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LA LIGA | ATHLETIC - REAL MADRID (19:00H)

Con la credibilidad de Xabi en juego y la venganza de Mbappé en el aire: primer 'match ball' para el Real Madrid en San Mamés

Los blancos se miden al Athletic Club en un encuentro que puede marcar la continuidad del tolosarra en el banquillo

Kylian Mbappé se lamenta tras el empate del Real Madrid ante el Girona.

Kylian Mbappé se lamenta tras el empate del Real Madrid ante el Girona. / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press

David Magán

David Magán

Madrid

No es cuestión de efectividad, tampoco de compromiso, ni tan siquiera solidez defensiva. La falta de fútbol es el verdadero problema del Real Madrid. Lo sabe un Xabi Alonso frustrado en el área técnica de cada encuentro que se le atasca a su Real Madrid. Y también se han percatado de ello sus rivales que, como el Girona durante el pasado fin de semana, plantean un partido incómodo para el conjunto blanco. Tan solo ciertas pinceladas de Arda Güler durante el inicio de la temporada paliaron un déficit que el equipo arrastra de un tiempo a esta parte. En cuanto el ritmo goleador de Kylian Mbappé ha descendido en el último mes, el Real Madrid ha regresado al punto de partida. Una involución que arrancó con la derrota en el Metropolitano, dando carpetazo a la presión que caracterizó al equipo en las primeras jornadas. La victoria balsámica ante el Barça parecía reconducir la situación, pero el Real Madrid se mira al espejo y observa el mismo rostro que la temporada pasada. El de un equipo sin oficio que esta semana afronta tres compromisos que marcarán el camino de Xabi Alonso al frente de un grupo de jugadores señalados por el madridismo. El primero de ellos este miércoles en San Mamés (19:00 horas), un escenario siempre complicado, pese al momento de forma que atraviesa el Athletic Club.

Solo 6/12 puntos desde el clásico

Y es que, por extraño que parezca, nunca antes una victoria de mérito en un clásico cambió tanto las cosas, pero para mal. Son seis puntos conseguidos de los 12 que había en juego. Solo una victoria ante el Valencia en el Santiago Bernabéu. Desde entonces, tres partidos a domicilio saldados con reparto de puntos. Esta dinámica ha permitido al Barça, que abandonó frustrado el Santiago Bernabéu y a cinco puntos del eterno rival, situarse como nuevo líder de la competición tras conseguir la victoria ante el Atlético de Madrid. Pese a ello, el puesto del tolosarra no parece estar en entredicho, al menos de momento. "He vuelto a hablar con el presidente. Y lo hacemos en términos muy positivos, en buen tono y queriendo revertir los resultados", confesaba Alonso en la previa.

El ruido externo tampoco parece ayudar en exceso al club. La polémica volvió a estar a la orden del día en Montilivi, donde los blancos reclamaron un penalti a falta de diez minutos para finalizar el tiempo reglamentario. "Te sorprende, ¿no? Habrá que verla pero son jugadas decisivas que pueden marcar el partido", explicaba en rueda de prensa el tolosarra. Una acción que provocó un Rodrygo que ya es historia del Real Madrid, pero no de la forma que a él le gustaría. El brasileño iguala los 30 partidos de Mariano sin marcar, la peor racha histórica de un delantero del Madrid. No consigue anotar desde el 4 de marzo, cuando lo hiciera ante el Atlético de Madrid en el encuentro de ida de los octavos de final de la Champions. Si hablamos solo en términos ligueros, toca remontarse al 19 de enero ante la UD Las Palmas.

Una dinámica que choca con la situación que atraviesan Gonzalo García y Endrick, condenados al olvido. Ambos delanteros no gozan de minutos con regularidad. Ni tan siquiera el papel del ariete español durante el Mundial de Clubes le ha servido para sumar los minutos que se presuponía. El caso de Endrick es aún más llamativo. El brasileño se ha vestido de corto durante 11 minutos esta temporada. Unas cifras que chocan con la inoperancia del Real Madrid en el costado derecho del ataque, donde le ha costado facturar en los últimos tiempos.

