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SECTOR PRIMARIO

Los ganaderos madrileños reclaman capturas y analíticas de jabalís preventivas contra la peste porcina

En el Gobierno regional no consta ningún caso en las explotaciones de la comunidad y se siguen las indicaciones del Plan Nacional de Vigilancia

Los ganaderos madrileños reclaman capturas y analíticas de jabalís como medida preventiva ante la aparición de peste porcina africana en España.

Los ganaderos madrileños reclaman capturas y analíticas de jabalís como medida preventiva ante la aparición de peste porcina africana en España. / Javier Belver / EFE

Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

Cuando ayer se elevaba a nueve el número de jabalís hallados muertos en Bellaterra, en la provincia de Barcelona, en la zona donde la pasada semana se detectó el virus de la peste porcina africana, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, informaba de que no se han encontrado casos de esta enfermedad animal en las explotaciones porcinas de la región. Tampoco se ha visto, de hecho, en las 39 granjas ubicadas en un radio de 20 kilómetros en torno al foco del brote en la provincia de Barcelona, que han sido inspeccionadas y en las que se han tomado muestras que han sido analizadas. El virus, de momento, solo se ha dado en jabalís.

“En la Comunidad de Madrid no nos consta ningún caso de peste porcina en las 54 explotaciones de la región. Pero, por supuesto, se ha incrementado la vigilancia habitual y hemos puesto en marcha las pautas del Programa Nacional de Vigilancia. No podemos quedarnos rezagados ante ello”, señalaba Ayuso insistiendo en un mensaje que ya había transmitido el día anterior su consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo.

“Desde la Comunidad de Madrid se ha contactado con las organizaciones profesionales agrarias, con los agentes forestales, el Seprona, las Delegaciones Territoriales de Agricultura y Ganadería y con los veterinarios de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria (ADS), con el objetivo de que transmitan a las explotaciones la necesidad de tomar precauciones y de implementar medidas de bioseguridad para prevenir la aparición de focos en nuestra región”, trasladan fuentes de la Consejería, que recuerdan que no había habido casos en España desde 1994. “La Comunidad de Madrid, al igual que el resto de regiones, seguirá lo establecido en el Programa Nacional de Vigilancia de la enfermedad”.

El sector es pequeño en la región. Pero desde las organizaciones agrarias y ganaderas no se deja de trasladar preocupación entre llamadas a la cautela y petición de avanzar en algunas medidas. La próxima semana se reúnen con la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Comunidad para tratar el abordaje de enfermedades detectadas en la región como la lengua azul y la gripe aviar y otras no registradas en Madrid pero sí en otras comunidades como la dermatosis nodular contagiosa, que afecta al ovino, o la propia peste porcina africana. Y en este sentido, algunos representantes del sector plantearán al Gobierno regional que se adopten iniciativas para el control de la población de jabalís.

"De momento no hay ningún problema, pero más vale curarnos en salud", manifiesta Jesús Anchuelo, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en Madrid. "Por eso vamos a solicitar que se hagan capturas de jabalís y se les realicen analíticas de manera preventiva". A su juicio, la situación con estos animales es preocupante, no solo en tanto en cuanto transmisores de enfermedades sino también por el daño que causan a las cosechas.

Dentro de la relativamente pequeña producción agrícola y ganadera madrileña, el sector del porcino es particularmente reducido en la región. Frente a las más de 75.000 granjas en toda España, el Ministerio de Agricultura apunta a un total de 146 explotaciones en Madrid, de las que, indica, solo 91 estaban con estado de alta a 1 de mayo de 2025. La Comunidad de Madrid rebaja la cifra a 54 y señala que son un 27% menos que en 2015.

Son explotaciones, además, de un tamaño entre pequeño y mediano. De los 33,8 millones de cerdos que había en España en 2023, apenas 16.700 estaban en Madrid, lo que no constituye más que un 0,04%. El valor de la producción porcina en Madrid un año antes alcanzaba 3,9 millones de euros cuando el total nacional rozaba los 10.000 millones.

