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MÚSICA EN DIRECTO

David Bisbal enciende Madrid: noche de himnos y Navidad en el Movistar Arena

El cantante almeriense conquista la capital con versiones íntimas y un final de fiesta navideña

El cantante David Bisbal durante el concierto que ofrece hoy lunes en el Movistar Arena, en Madrid, dentro de su gira 'Todo es posible en Navidad'.

El cantante David Bisbal durante el concierto que ofrece hoy lunes en el Movistar Arena, en Madrid, dentro de su gira 'Todo es posible en Navidad'. / EFE/Víctor Lerena

Madrid

Madrid amaneció este lunes con el sonido de los bombos del Teatro Real y acabó la noche con otro tipo de coro: el de un Movistar Arena entregado a David Bisbal. Un 22 de diciembre en el que la ciudad se miró en el espejo de sus rituales más reconocibles —la Lotería de Navidad y el concierto que marca el inicio del final de año— y se encontró con un mismo resultado: celebración compartida.

El cantante David Bisbal durante una actuación, en el Movistar Arena, a 22 de diciembre de 2025, en Madrid (España).

El cantante David Bisbal durante una actuación, en el Movistar Arena, a 22 de diciembre de 2025, en Madrid (España). / Europa Press

Del bombo al escenario: Bisbal pone la banda sonora a la noche

El cantante almeriense saltó al escenario del Movistar Arena para ofrecer el concierto de este lunes dentro de su gira 'Todo es posible en Navidad', con la que lleva recorriendo España durante los meses de noviembre y diciembre pasando por su ciudad natal, así como A Coruña, Zaragoza, ahora Madrid y este martes en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

En la capital, el show tuvo algo de declaración de intenciones: un concierto que mezcla grandes éxitos con canciones navideñas de su último disco, y que el propio artista presentó como un cambio de traje —y también de época— en su sonido. "Me habéis permitido presentar mi música con un sonido distinto, como se hacía hace 40 años. Creo que me voy a mantener en esto una temporada", anunció este lunes marcado por la ilusión del Gordo que ha llenado de ilusión el barrio de La Elipa, mientras que el segundo premio ha caído íntegro en la calle Barquillo de Madrid. Y dejó una frase que terminó de dibujar el tono de la noche: "Este es el concierto que mi madre siempre me había pedido que hiciera, un poco más relajado", con la mirada puesta en estos días festivos, especialmente en los que actuó acompañado de su madre Doña Mari Ferre en Málaga y en Granada.

Un Movistar Arena entregado: hits, memoria y un Madrid en modo abrazo

El primer estallido colectivo llegó pronto, con 'Dígale' y 'Esclavo de sus besos', dos canciones que funcionan como interruptor generacional: suenan y el público ya sabe qué hacer. A partir de ahí, el concierto alternó músculo y pausa, fiesta y recuerdo.

Uno de los momentos más celebrados fue el de las versiones en formato más íntimo: 'El ruido' y 'Quién me iba a decir', interpretadas con guitarra española y percusión, sirvieron como cápsulas de memoria emocional para quienes crecieron con Bisbal como banda sonora de adolescencia y primeras noches largas. También, cantó 'Siempre te recordaré', una canción con la que emoción a sus fans. "Esta noche, tu voz convirtió los recuerdos en eternidad", confiesa María Isabel García, una de sus seguidoras que ha disfrutado de esta velada con emoción.

El cantante David Bisbal durante una actuación, en el Movistar Arena, a 22 de diciembre de 2025, en Madrid (España).

El cantante David Bisbal durante una actuación, en el Movistar Arena, a 22 de diciembre de 2025, en Madrid (España). / Europa Press

El ambiente viró hacia lo romántico con 'Mi princesa' y 'Si tú la quieres', esta vez sin la presencia de Aitana como invitada, detalle que no impidió que el graderío asumiera el papel protagonista. Después, de nuevo, aceleración: 'A partir de hoy' marcó el regreso a la energía de gran recinto.

En el tramo final, no faltaron 'No amanece' y 'Silencio', coreadas como si el público no necesitara ningún empujón extra. Era una de esas noches en las que Madrid canta porque sí: por el calendario, por el frío que aprieta fuera, por la sensación de cierre de año y por ese impulso de celebrar incluso cuando lo que se celebra no se puede explicar del todo.