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RENOVACIÓN DEL TELEFÉRICO

Adiós al cable histórico: Madrid inicia el desmontaje del Teleférico para estrenar un sistema de última generación

El martes comienza la renovación integral del teleférico con la retirada del cableado original

Recreación del interior de la futura nueva estación del Teleférico.

Recreación del interior de la futura nueva estación del Teleférico. / Ayuntamiento de Madrid

Héctor González

Héctor González

Madrid

El Teleférico de Madrid comienza a despedirse de su infraestructura original. A partir del martes 20 de enero, la Empresa Municipal de Transportes (EMT Madrid) iniciará la fase de desmontaje del cableado antiguo, un paso clave previo a la demolición parcial de los edificios que albergan las estaciones de Pintor Rosales y Casa de Campo, según informan desde el Área de Urbanismo que dirige Borja Carabante.

El cable retirado ha sido durante más de medio siglo el soporte del recorrido aéreo de 2,5 kilómetros que conecta el centro urbano con la Casa de Campo, una de las postales turísticas de la ciudad desde su inauguración en junio de 1969. Ahora, el proyecto impulsado por EMT y el Ayuntamiento abre una nueva etapa: el teleférico dejará atrás el sistema bicable para convertirse en un servicio monocable, con 47 modernas cabinas panorámicas diseñadas para transportar 10 personas cada una.

La retirada del cableado permitirá “separar” la infraestructura aérea de las estaciones terminales y dará paso a la construcción de nuevas bases para las torres, además de la instalación de equipos electromecánicos de nueva generación —motores eléctricos, cable tractor-portador y poleas— en ambas estaciones. En paralelo, ya se han licitado las obras, finalizado el proyecto técnico y activado la fabricación de las nuevas cabinas en la factoría de Doppelmayr en Suiza.

La transformación no será solo tecnológica. Las estaciones contarán con un diseño arquitectónico integrado en el entorno, y se reforzará la accesibilidad en los accesos, con apoyos como colores y pavimentos para facilitar la identificación de zonas. Además, se ejecutará una nueva acometida eléctrica adaptada a la demanda real del sistema renovado.

Con una inversión estimada de unos 30 millones de euros (y un presupuesto de 26.266.351,09 € sin IVA), el nuevo teleférico incorporará sensores inteligentes en cabinas y pilonas para seguridad activa, así como herramientas de inteligencia artificial para analizar flujos y alertas, protocolos avanzados de ciberseguridad e integración digital con pantallas y aplicaciones móviles para ofrecer información en tiempo real.

El objetivo, subrayan los promotores del proyecto, es convertir el teleférico en un transporte “puntero, sostenible y accesible”, alineado con la movilidad urbana y el turismo responsable, mejorando la eficiencia energética, reduciendo emisiones y reforzando la conexión “verde” entre la ciudad y la Casa de Campo.