Nadie al mando

Pero más allá de la posible falta de acierto por parte de algunos jugadores, tanto en la parcela defensiva como en la ofensiva, las carencias de este equipo se explican desde un centro del campo que nadie parece dominar. Uno de los llamados a dar un paso al frente tras el adiós de Toni Kroos y la salida de Luka Modric era Fede Valverde. El uruguayo atraviesa su peor momento desde que viste la camiseta blanca. El pajarito, que se había convertido en halcón durante las últimas temporadas, requiere de un centrocampista creador a su alrededor para sacar a relucir su mejor versión. Tampoco Aurelien Tchouaméni, uno de los nombres propios, ha sido capaz de imponerse.

Camavinga es solo una sombra de aquel chico enérgico, que despertaba vitalidad y dinamismo para conseguir 'La Decimocuarta' hace unas temporadas. Y Dani Ceballos, que con sus lesiones es la viva imagen de la teoría del eterno retorno de Nietzsche, no ha dado un paso al frente después de años en la sombra. Capítulo aparte requiere la situación de un Jude Bellingham que se enamoró del área y del gol en su primera temporada como blanco y ahora las circunstancias reclaman un paso atrás del futbolista inglés, que no termina por tener del todo claro su rol sobre el césped.

Pese a ello, el equipo blanco no atraviesa una situación dramática. En LaLiga, después de atravesar un grave bache de resultados, sigue la estela del Barça, que ahora se ha situado cuatro puntos por encima de los blancos con un partido más en su haber. En el caso de la Champions, ocupa la quinta plaza, que da acceso directo a los octavos de final. Cuenta con los mismos puntos que los tres equipos inmediatamente siguientes en la clasificación. El próximo miércoles afrontará ante el Manchester City un encuentro que marcará su posición al término de la fase liga de la Champions, pero todo hace indicar que conseguirá una de las ansiadas ocho plazas que otorgan pase directo a la siguiente ronda.

"En Bilbao toqué fondo"

Lo de este miércoles invernal en San Mamés será un partido especial para Kylian Mbappé. El francés vivió una pesadilla en su única visita a La Catedral del fútbol español. Hace exactamente un año el Real Madrid se midió al Athletic Club en una situación similar a la que nos atañe. Con Ancelotti en el banquillo, el equipo vasco se impuso 2-1 en un pobre partido de los blancos. La viva imagen de aquel encuentro fue un Kylian Mbappé que falló un penalti en la segunda mitad y se vio totalmente superado por la situación.

Tiempo después, el francés reconoció estar desconectado mentalmente en aquel momento. "Puedo hacer mucho más. Sé que tengo mucho más fútbol en las piernas del que estoy mostrando. Pero, como he dicho, vengo mejorando en los últimos partidos. Bilbao me hizo bien, porque toqué fondo... Entonces me di cuenta de que debía dar el máximo por esta camiseta, jugar con personalidad", confesó el propio Kylian unas semanas después. "Yo pensaba mucho. Demasiado. Cómo hacer esto, cómo moverme. Cuando piensas tanto, no juegas bien. Ha sido algo más mental. Estaba bien físicamente, contento con el grupo, pero debía dar más. Lo sabía. Y fue tras Bilbao cuando me dije 'vamos'. No has venido a Madrid para jugar mal. Ha cambiado eso", reconocía el delantero al completar su adaptación.

Este miércoles, Kylian buscará su redención en San Mamés y, con ello, devolver al Real Madrid a la senda de la victoria en un escenario de altura, que vivirá este Athletic Club - Real Madrid como se merece un clásico de nuestro fútbol. En el área técnica, todas las miradas apuntarán a un Xabi Alonso que empieza a perder apoyos y se juega el puesto en cuestión de una semana cuando el Manchester City visite el Santiago Bernabéu.