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VENEZUELA

Las familias de jóvenes venezolanos víctimas de Maduro piden desde Madrid una orden de captura internacional: "Nuestros hijos no son una estadística"

Exigen una respuesta urgente de la Corte Internacional para que los crímenes de lesa humanidad no queden impunes

Neomar Lander y Zugeimar Armas, padres de Neomar Alejandro Lander, durante la rueda de prensa que familiares de jóvenes asesinados en las manifestaciones contra el régimen de Nicolás Maduro ofrecen este martes en Madrid.

Neomar Lander y Zugeimar Armas, padres de Neomar Alejandro Lander, durante la rueda de prensa que familiares de jóvenes asesinados en las manifestaciones contra el régimen de Nicolás Maduro ofrecen este martes en Madrid. / Borja Sánchez-Trillo / EFE

Marina Armas

Marina Armas

Madrid

"Han pasado ocho años y seguimos esperando; nuestros hijos fueron asesinados y los responsables siguen libres". Son las palabras de uno de los familiares de jóvenes venezolanos asesinados durante las diversas protestas y manifestaciones contra el régimen de Nicolás Maduro, que se vienen produciendo en el país sudamericano desde 2014. En un encuentro celebrado en el auditorio del bufete Cremades & Calvo-Sotelo en Madrid con el apoyo de Venezuelan Press, las madres, padres, hermanos y tíos, acompañados de abogados y expertos en derecho internacional, exigieron justicia, memoria y una respuesta urgente de la Corte Penal Internacional (CPI) ante crímenes de lesa humanidad que, denuncian, "siguen impunes".

"No pedimos venganza, esperamos justicia y que paguen todos los que estuvieron y han estado involucrados en cada uno de estos crímenes", insistió Israel Cañizales, padre de Armando Cañizales Carrillo, un músico fallecido a los 18 años, en un acto en el que reclamaron acelerar la investigación conocida como Venezuela I y la emisión de órdenes internacionales de captura contra Maduro y su cadena de mando por los crímenes cometidos - asesinatos, torturas, persecuciones-. Las seis familias presentes subrayaron que el paso del tiempo no ha reducido el dolor ni la responsabilidad de los autores materiales e intelectuales, y apelaron a la CPI y a los Estados parte del Estatuto de Roma a actuar con urgencia para que los responsables rindan cuentas ante la justicia internacional.

A lo largo de las intervenciones, los familiares relataron cómo sus hijos y sobrinos murieron durante las protestas de 2017 y coincidieron en que, casi una década después, la mayoría de los crímenes sigue impune. La reciente detención de Maduro en Estados Unidos, señalaron, ha reabierto la esperanza de justicia, aunque advirtieron de que el foco judicial no se ha situado aún en los asesinatos cometidos durante la represión "Nuestros hijos no son una estadística, son personas", coincidieron, reclamando memoria, verdad y reparación tras años de silencio y falta de respuestas judiciales tanto dentro como fuera del país.

Isabel De Figueiredo, madre de Diego, un joven biólogo de 31 años fallecido de un disparo cuando acudió a protestar por la situación de su país, cuestionó el papel de los organismos internacionales porque "cuando matan a uno duele, cuando son muchos es indiferente". "La CPI, tantos organismos que existen, y no ha pasado nada. En Venezuela lo comprendo por la maraña, ¿pero fuera tampoco?", se preguntó, antes de lamentar que Maduro pueda ser juzgado por otros delitos, tras ser capturado por Estados Unidos, pero no por estas muertes: "Lo van a juzgar por narcotráfico, pero nunca por asesino". "Nicolás Maduro debe pagar todos estos asesinatos (...). Hay más de 10.000 víctimas en Venezuela, y todos merecen reparación y justicia", proclamaron las familias.

En un auditorio sobrecogido, los padres Neomar Lander Armas, mostraron el video del momento del asesinato de su hijo de 17 años durante una de las protestas y que en segundos ruló por las redes sociales. "Lo mostraré las veces que sean necesarias", dijo su madre Zugeimar Armas.