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INFORME

El Tribunal de Cuentas pone en duda la viabilidad de Casa Árabe y exige un estudio de viabilidad al Ministerio de Exteriores

Se ha constatado que Casa Árabe no cuenta con un sistema de planificación por objetivos que permita medir la eficacia de sus actividades.

Sede Casa Árabe en Madrid

Sede Casa Árabe en Madrid / CASA ÁRABE

EP

El Tribunal de Cuentas ha alertado sobre la "situación financiera crítica" que enfrenta Casa Árabe, poniendo en duda la viabilidad de este instrumento de diplomacia pública. El informe destaca la falta de supervisión del Ministerio de Asuntos Exteriores y señala diversas "debilidades y deficiencias" en la gestión de la entidad.

El Consorcio Casa Árabe, fundado en 2006 con el objetivo de promover relaciones culturales y diplomáticas entre el mundo árabe y España, está constituido por la Administración General del Estado, la Comunidad de Madrid, la Junta de Andalucía y los Ayuntamientos de Madrid y Córdoba. En su informe sobre los ejercicios 2023 y 2024, el Tribunal de Cuentas critica tanto la gestión económica-financiera como la organización interna de la institución, que estuvo bajo la dirección de Irene Lozano, ex diputada del PSOE y ex asesora de Pedro Sánchez.

Crisis financiera y falta de control interno

El informe resalta que Casa Árabe se enfrenta a "déficits anuales recurrentes" de casi un millón de euros, con gastos operativos de 3,2 millones de euros en 2023 y 3,3 millones de euros en 2024. La situación es aún más grave debido a las "importantes deficiencias estructurales" de su sede en Madrid, que presenta problemas en las cubiertas, el tejado, las humedades y el sistema de climatización. Si no se solucionan estos problemas, el remanente de tesorería de Casa Árabe podría agotarse en 2026.

El informe también critica la falta de un sistema de control interno adecuado, lo que impide evaluar de forma eficaz los riesgos y la gestión financiera de la entidad. Además, Casa Árabe no cuenta con un sistema de planificación por objetivos que permita un control de eficacia, ni ha recibido la asistencia necesaria por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores, responsable de supervisar su funcionamiento.

Recomendaciones para mejorar la gestión

Ante esta situación, el Tribunal de Cuentas recomienda al Ministerio de Exteriores la realización de un "estudio de viabilidad riguroso" para evaluar todas las actividades de Casa Árabe y su efectividad en la diplomacia pública. Este análisis debería considerar incluso la posibilidad de cuestionar la existencia del consorcio, a la luz de su impacto real en las relaciones con el mundo árabe.

El informe también propone que Casa Árabe adopte medidas para mejorar su control interno, incluyendo la implementación de manuales de gestión económica y un sistema de archivo documental más eficiente. Además, se sugiere que la entidad intensifique su búsqueda de patrocinios y colaboraciones con actores del mundo árabe, como embajadas y empresas, que puedan beneficiarse de las actividades del consorcio.

Valoración positiva de la nueva dirección

El Tribunal de Cuentas, sin embargo, valora positivamente la actitud de la nueva dirección de Casa Árabe, liderada por el diplomático Miguel Moro desde febrero de 2025. Según el informe, Moro ha mostrado disposición para abordar las deficiencias señaladas por el Tribunal, un esfuerzo que debe ser respaldado por las administraciones consorciadas, especialmente por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Este informe subraya la necesidad urgente de medidas correctivas para asegurar la viabilidad a largo plazo de Casa Árabe y su efectividad como instrumento de diplomacia pública.