Sin vacuna para prevenirla

Pero aunque sea un sector pequeño, a los productores les inquieta. La peste porcina africana es una enfermedad vírica que afecta exclusivamente al jabalí, al cerdo doméstico y al facochero africano, a ninguna otra especie animal salvaje o doméstica, y tampoco a los humanos. Pero se le teme porque no hay ningún tratamiento ni se ha descubierto una vacuna que sea capaz de prevenirla, pese a que muchos laboratorios trabajan en dar con una. Se propaga despacio, no es una enfermedad explosiva, pero el cerdo o jabalí que se infecta en tres o cuatro días muere ineludiblemente. Por eso su entrada en una granja resultaría desastrosa, porque obligaría al sacrificio humanitario de todos los animales, que si no iban a morir, para intentar evitar su propagación.

A escala nacional, el panorama se ve con recelo. "Encaramos la situación con mucha preocupación", asegura Miguel Ángel Higuera, director de la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino (Anprogapor). "Hasta el jueves éramos un país libre de peste porcina africana y desde el viernes somos un país positivo en peste porcina africana. De momento, el principal objetivo desde el punto de vista sanitario es que no salte del jabalí al cerdo doméstico, pero más allá de ello, la enfermedad en el jabalí impacta de lleno en el sector doméstico, porque ese estatus de país positivo en peste porcina africana limita las exportaciones y el comercio internacional".

El primer efecto y se ha visto en el precio de referencia semanal, que el pasado lunes ya bajó 10 céntimos, de 1,30 euros el kilo de peso vivo a 1,20 euros, una bajada "muy significativa", en palabras de Higuera, cuando existía cierto consenso, prácticamente una norma, en que las bajadas no superaran nunca los seis céntimos. Los ganaderos ya están notando el impacto directo.

Desde Anprogapor se entiende que a partir de ahí las medidas deben ir en un doble sentido. Por un lado, un trabajo político de cara a países terceros para que se acepte el principio de regionalización recogido en la Unión Europea y reconocido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), es decir que se distinga claramente la zona positiva, en este caso la zona alrededor de Barcelona, y se puedan comercializar productos procedentes del resto del país, libre de la enfermedad.

Por otro, de manera estrechamente relacionada, establecer una perimetración de la zona afectada, de manera que se evite que los infectados salgan de esa área y, sobre todo, no entren en contacto con cerdos domésticos. Todas las granjas en España, asegura Higuera, están obligadas a tener un vallado perimetral para evitar el acceso de la fauna silvestre. "Lo que más estamos pidiendo es que no se escatimen medios en estos momentos para la contención y erradicación del foco que tenemos ahora mismo localizado en las inmediaciones de Barcelona".

El jabalí como problema

El presidente en Madrid de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), Francisco José García, por su parte, pide "cautela". "De momento, el foco está muy concentrado en un sitio y lo que pedimos es que se haga un control, como se está haciendo, perimetrando aquello para intentar que no salga de esa zona". Además, apunta a las dificultades asociadas a los animales salvajes, y a los jabalís en particular. "Llevamos pidiendo mucho tiempo un control de la fauna silvestre. Se nos exige un control absoluto de nuestras explotaciones, pero luego la fauna silvestre campa a sus anchas, y son los mayores transmisores de enfermedades. Al jabalí ya se le ve en muchos núcleos de población, en el barrio de San Chinarro [al norte de la ciudad de Madrid] se puede ver tranquilamente", asegura.

Coinciden tanto Anchuelo como Higuera. Se estima que en la región hay ya entre 35.000 y 40.000 jabalís. La Comunidad de Madrid, de hecho, anunció en abril un plan de control de población ante el aumento de accidentes de tráfico en que se veían implicados estos animales, hasta 120 al año. "La zona de El Pardo y del Soto de Viñuelas está plagada, y allí están en contacto con vacas e incluso ovejas en extensivo, comen en los mismos lugares y beben en los mismos abrevaderos", señala el secretario general de UPA Madrid.

"El jabalí es un problema, existe absolutamente una sobrepoblación tanto en Madrid como en toda España", tercia Higuera, "porque, además, no tiene ningún depredador. En alguna ocasión se ha contemplado al lobo, pero el lobo lleva años y años sin cazar jabalís. Ya tiene ovejas y vacas, no tiene necesidad de cazar un tanque como es el jabalí. Están afectando seriamente a las cosechas, están incrementándose los accidentes de tráfico y, obviamente, son potenciales transmisores de enfermedades. Para nosotros es necesario establecer un plan nacional de control y gestión cinegética clave para equilibrar las poblaciones, sobre todo aquellas que no tienen depredador".