Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

GASTRO

El restaurante de Ricardo Sanz en el Wellington entra en preconcurso para reestructurar su deuda

Maestro de la cocina japonesa en España, el pasivo asciende a casi dos millones de euros y se añade a las dificultades que el chef viene atravesando desde la separación del grupo Kabuki, del que había sido uno de sus fundadores

Ricardo Sanz, maestro de la cocina japonesa en España, atraviesa dificultades financieras en su restaurante Wellington.

Ricardo Sanz, maestro de la cocina japonesa en España, atraviesa dificultades financieras en su restaurante Wellington. / EFE

Madrid

El cocinero Ricardo Sanz, uno de los nombres clave en la popularización de la cocina japonesa de alto nivel en España, afronta un complicado proceso de reordenación financiera en su buque insignia madrileño. El restaurante Ricardo Sanz Wellington, el espacio que durante años operó como Kabuki Wellington dentro del histórico hotel del mismo nombre, ha activado un preconcurso de acreedores con el objetivo de pactar una reestructuración de su deuda y evitar el concurso.

Según la documentación del procedimiento, que salió a la luz por una información de Okdiario, la comunicación se tramita en el Juzgado de lo Mercantil nº 13 de Madrid. El movimiento abre una ventana de negociación con bancos y proveedores para ordenar un pasivo que se sitúa en el entorno de los dos millones de euros. Entre los principales acreedores figuran entidades financieras y el propio Hotel Wellington, que además de albergar el negocio es parte interesada por su condición de arrendador.

La cronología del expediente apunta a que la empresa presentó la comunicación el 14 de mayo de 2025 y buscó posteriormente una prórroga para extender el periodo de negociaciones. Sin embargo, el juzgado denegó la ampliación el 9 de diciembre de 2025 al constatar que la petición se había presentado fuera de plazo. Esa decisión es determinante: sin el paraguas temporal del preconcurso, el margen para cerrar un acuerdo con acreedores se estrecha y la presión se incrementa en un momento especialmente delicado para la continuidad del negocio.

El frente más sensible es el del propio inmueble. El contrato del espacio, con vencimiento en abril de 2027, queda expuesto a un escenario de tensión con el hotel si la negociación no progresa. Estos días también ha trascendido la existencia de una demanda de desahucio en el Juzgado de Primera Instancia nº 11 de Madrid, un procedimiento que añade incertidumbre sobre la permanencia del restaurante en una de las direcciones más cotizadas del barrio de Salamanca.

A la complejidad estrictamente económica se suma un segundo frente. Okdiario también aseguró haber tenido acceso a advertencias derivadas de una inspección sanitaria que alertarían de deficiencias operativas, entre ellas aspectos relacionados con el control documental y el etiquetado, que el establecimiento debería corregir, aunque Ricardo Sanz les ha quitado importancia en alguna de sus escasas declaraciones a medios estos días. Consultado por este diario, el chef se mostraba afectado por el revuelo levantado y prefería no hablar del asunto.

Referencia de la concina nipona

El caso golpea a un cocinero con una trayectoria singular en la gastronomía española. Ricardo Sanz se convirtió en referencia en Madrid por su interpretación de la cocina japonesa contemporánea y por impulsar un modelo de sushi de autor que elevó el listón del sector. Su nombre quedó ligado durante más de dos décadas a la marca Kabuki, con la que consiguió la primera estrella Michelin para un restaurante de cocina internacional en España y que creció como una de las enseñas más reconocibles de la fusión nipona en este país. A lo largo de su trayectoria, Sanz ha llegado a acumular hasta cuatro de esas distinciones gastronómicas.

El proyecto Kabuki terminó para él con la separación de su socio José Antonio Aparicio en plena reordenación empresarial del grupo. Tras esa ruptura, Sanz continuó al frente del restaurante del Wellington ya bajo su propia denominación. El grupo que creó en 2021 con su nombre incluye también el restaurante Kyoshi, situado en el entorno de Las Cortes y que ofrece una aproximación algo más informal a su fusión de cocina japonesa y mediterránea.

Ahora, el preconcurso abre una última vía para ordenar la deuda y proteger el proyecto. Si el acuerdo con acreedores no cristaliza, el siguiente paso natural sería el concurso voluntario, con el consiguiente impacto en proveedores, financiación y, sobre todo, en la estabilidad del contrato de alquiler que sostiene el negocio en su ubicación actual. En un mercado cada vez más competitivo para la cocina japonesa en Madrid, el desenlace del proceso determinará si el restaurante logra encauzar su futuro o se ve abocado a una reestructuración más profunda.