Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

PREMIO EN MALLORCA

El sueño de Álvaro se cumple en Madrid tras tocarle la Lotería: "Nos vamos a ver la Fórmula Uno"

Álvaro Díaz, que tiene 13 años y padece una laminopatía congénita, no se creyó que el número de su fecha de nacimiento repartiera tanto dinero hasta que lo vio en Google

Álvaro, en el centro, acompañado de su padre, su madre y su abuela.

Álvaro, en el centro, acompañado de su padre, su madre y su abuela. / B.RAMON / DMA

César Mateu

Inca (Mallorca)

Una semana antes del Sorteo de la Lotería de Navidad, Álvaro Díaz le contó a su madre, Elvira, que quería ir a ver la Fórmula Uno a Madrid (en 2026 regresa como circuito al campeonato). Elvira entró en la página web a ver cuánto costaban las entradas. Las de movilidad reducida tienen un precio de 1.500 euros por persona, así que le contestó a Álvaro que “si nos toca la Lotería, iremos. Si no, no”. Siete días después están comprando los tickets gracias a ‘La Fuerza de Álvaro’. Una iniciativa solidaria que surgió hace diez años y que ha repartido 1.800.000 euros en Mallorca gracias a la fecha de nacimiento de Álvaro, 25.412 (25 de abril de 2012), que fue agraciado con un quinto premio este lunes.

22 de diciembre. Elvira está en la habitación de un hospital acompañando a su madre, Catalina, que la operaron de un tumor cerebral benigno. Todo salió bien. Catalina le pide a Elvira que ponga el Sorteo de la Lotería de Navidad y ella enciende la televisión. “Cuando llevaba media hora escuchando ‘mil euros, mil euros’. Le dije a mi madre que era un rollo escuchar esto toda la mañana y ella decía que no, “això fa Nadal”. Llamo a Jose María, mi marido, porque me quedé a dormir con mi madre y quería preguntarle por Álvaro y, justo en ese momento, veo la televisión y grito: ‘Jose, el número del niño, el número del niño, que está en la pantalla’. Él estaba comprando y no se lo creía, pero insistí: ‘Sí, sí. Es el número, no me estoy equivocando. Que es entero. Entero. Es el 25.412’. Estaba temblando. No me lo podía creer. El número dando vueltas y el premio de 60.000 euros al lado”, cuenta Elvira.

Al mismo tiempo, Álvaro, que tiene 13 años y padece laminopatía congénita, que es una enfermedad rara que afecta a diez niños en España, estaba jugando en su casa en Inca con su primo. “Me llama mi padre y me explica que nos ha tocado el quinto premio de la Lotería de Navidad. Le contesto que no diga tonterías, pero él también insistió. Lo busqué en Google y lo vi porque no me fiaba de mi padre. Llamé a mi madre, se lo pregunté y me respondió que sí y rápidamente contesto: ‘Pues nos vamos a Madrid a ver la F1”, apunta Álvaro muy contento.

Este lunes 22 de diciembre se llevaron una doble alegría: el alta del hospital de Catalina y el premio de la Lotería de Navidad.

Una tradición navideña

Elvira también llamó a la Administración de Málaga donde compró el número. El lotero le contó que había clientes que llevaban 40 años comprando el mismo décimo y que nunca había tocado nada, a lo que le contestó con un sonoro: “Álvaro trae suerte”.

“Me gusta la Lotería de Navidad, no juego a nada más durante el año, pero este sorteo es algo que me hace mucha ilusión. Cuando creamos la página de Facebook ‘La Fuerza de Álvaro’, lo hicimos para recaudar algo, para que la gente pueda hacer un donativo o comprar un décimo con la fecha de nacimiento de Álvaro, que es un número muy bonito. Lo vendemos cada año por Navidades. Este año hemos recaudado 900 euros (hemos vendido 300 décimos, son 3 euros por décimo que la gente da de donativo). El premio total ha sido de 1.800.000, 6.000 euros por décimo. No me lo puedo creer. Nos ha tocado a toda la familia. Tíos, primos, amigos, vecinos, familiares, el colegio de Álvaro, gente que se preocupa por él…”, enumera Elvira.

Les gustaría que se diera un empujón más a la investigación y a ayudar a la Fundación Andrés Marcio, que lucha contra la enfermedad rara que causa una distrofia muscular degenerativa. “En España hay diez niños. Y en el mundo menos de 100. El médico me dijo que cuando le diagnosticaron la enfermedad, que era más fácil que me tocara el Euromillón. Se me quedó grabada esa frase. Pero a Álvaro le preguntas y está todo el tiempo genial”, apunta Elvira.

Te da una lección de vida todos los días”, apostilla Catalina y Elvira añade: “No se queja nunca de nada en relación a su enfermedad o a sus limitaciones. No las tiene ni en cuenta”.

“La felicidad es estar bien”

“La felicidad es estar bien”, cuenta Álvaro. “Siempre está bien. Y ahora lo tienen que operar en enero, ‘bueno, pues ya está me operan’, responde. No le da importancia. Entra en el quirófano riendo porque lo han operado un montón de veces. Yo me quedo con angustia, pero él se gira y me sonríe. Es que...” suspira Elvira de emoción y Catalina coge el relevo: “Cuando me tenían que operar me dijo padrina ‘¿tienes miedo, estás asustada? Un poco le contesté. Y me dijo que no hay que estar asustada ‘El mal trago, cuanto antes, mejor”’.

Álvaro también tiene muy claro qué es el amor: “Es cuando una persona o una cosa te hace sentir súper a gusto. Sientes que estás en el momento y en el sitio perfecto”.

Su padre, Jose Maria, acaba de llegar después de pasear a Thor y Nata. Los dos perros de Álvaro, aunque que también tiene dos gatos: Luka y Bombita. “Tiene un amor inmenso hacia ellos”, cuenta su padre, que se une a la entrevista y también explica qué es el amor: “Para mí es llegar a casa y saber que tienes a la familia. Que están todos bien y poder estar con ellos. Trabajo de noche y cuando vengo están todos durmiendo. El hecho de llegar a casa y saber que está aquí tu familia te da una paz brutal. Luego está el cariño que nos tenemos. Para mí el amor es lo que sientes cuando llegas a casa”.