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LOTERIA DE NAVIDAD

La alegría por el Gordo desborda el barrio de La Elipa: "Es un sueño, una locura"

La mayoría de las 16 series las han vendido a una asociación que lleva pidiendo recurrentemente sus números para el sorteo en los últimos 8 años

Esta es la administración de Madrid en la que ha caído el Gordo de la Lotería de Navidad

La administración de La Elipa que ha vendido el Gordo.

La administración de La Elipa que ha vendido el Gordo. / M.A.

Marina Armas

Marina Armas

Madrid

No fue un día cualquiera en la administración de lotería del número 8 de la calle Ricardo Ortiz, en el barrio madrileño de La Elipa. Ni para la asociación que lleva pidiendo recurrentemente sus números para el sorteo extraordinario de Navidad en los últimos 8 años. Al fín llegó el Gordo, la gran alegría que explotó tras conocerse que el 79432 cantado a las 10:44 resultó agraciado con el primer premio, dotado con 4 millones de euros a la serie. 16 series en esta administración 246. En su mayoría para una asocación de arte de Embajadores.

"Siempre piensas que te va a pasar, pero esto un sueño, una locura", explicaba la lotera Esther Lanchas aun sin creerselo del todo. Apareció ante los medios de comunicación, aún sobrepasada por los acontecimientos, junto a su marido y a su hijo en el lugar que, pronto se convirtió en una fiesta colectiva.

"Yo creo que están todos vendidos, se pusieron a la venta el miércoles los pocos que devolvió la asociación", asegura. "Los que devolvieron se ha vendido en ventanilla. Como 7 décimos en los últimos dias", calcula Planchas que también explica que dicha asociación es "de Madrid, pero no del barrio". "Llevamos siete u ocho años trabajando con la asociación. Solo dijeron que querían un número terminado en 2. No tenía ese número, así que se lo busqué y se lo di. Me vino muy directo. No hemos hablado aún con ellos", avanzaba.

Aldo, su marido y también lotero, creía que "estaba de guasa" cuando recibió la llamada entre lágrimas de Esther. Hoy no estaba trabajando porque se encontraba cuidando al hijo menor de ellos, que estaba algo enfermo. "Es algo que sueñas todos los años, pero es solo eso, un sueño", dice entre risas y lágrimas, "es que es una locura". Pasados unos minutos, apareció la madre de Esther con dos botellas de cava, con los que la familia brindó ante los medios. Y donde nadie de momento había aparecido a celebrar su suerte.

Una administración de más de 38 años

Esther y Aldo llevan esta administración 246, esa que el padre de Esther, José, abrió en el año 1988 y que ahora regenta ella junto a su marido después de que su progenitor se jubilara. Un merecido descanso que tiene ahora su justa recompensa, y es que la familia ha podido celebrar junta este tás especial como loteros, una profesión que a Esther le vino heredada con cierto retraso, ya que originalmente ella tenía otro puesto de trabajo.

"Yo no estaba muy a gusto en otro sitio donde trabajaba y le dije a mi padre que lo dejaba y que me venía con él, de fijo. Mi padre tenía una edad, le faltaban pocos años para jubilarse. Después se vino mi marido conmigo", comentaba Esther. "Se lo dedicamos a él también", añade, "es algo que sueñas todos los años y nunca pasa. Es mucha alegría. Mi padre abrió esta Administración en el año 1988, cuando yo tenía 5 años. Se jubiló después de 30 años y ahora estoy yo".