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NIEVE Y FRÍO EN LA PENÍNSULA

¿'Francis' o una nueva 'Filomena'? Las diferencias entre las dos borrascas y sus efectos en Madrid

Si el temporal de 2021 fue sinónimo de nieve persistente y frío extremo, con 'Francis' los expertos pidieron especial atención al viento y al agua

Una capa de nieve cubre las calles del barrio de Santa Eugenia durante la borrasca ‘Francis’, a 5 de enero de 2026, en Madrid (España).

Una capa de nieve cubre las calles del barrio de Santa Eugenia durante la borrasca ‘Francis’, a 5 de enero de 2026, en Madrid (España). / Carlos Luján (Europa Press)

Madrid

Cuando se cumplen cinco años desde la llegada de 'Filomena', la borrasca 'Francis', a su paso por Madrid, despertó recuerdos de aquella nevada histórica que paralizó nuestras vidas en enero de 2021. Las redes sociales y los titulares no tardaron en compararlos, aunque los expertos insisten en que no estamos ante un escenario idéntico.

Como varias ciudades de España ya han podido comprobar, 'Francis', que se trata de una tormenta invernal combinada, no solo ha dejado nieve, sino que ha traído consigo lluvias y rachas de viento muy intensas. Los meteorólogos avisan de que, aunque la primera borrasca de 2026 tiene efectos más rápidos y menos duraderos que 'Filomena', no por ello son menos peligrosos y han pedido extremar las precauciones.

Un episodio de meteorología extrema excepcional

'Filomena', definida por los modelos meteorológicos como "la tormenta perfecta", fue una borrasca que se formó durante los días 1 y 2 de enero de 2021 y que llegó a acumular hasta 50 centímetros de nieve en las calles de Madrid. El transporte público quedó paralizado y las carreteras dejaron de ser circuladas por coches para convertirse en pistas de esquí improvisadas. Pero, ¿por qué esta borrasca dejó tanta nieve en la capital?

Una persona esquía por el Paseo del Prado en Madrid

Una persona esquía por el Paseo del Prado en Madrid / Agencia EFE

Durante su recorrido hacia la Península Ibérica, 'Filomena' se transformó en una borrasca extratropical, marcada por un frente cálido de aire muy húmedo. Desplazándose hacia aguas del Atlántico, este fenómeno meteorológico se vio reforzado y adquirió características típicas de los ciclones tropicales. Sin embargo, en año nuevo, nuestro país afrontaba simultáneamente un frente de aire frío de origen ártico, que mantenía las temperaturas muy bajas. Cuando aquella gran borrasca chocó con el aire frío acumulado, 'Filomena' pasó de una simple borrasca a un episodio de meteorología extrema excepcional como no se había visto en Madrid desde 1904.

A su paso por el municipio, y especialmente entre los días 6 y 11 de enero, 'Filomena' causó graves daños materiales en edificios, infraestructuras y bienes tanto públicos como privados que el alcalde José Luis Martínez-Almeida cifraba en torno a los 1.398 millones de euros. Además de su impacto económico, este sistema borrascoso se cobró la vida de siete personas, una de ellas en Madrid, y dañó el 46% del arbolado de la capital, según cifró Ecologistas en Acción.

'Filomena', la peor nevada en cien años por intensidad en 24 horas y espesor acumulado, consiguió reducir los movimientos en Madrid hasta en un 80%. A consecuencia de la ola de frío posterior que se extendió hasta el domingo 17 de enero, esta borrasca congeló las calles de la capital durante aproximadamente dos semanas hasta conseguir la vuelta a la normalidad.

'Francis', una borrasca parecida pero no idéntica

Mientras dábamos la bienvenida a 2026, una situación parecida puso en alerta a los meteorólogos: una masa fría se acercaba por el norte, mientras que la borrasca 'Francis', la sexta gran borrasca de la temporada, entraba por el oeste. Sin embargo, de acuerdo a los análisis de la Agencia Estatal de Meteorología, 'Francis' respondía a un patrón muy diferente con respecto a lo vivido cinco años atrás.

Un hombre pasea a un perro durante la borrasca ‘Francis’, a 5 de enero de 2026, en Madrid (España).

Un hombre pasea a un perro durante la borrasca ‘Francis’, a 5 de enero de 2026, en Madrid (España). / Carlos Luján (Europa Press)

Así, durante su paso por nuestro país, hemos podido comprobar que, pese a la alarma inicial, su impacto ha sido más disperso con alertas activas hasta en 23 ciudades de diferentes comunidades autónomas. Con una menor acumulación de nieve, de entre 2 y 5 centímetros en la mitad norte y centro peninsular, 'Francis' cubrió la capital de un manto blanco el pasado lunes, aunque no fue ni mucho menos tan duradero como su antecesor en 2021 y desapareció a lo largo del día. Esta borrasca, más que por una bonita estampa nevada, ha destacado por traer consigo fuertes lluvias y previsiones de viento intensas que se han dejado notar sobre todo en zonas costeras.

Con varias carreteras cerradas o bajo restricciones de velocidad, el pasado día de Reyes seis regiones alcanzaron el aviso naranja por riesgo importante y la provincia de Guadalajara el nivel rojo de "peligro extraordinario", por temperaturas que descendieron hasta los -15 °C.

La AEMET prevé que, a partir del día de hoy, las heladas comenzarán a remitir y bajar en intensidad, pero el invierno no da tregua y ya se espera la llegada de la nueva borrasca 'Goretti', nombrada así por el servicio meteorológico francés.