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ENTREVISTA

Laura de la Calle, experta en tapices: "Algunos quijotes seguimos creyendo en la capacidad de transmitir de este arte"

Doctora en Historia del Arte, autora de cinco libros sobre la historia del tapiz y ganadora, entre otros, del segundo premio de Pieza Única de la Comunidad de Madrid, regenta el taller y estudio Vian Tapices

Laura de la Calle, doctora en Historia del Arte e impulsora del taller Vian Tapices, en Madrid.

Laura de la Calle, doctora en Historia del Arte e impulsora del taller Vian Tapices, en Madrid. / ALBA VIGARAY

Álex González

Álex González

Madrid

¿Cuánto se tarda en realizar un tapiz?

Pues depende, naturalmente. Cada obra de arte como esculpir una figura, pintar un cuadro o trazar unos planos, son seres distintos. No es lo mismo un retrato clásico que la interpretación de un boceto de un artista abstracto geométrico. Mucho más difícil es calcular el tiempo en el caso de una obra personal, porque el proceso de gestación puede variar mucho desde la idea, el boceto definitivo, el trazado del cartón, la tinción de los materiales, el montaje de la obra en el telar, el tejido, las costuras, forrados y remates finales. Algunas obras se pueden hacer en un par de meses, otras tardan años en hacerse. Esto también indica la clase de temple personal que debe tener quien se sienta frente a una urdimbre.

¿De dónde le viene esta pasión por los tejidos?

Su belleza, su complejidad, su historia los convierten en obras de arte espléndidas. Una rápida visita al castillo de Angers, al Museo Jean Lurçat, al Museo del Cincuentenario de Bruselas, al Cluny de París, al Monasterio de las Descalzas Reales o al Museo de Colecciones Reales de Madrid pueden dar idea de la grandiosidad de este arte hoy tan desconocido. Mi pasión vino inscrita en el ADN. El primer recuerdo de mi vida, a la edad de dos años, es un tejido como la manta de mi cuna.

¿Suele trabajar por encargo también?

Es mucho más gustoso trabajar siguiendo la propia inspiración, pero a veces un encargo puede ser un reto muy atractivo. En estos momentos estoy preparando un tapiz sobre un boceto de Josep Maria Subirachs [Barcelona, 1927-2014], para conmemorar el próximo centenario de su nacimiento, y es muy estimulante tratar de comprender lo que le indujo a hacer ese modelo en concreto, intentar colocarse en su piel para traducirlo sin traicionar su idea.

Laura de la Calle, doctora en Historia del Arte e impulsora del taller Vian Tapices, en Madrid.

La historiadora del arte, en el telar. / ALBA VIGARAY

¿Y a la gente le interesa este mundo como para recibir clase?

Los tapices son un arte mayor, muy difícil, que exige una dedicación enorme y gran pericia manual; pero es también, como todo arte, una actividad que tiene que ver con la inteligencia, la cultura y la sensibilidad.

Quien prueba el telar no lo abandona. Tiene un componente adictivo, te mantiene en una suave tensión, paradójicamente desestresante

¿Cree que los trabajos manuales vuelven a estar en auge?

Lo primero que hay que decir es que la decadencia de este arte, que comenzó en los años 80, es tan grave que para muchas personas decir tapiz es lo mismo que decir trabajo manual, como una actividad relajante para jubilados o una excusa para hacer amigos y pasar el rato. Durante años se ha impartido en muchos centros municipales una enseñanza a la que llamaban Tapiz que ha confundido a muchos sobre su verdadera naturaleza.

¿Quizá porque actúan como desestresante?

Es cierto que quien lo prueba no lo abandona. El telar tiene un componente adictivo que mantiene a quien lo practica en una suave tensión, paradójicamente desestresante.

Laura de la Calle, doctora en Historia del Arte e impulsora del taller Vian Tapices, en Madrid.

Algunos de los materiales que se emplean en Vian Tapices. / ALBA VIGARAY

¿Utiliza técnicas antiguas o son ya más modernas?

Las técnicas son desde hace 5.000 años las mismas. El hecho de que desde los años 80 se hayan extendido unos modos de tejer que se apoyaban en los volúmenes y en otras aparentes novedades ha propiciado la idea de que son modos distintos. A pesar de las diferencias, estas son más aparentes que reales. Los buenos artistas conocen el lenguaje y lo aplican con sintaxis diferentes. No hay que confundirlos con los malos imitadores, que han sido plaga.

Siento alegría de saberme inscrita, modestamente, en un río de 5.000 años que ha dado tantas maravillas al arte y a la historia

¿Qué tipo de cliente suele tener?

Los clientes son una especie en extinción. El desprestigio del arte del tapiz ha sido la causa principal. Sin embargo, algunos quijotes seguimos creyendo en la capacidad de transmitir de este arte y seguimos al pie del telar con la misma ilusión de los 20 años.

Laura de la Calle, doctora en Historia del Arte e impulsora del taller Vian Tapices, en Madrid.

De la Calle, en un momento de creación de uno de sus tapices. / ALBA VIGARAY

¿Qué se siente cuando uno se dedica a un oficio tan antiguo como este?

Alegría de saberse inscrita, modestamente, en un río de 5.000 años que ha dado tantas maravillas al arte y a la historia.