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BALANCE DE SEGURIDAD

Madrid reclama penas más duras tras 45 apuñalamientos y más de 240 armas blancas incautadas en Navidad

El Ayuntamiento subraya su preocupación por el incremento de incidentes con armas blancas en las calles y exige cambios legales al Gobierno

Sanz inspecciona parte de las armas blancas intervenidas durante la campaña navideña.

Sanz inspecciona parte de las armas blancas intervenidas durante la campaña navideña. / Ayuntamiento de Madrid | Rafa Albarrán

Héctor González

Héctor González

Madrid

Pese a que la campaña de Navidad ha discurrido con relativa normalidad, con pocos incidentes pese a la ingente afluencia de gente durante varias semanas, una preocupación empaña el recuento del periodo: el aumento de incidentes con arma blanca. Y es que a lo largo de diciembre se han producido hasta 45 heridos por apuñalamientos, incluyendo dos fallecidos, y la Policía Municipal se ha incautado de más de 240 armas de este tipo.

En concreto, se han intervenido 241 armas blancas desde el pasado 22 de noviembre. La mitad de ellas, 108, proceden de una actuación conjunta con la Guardia Civil, bautizada como 'Azul y Verde', en la que ambos cuerpos inspeccionaron una armería, aprehendiendo 60 navajas, 30 machetes y otras armas ocultas. Las restantes 133 incautaciones se han producido en distintas actuaciones a lo largo de la campaña navideña, casi el doble que las 85 del año pasad

Unas cifras que generan una "enorme preocupación" en en el seno del Ayuntamiento de Madrid, tal y como ha subrayado este jueves la vicealcaldesa, Inma Sanz, durante una visita a la Jefatura de Policía Municipal de Madrid para hacer balance del dispositivo de seguridad de Navidad. "Hablamos de un número de total de 45 heridos a lo largo de todos estos días de la campaña navideña por por utilización de armas blancas", ha trasladado, vinculando los incidentes tanto a bandas juveniles como a reyertas en algunos barrios.

"Se están produciendo estos hechos, es imposible negarlo y mirar para otro lado como está haciendo el delegado del Gobierno", ha recriminado Sanz, antes de volver a reclamar cambios legislativos para endurecer las consecuencias penales de portar y usar este tipo de armas sin justificación. "Necesitamos reformas legislativas que hagan que esté mejor penado ese uso, esa tenencia, sin poder justificar el objetivo”, ha recalcado.

Despliegue policial: hasta 800 agentes y 400.000 artículos pirotécnicos incautados

En cuanto al dispositivo municipal, Sanz ha subrayado que, desde el 22 de noviembre, se ha desplegado un refuerzo diario de entre 400 y 800 policías municipales, con miles de intervenciones. Entre los datos aportados: más de 14.000 controles de alcoholemia, más de 3.000 actuaciones contra la venta ambulante ilegal, más de 1.500 intervenciones sobre productos pirotécnicos (con 400.000 unidades incautadas), además de 1.600 actuaciones vinculadas al consumo de alcohol en vía pública y más de 700 inspecciones en locales de ocio.

La vicealcaldesa ha defendido que este despliegue busca garantizar que “mientras todos podemos disfrutar de las fiestas, la ciudad esté en buenas condiciones de seguridad”, pero ha insistido en que, ante el repunte de la violencia con arma blanca, el Ayuntamiento considera imprescindible acompañar las actuaciones policiales de reformas normativas que permitan “actuar ante estas situaciones” con mayor contundencia.

Bomberos y Samur: actividad habitual y un suceso “terrible” en Carabanchel

Por lo que respecto a los servicios de Emergencias, Sanz ha indicado que Bomberos ha registrado un número de asistencias “similar” al de otros años, con una actividad intensa en Nochevieja y la atención a incendios domésticos, rescates en ascensores y fuegos en contenedores. Como episodio más grave, se ha referido al "terrible suceso" de Carabanchel, donde un incendio acabó con la vida de una mujer y sus dos hijos en la madrugada del 2 de enero.

Por su parte, Samur-Protección Civil ha realizado más de 600 actuaciones, un 16% más que el año anterior, aunque “aproximadamente un 20% menos” que hace dos años, con intervenciones puntuales por atragantamientos de menores y asistencias leves en las celebraciones (mareos y caídas). Sanz ha remarcado, no obstante, una “actividad muy intensa” relacionada con la atención a heridos en reyertas y agresiones con arma blanca.