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CONCIERTO EN MADRID

Miguel Poveda: "Llevo todo el año maldiciendo a quien no ha parado de asesinar niños en Palestina"

El cantaor de flamenco edita su primer álbum navideño desde que debutó en 1995 con 'Viento del este': este viernes, pondrá a Madrid a cantar villancicos en concierto que ofrece dentro del festival Starlite

'Árbol de la alegría' es el primer disco de temática navideña de Miguel Poveda.

'Árbol de la alegría' es el primer disco de temática navideña de Miguel Poveda. / EUROPA PRESS

Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Esta es, quizás, tras 52 años, la Navidad que Miguel Poveda más ganas tenga de celebrar. Acaba de editar su primer álbum temático y, entre palillos y panderos, como canta Niña Pastori, se ha propuesto iluminar estas fechas. En El árbol de la alegría se adentra en un universo bien conocido por él: los villancicos flamencos. Los lleva tocando desde que debutó en 1995, pero es la única vez que los ha grabado. Tras poner voz a los poemas de Federico García Lorca, necesitaba recuperar a aquel niño de Badalona que soñaba tan fuerte. Este viernes, lo subirá al escenario de Starlite Madrid. Nadie cómo él para calentar la próxima Nochebuena.

P. Es su primer álbum de temática navideña. ¿por qué ahora?

R. Llevo 52 navidades sobre la espalda. Y, como en el flamenco se estilan mucho los villancicos, claro, ya me tocaba a mí. Suelo incluirlos en mi repertorio cuando se acercan las fechas. Pero, en esta ocasión, lo he sentido más como una necesidad. Venía de cantar a Lorca y quería terminar el año con alegría.

P. ¿Qué recuerdos de su niñez en Badalona le asaltaron al escribirlas?

R. Tengo la imagen de mis tías y tíos alrededor de una pequeña mesa, mientras los primos correteaban por las habitaciones. A mí me encantaba escucharles hablar. No se cortaban un pelo, así era la España de los 70. Mi padre siempre estaba alegre en estas fechas. Desde que falleció me han generado rechazo. Sin embargo, recuperé la ilusión con la llegada de mi hijo. Con él ha cambiado todo. Vive las fiestas con gran ilusión. Transmite alegría. Y, por supuesto, no quiero perdérmelo.

P. Si pudiera recuperar algo de aquel Miguel, ¿qué sería?

R. A mi padre. Recientemente, he visto vídeos suyos. Y, curiosamente, ya no lloro. Ahora, me ponen contento. Le veo bailando, risueño. La mayor parte del año no disfrutábamos tanto de él porque llegaba tardísimo del trabajo. Pero, en Navidad, ojo, sacaba una personalidad distinta. Lo echo de menos.

Miguel Poveda toca en Madrid este viernes en Ifema.

Miguel Poveda toca en Madrid este viernes en Ifema. / EUROPA PRESS

P. ¿Siente que el espíritu navideño hoy es otro?

R. Sí, somos más consumistas. Cada vez empezamos a poner adornos antes. Está todo pensado para comprar. Me gustaría volver al Miguel de los 80.

P. ¿Se ha vuelto más nostálgico conforme se ha ido haciendo mayor?

R. Sin duda. Yo siempre recomiendo celebrar la Navidad. Pero también es verdad que no se lo puedo exigir a quien ha perdido a un ser querido el último año. Mi padre murió en 2012 a los 65 años. Tenía una enfermedad del corazón que podía tener este desenlace. Y mi abuela falleció a los 96. Era ley de vida. Intento celebrarles todo lo que puedo. Para mí, es un oasis. No quiero sentirme mal por hacerlo. Llevo todo el año maldiciendo a quien no ha parado de asesinar niños en Palestina. Necesitamos un respiro.

P. Cada año, nada más acabar Halloween, arranca el reinado de All I Want For Christmas Is You. ¿Le gustaría convertirse en la Mariah Carey española?

R. Que va, me gusta ser imprevisible. No creía que fuera a hacer un disco de villancico. Y aquí estoy. Quiero transmitir un mensaje bonito. Cada obra es distinta para mí. Me gusta cantar lo que me pidan las entrañas en cada momento. El siguiente álbum será reivindicativo.

P. ¿Es España un país de villancicos?

R. Obvio. En Jerez, por ejemplo, se pegan todo el año montándola con zambombas. Hay un gran culto al villancico.

P ¿Es éste un disco para ateos?

R. Sí. No es religioso, sino de costumbres. Tú puedes cantarle a Papá Noel, pero sabes perfectamente que no hay ningún hombre cruzando el cielo con sus renos. Respeto la fe. Creo en Dios a mi manera. No soy religioso, pero tampoco antirreligioso.

P. ¿Qué deseo colgaría en su El árbol de la alegría?

R. Pediría que todos los niños del mundo crecieran con las herramientas necesarias para tener más empatía. El futuro está en sus manos. Y, por tanto, deben construir un planeta mejor. Quiero sensatez para nuestros hijos.