ESCENA
"El arte no vive fuera del desastre": Baro d’evel estrena 'Qui som?' en Centro de Danza Matadero
La compañía francocatalana llega a Madrid con su última pieza, que vuelve a reunir su habitual mezcla de circo, danza, teatro, performance, música, humor y poesía, y cuyo proceso creativo ha sido rodado en una película documental

Una imagen del espectáculo 'Qui som?', de Baro d’evel. / Christophe Raynaud de Lage
En Là (2018) crearon un universo en blanco y negro para dos intérpretes y un cuervo, un pájaro encapuchado llamado Gus que se convirtió en uno de esos hallazgos hermosos y sorprendentes que a veces suceden en el teatro. En Falaise (2019), como también sucedía en aquella, construyeron un espacio de paredes llenas de grietas por las que se entraba y salía, por las que se nacía, se moría y se renacía. En escena, ocho actores, acróbatas y bailarines, dos pájaros y un caballo blanco. Tras aquel díptico, Baro d’evel, compañía formada en 2001 por la francesa Camille Decourtye y el catalán Blaï Mateu, recibió en 2022 el encargo de crear una nueva pieza para el Festival de Avignon, una obra llamada Qui som? (Quiénes somos) que se estrenó dos años después, con doce intérpretes, entre ellos el bailarín y coreógrafo español Guillermo Weickert, un mamut enorme fabricado con cintas negras, mucho barro, un perro y la colaboración, como en el díptico anterior, de María Muñoz y Pep Ramis (Mal Pelo). Tras cerrar el año pasado el Festival Grec de Barcelona, la obra llega este viernes al Centro Danza Matadero, en tres únicas funciones con las entradas agotadas, y lo hace con eso que hace inconfundible y difícilmente clasificable a la compañía francocatalana, esa mezcla de circo, danza, teatro, performance, música, humor y poesía que está presente en todas y cada una de sus producciones, situadas siempre en el territorio de la imaginación.
Qui som?, dicen Mateu y Decourtye, es la primera parte de un tríptico en el que "la cerámica será, tal vez, la materia y el gesto de una investigación sobre nuestros mundos en construcción, un viaje entre nuestras formas de creer y hacer colectivamente". Tras esta primera obra, la compañía trabaja ya en las dos siguientes: Qui soc? (Quién soy), un solo con Mateu Blaï en escena, y On som? (Dónde estamos), "un viaje inmersivo e instalación con cerámica".
¿Por qué este tríptico está tan centrado en cuestiones existenciales? "Porque el arte no vive fuera del desastre", contesta Camille Decourtye. "Nosotros empezamos con 16 años a hacer acrobacias ocho horas al día sin la necesidad de preguntarnos por qué lo hacíamos, pero con el tiempo hemos necesitado conectar con el hecho que ser artista y hacer lo que hacemos, y posicionarnos con lo que está pasando fuera". Baro d’evel se pregunta en esta pieza, atravesada por la idea de identidad y colapso, si ese mundo que está por venir ya está habitando en nosotros, pero también en quiénes queremos convertirnos y qué sentido tiene seguir creando si no es en grupo, en comunidad y con los otros.
Qui som? se gestó a lo largo de dos años en un proceso de creación colectiva registrado por el cineasta Salvador Sunyer en una película documental homónima cuyo estreno está previsto en la primavera de 2026. El pasado jueves, Mateu y Decourtye, acompañados del cineasta, compartieron un encuentro con varios medios tras un pase de la película en el que fueron desgranando las claves de su trabajo. "No hay en Qui som respuestas a la pregunta sobre la identidad. La obra comienza con una sociedad que está buscando y en cinco minutos, toda esa gente tan chic está llena de barro, una metáfora sobre la caída que estamos viviendo y que seguimos sin querer mirar. Después, ya con el barro, cuando los cuerpos dejan de ser una vitrina de la identidad, empieza un viaje muy profundo con capas entre lo visible y lo invisible", explica Camille Decourtye sobre la obra más ambiciosa y oscura de la compañía. También la más política: "En Qui som? convocamos lo peor de la humanidad, el fascismo y el totalitarismo, por eso utilizamos el barro".

