidad única para crecer a nivel académico y personal. He sido seleccionada para viajar a Estados Unidos y, tras haberlo pensado mucho, me gustaría aterrizar en un sitio como Boston, de tamaño mediano, donde poder vivir todos los aspectos de la cultura americana”, confiesa. Cuando se enteró de que era una de las 450 elegidas, no pudo evitar emocionarse y pasó todo el día llorando. “Pero de felicidad”, bromea. Dividida entre el arte y las ciencias, no sabe aún por qué bachillerato se decantará. De momento, este año hará prácticas durante una semana en una clínica veterinaria gracias al programa 4ºESO + Empresas, de la Comunidad de Madrid. Aún quedan varios meses para hacer las maletas, pero estos jóvenes madrileños ya sueñan con cruzar el Atlántico para vivir la aventura de sus vidas.