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HASTA EL 5 DE ABRIL DE 2026 EN MADRID

Jugar bajo el protocolo: así era la infancia de la monarquía española entre diversión y educación

La nueva exposición de la Galeria de las Colecciones Reales repasa los juguetes de los infantes entre mediados del siglo XIX y el primer tercio del XX

Exposición y restauración de la exposición 'Juegos Reales' de las Colecciones Reales.

PATRIMONIO NACIONAL

Marina Armas

Marina Armas

Madrid

Mientras hoy la Navidad se llena de cartas a los Reyes Magos, juegos en familia e historias en una pantalla, hace poco más de un siglo la ilusión también tenía forma de palacio: una casa de muñecas, un tablero de parchís que reunía a todos alrededor, otra muñeca vestida para la ocasión o aparatos que simulaban imágenes en movimiento. Juguetes reales, la nueva exposición temporal de la Galería de las Colecciones Realesque se puede disfrutar en Madrid hasta el 5 de abril de 2026, nos sumerge en la infancia de la monarquía española de entre mediados del siglo XIX y el primer tercio del XX, hasta la llegada de la Segunda República. Pequeñas piezas que sobrevivieron al tiempo y al protocolo para recordarnos que incluso la infancia más vigilada se parece bastante a la de cualquiera, porque al final todos aprendemos jugando y atesoramos con cariño ese recuerdo infantil que cuenta mucho sobre lo que fuimos y "nos obligan a mirar el presente con otros ojos", en palabras de la gerente de Patrimonio Nacional, María Dolores Menéndez.

En Palacio, el juego no era solo juego. Eran, y siguen siendo, objetos escogidos expresamente para la educación de unos niños marcados por su condición de miembros de la familia real: expuestos desde muy pequeños y educados para tomar conciencia de un futuro ligado a la representación del país. De ahí que, junto a lo infantil, asome una dimensión distinta y más exigente que hace que estos no sean simplemente juguetes, sino juguetes reales. Comisariada por Esther Lázaro y producida íntegramente con piezas de la colección Juegos y diversiones de las Colecciones Reales, esta muestra de 67 piezas divertidas relacionados con el ocio y el aprendizaje inaugura además una nueva línea de pequeñas exposiciones monográficas.

A partir de ahí, la gerente de Patrimonio Nacional subraya el carácter "especialmente singular y original" de una muestra pensada para "completar la oferta navideña" del organismo y se ubica contigua a la gran sala de exposiciones temporales de esta galería que alberga la exposición de la reina Victoria Eugenia. Irene Domènech, subdirectora adjunta de la Galería de las Colecciones Reales, lo explica apelando a una memoria común: "Estoy segura de que habrán tenido algún juguete que recuerden con cariño… como si fuera un tesoro". Ese es el punto de partida para acercarnos a vehículos, muñecas, aviones, juegos de mesa, instrumentos ópticos o cartillas de aprendizaje que ·comparten almacenes con piezas mucho más ricas y esplendorosas" y que permiten reconocer no solo la historia de los más jóvenes de la familia real, sino "su experiencia humana". La colección de juguetes y ocio -recuerda Domènech - "ronda los 400 objetos, de los que ahora se exhibe una selección", en buena parte vinculada a Alfonso XIII y sus hijos, y en relación al universo de Victoria Eugenia y su manera de entender la infancia, la educación y el ocio.

Un fonógrafo o el estuche didáctico para Alfonso XII niño

Y en cuanto a lo que se ve, Lázaro concreta el recorrido en seis ámbitos. El primero, ¿Qué fue de los juguetes reales?, cuenta la participación de las mujeres de la familia real en subastas, tómbolas y donaciones y la suerte de algunos juguetes tras 1931. Después llega …y sus juguetes, con piezas como una casa de muñecas, un juego de té en miniatura y objetos que disparan la nostalgia como el libro del ratón Pérez o un sillón infantil. Jugar en la mesa reúne cartas, un bombo de lotería o un puzle, mientras que Aprender jugando muestra instrumentos didácticos pensados "para ser manipulados y tocados", como un estuche didáctico para Alfonso XII niño, un cubogenerador métrico o una esfera armilar.

Varias piezas de la exposición 'Juguetes reales' de las Colecciones Reales.

Varias piezas de la exposición 'Juguetes reales' de las Colecciones Reales. / Colecciones Reales

En Juegos ópticos y sonoros aparecen los antecedentes del cine y de la cultura audiovisual a través de un estereoscopio, una linterna mágica, un praxinoscopio y un fonógrafo con rollos de cera, algunos de ellos activados mediante códigos QR para que el visitante pueda verlos en movimiento. Con el Ocio al aire libre, llega el cierre con una jamuga o una silla de montar hasta un coche de caballos infantil y un triciclo, todos ellos acompañados por fotografías de playa y veraneo en las playas de El Sardinero (Santander) o La Concha (San Sebastián) que devuelven, por un instante, a los infantes e infantas a lo que eran antes que nada: niños.

Los juguetes no aparecen aislados, sino acompañados por objetos de colecciones vinculadas al mundo de lo lúdico y de la educación, como ciencia y tecnología o vehículos, además de fotografías, documentos y otras piezas procedentes tanto del Archivo General de Palacio como de la Real Biblioteca. Porque según explica Esther Lázaro, la exposición se concibe como "un diálogo" entre las piezas de juegos y otros fondos que ayudan a contextualizar. Con este cruce de materiales, la muestra busca ofrecer "una mirada más amplia sobre cómo se entendía el ocio infantil en la corte y qué relación tenía con el aprendizaje, la formación y la vida cotidiana dentro de palacio".