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GASTRONOMÍA

Madrid desde arriba (y con cuchara): lo nuevo de Dani Brasserie para el invierno

Carta exclusiva en terraza, platos de temporada en sala y una coctelería pensada para cada momento, de la comida al último brindis

El chef Dani Brasserie transforma la azotea de Four Seasons Hotel Madrid en su versión más cálida e invernal.

El chef Dani Brasserie transforma la azotea de Four Seasons Hotel Madrid en su versión más cálida e invernal. / Cedida

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

En Madrid, cuando baja la temperatura, el plan deja de ser "salir" y pasa a ser "refugiarse". Y hay cobijos que se inventan a base de luz tenue, una manta a mano y algo caliente en la mesa. En ese registro entra el restaurante Dani Brasserie, que estrena invierno desde la séptima planta del Four Seasons Hotel Madrid con una triple novedad que se entiende como un mismo recorrido: Winter Terrace en la azotea, carta de temporada en sala y coctelería renovada para estirar el día sin cambiar de dirección.

La idea es simple y efectiva: el espacio se adapta al frío sin perder el pulso urbano. La terraza se convierte en una especie de après-ski de ciudad —sin montaña, pero con vistas— y la brasserie refuerza su parte más reconfortante con platos que miran al producto, la técnica y el confort. A ese diálogo se suma una carta líquida con personalidad propia, pensada para funcionar igual en sobremesa que en el tardeo o en una noche que termina (o empieza) en el Naked Bar.

Winter Terrace: un abrigo con vistas al centro

La Winter Terrace se instala en la azotea como un paréntesis cálido: mantas, estufas, ambiente recogido y un horizonte de tejados que te recuerda que estás en pleno centro. Aquí, la experiencia empieza por la copa y continúa con una carta exclusiva de terraza diseñada para compartir y entrar en calor sin prisas.

Fondue, trufa y coctelería: el invierno según Dani Brasserie.

Fondue, trufa y coctelería: el invierno según Dani Brasserie. / Cedida

El arranque juega en liga de producto: ostras a la brasa con espuma de Ruinart y vieiras con mantequilla y caviar Oscietra abren el apetito con un punto festivo. Después, aparecen los clásicos que funcionan para compartir en grupo. Se trata de una selección nacional de quesos y embutidos y, ya en clave más invernal, un bocado que marca el tono de la estación: huevo a 63º sobre consomé de boletus al Jerez, de esos platos que piden silencio un segundo.

La escena del invierno: fondue al champán

Si hay un plato que define el ritual social de la terraza, es la fondue al champán: mezcla de emmental y comté fundidos a baja temperatura y emulsionados con champán, servida con dados de solomillo, pan crujiente, patatas gajo y pickles, con opción de sumar trufa para quien quiera subir un punto el plan. Ideales para compartir con amigos porque es el tipo de receta que no sólo alimenta: organiza la mesa y alarga la conversación.

Fondue al champán: el invierno según Dani Brasserie.

Fondue al champán: el invierno según Dani Brasserie. / Cedida

En los principales, la terraza combina brasas y cuchareo. Por un lado, la chuleta madurada a la piedra, servida chisporroteante y con ese punto de "hazlo a tu ritmo" que encaja con una tarde larga. Por otro, un guiño más contundente y especiado: lentejas beluga al curry con gamba roja y foie gras, una mezcla que cruza confort y lujo sin perder el sentido del invierno. El cierre dulce lo pone la calabaza en texturas, un final cálido y coherente con el resto del recorrido.

Horario de Winter Terrace: de 13:00 a 23:00 horas, lo que la convierte en terreno natural para preámbulos, sobremesas o esa franja indefinida entre tarde y noche que Madrid domina.

En sala: carta de invierno con trufa, setas y precisión

Si el plan es más de mesa que de azotea, la brasserie acompasa la estación con una carta de invierno que abraza el producto sin renunciar a la técnica. En entrantes, la temporada entra de frente con una focaccia con stracciatella y trufa negra, pensada para compartir y empezar con algo que huele a diciembre.

La pasta toma protagonismo con los agnolotti trufados, rellenos de duxelle de setas, ricotta y trufa Melanosporum. Y regresa un plato que ya es parte de la identidad de la casa: el arroz en llauna, servido con setas de temporada, paté escabechado y una nieve de castaña asada y trufa que pone el acento en lo aromático.

Arroz seco de setas en el restaurante Dani Brasserie.

Arroz seco de setas en el restaurante Dani Brasserie. / Cedida

Entre los principales, el invierno se viste de brasa con el magret de pato acompañado de demi-glace de cereza y cremoso de remolacha. Un plato que resume bien el enfoque: profundidad, punto dulce medido y una ejecución que mira a la temporada sin ponerse solemne.

Coctelería: crónicas de Dani, una carta para alargar el día

El tercer capítulo es líquido y tiene narrativa propia. Crónicas de Dani es la nueva carta de cócteles: un recorrido por anécdotas, rostros y memorias de estos años, con guiños locales y una selección que mezcla firmas de autor, clásicos reinterpretados y mocktails para quien prefiere sin alcohol.

Cócteles 'Early bird' y 'del Marqués' en Dani Brasserie.

Cócteles 'Early bird' y 'del Marqués' en Dani Brasserie. / Cedida

Entre las creaciones destacan Chisme (con capas aromáticas y un giro herbal), Di que sí (más fresco, con lichi y lemongrass), Apagón (más profundo, con whisky, oloroso, cítricos y calabaza) o Crunch (con mezcal y amontillado, en una línea más gastronómica). En el lado de los clásicos, aparecen revisiones como Moonlight Gimlet, Gold Fashioned o Forbidden Margarita. Y si no bebes alcohol, Early Bird mantiene complejidad y frescura sin sentirse “alternativa”.