El director del documental, Salvador Sunyer (izda.), con Camille Decourtye y Blai Mateu, fundadores de Baro D'evel. / Idoia Vitas
¿Es ese gran mamut de tiras negras de plástico el símbolo del fascismo actual? "Sí, pero cinco segundos después es el Barbapapá de tus sueños de niño", contesta Decourtye, "porque esta obra intenta cada minuto abrir las percepciones del mundo y crear esa sensación rara de encontrar la belleza rodeados de botellas de plástico, por ejemplo". "Dentro de la catástrofe ecológica que estamos viviendo, la belleza continúa, y también la organicidad. En la obra existe esa complejidad de momentos de pura belleza que te están contando momentos muy duros", añade Mateu Blaï.
La película de Sunyer, que resume en hora y media dos años de proceso y 400 horas de grabación, termina justo cuando la compañía está a punto de salir a escena en Avignon y comienza con el equipo artístico sentado en círculo, en el suelo, haciéndose las primeras preguntas sobre un proceso que está por empezar. Además de un documental sobre la gestación de un espectáculo, Qui som? es un ensayo fílmico impresionante sobre cómo el arte y la vida son lo mismo en el universo de Baro d’evel, sobre cómo se trabaja en colectivo, sobre esos procesos marcados por la intuición, el juego, la prueba y el error, pero también sobre las inseguridades, las crisis, los bloqueos, el miedo al fracaso o las pérdidas que alimentan toda creación. La película dedica mucho tiempo a asumir la ausencia de Oriol Pla, que se baja del proyecto para asumir otros trabajos, pero también habla de qué hacer con el legado familiar, una pregunta que se harán Decourtye y Mateu, herederos de la tradición artística de sus padres, y también sus propias hijas, Thaïs y Rita.

'Qui som' tiene todas las entradas agotadas para sus funciones de este fin de semana en Centro de Danza Matadero. / Jerome Quadri
El director recuerda que descubrió a la compañía en 2009, cuando vio su espectáculo Le sort du dedans: "Yo he visto mucho teatro en mi vida, pero con sus espectáculos siempre me ha pasado que salía reconciliado con la vida, te despiertan cosas muy primitivas a la vez que muy frescas, te dan mucha vida. El motor de hacer esta película era el de poder descubrir de qué materia secreta están hechas estas obras inexplicables que a la vez son para todo el mundo. La película nace de la fascinación, de las ganas de jugar con ellos, de estar con ellos, de entenderlos, pero no es un biopic ni un making of".
Esa ‘materia secreta’ con la que trabaja Baro d’evel tiene que ver, y eso también late en la película, con la búsqueda constante, la libertad creativa y la defensa de un espacio y un ritmo propios, más allá de las imposiciones del sistema de producción teatral: "Estamos creando los espectáculos que nos viene bien hacer con los tiempos que nos proponemos nosotros y con la gente que queremos. Todo es pura creación: no tenemos un texto previo, no hay nada que sea un pilar y esto es lo que dota de singularidad y potencial a Baro d’evel, pero también de extrañeza porque estamos en el circuito de teatro contemporáneo, y somos de circo pero no hacemos circo ni tampoco danza. Somos los raros en todos sitios", explica Mateu.
Esos raros en todos sitios son una compañía que suele hacer 90 funciones de media al año de cada una de sus obras y que en 2026 dará el salto a Japón. En Qui som? son 25 personas en gira, cocinero incluido: "La troupe, la vida en común durante la gira es muy importante para nosotros. Y esto supone problemas porque pedimos de cenar en el teatro y nos dicen que no. Si te enfadas un poco cambian las cosas, pero nosotros venimos del circo y queremos cambiar un poco el teatro".
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