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ASUNTOS SOCIALES

Madrid pone en marcha un registro de voluntades para más de 430.000 personas con discapacidad

El documento permitirá recoger el plan de vida que expresen y sus preferencias en cuestiones como hábitos cotidianos o medidas de apoyo terapéutico

La Comunidad de Madrid pone en marcha un registro de voluntades para personas con discapacidad.

La Comunidad de Madrid pone en marcha un registro de voluntades para personas con discapacidad. / FERRAN NADEU

Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

Después de que Isabel Díaz Ayuso lo anunciara en el Debate del Estado de la Región de 2024, la Comunidad de Madrid va a poner finalmente en marcha un registro de voluntades para las 433.233 personas con algún grado de discapacidad registradas en la región. El documento, que se publica hoy en Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) y en la web autonómica, permite expresar el Plan de Vida, como se ha bautizado, que desean en cuestiones que van desde los hábitos cotidianos a medidas de apoyo terapéutico o las personas de las que quiere recibir visitas.

El escrito, aseguran desde la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, busca garantizar "que cada persona pueda decidir sobre su proyecto de vida". Además, se piensa en sus familiares, particularmente en los progenitores. Con el Plan de Vida, entienden en el departamento que dirige Ana Dávila, se ofrece "tranquilidad a los padres" al permitir trazar un itinerario para sus hijos con discapacidad cuando no estén.

Desde hoy mismo se podrá presentar ante la Dirección General de Atención a Personas con Discapacidad, que mantendrá este registro para conocer las preferencias de las personas que lo rellenen con garantías de mantener la protección de los datos personales.

El modelo de Plan de Vida que plantea la Comunidad se extiende a lo largo de cinco páginas en las que la persona con discapacidad puede hacer constar sus opciones en cuestiones como el ámbito personal, la salud, las comunicaciones o personas de quien desea recibir visitas o de quien desea recibir o hacer llamadas, las actividades sociales, de ocio y deporte, o preferencias relacionadas con situaciones concretas que pueden resultar de ayuda.

Entre los ejemplos que se ponen están cuestiones como hacer constar que se quiere dormir ocho horas, seguir una dieta vegetariana o solicitar acudir al gimnasio. El registro es particularmente útil cuando se hace uso de algunos de los recursos de atención a la dependencia, residencias o centros de día. En el Plan de Vida se pretende recoger, por ejemplo, si la persona prefiere tener un acompañante en la habitación o no. Asimismo, las actividades que le hacen feliz o sentir bien, desde participar en salidas y excursiones a ir a misa, jugar a las cartas o escuchar música.

Uno de los apartados se refiere a las preferencias relacionadas actuaciones terapéuticas. Así, ante una situación concreta como sentir angustia, la persona puede dejar por escrito qué le ayuda y qué no le ayuda. También el profesional por el que desearía ser tratado o actitudes como ser hablado despacio o que alguien se siente al lado.

Desde la Consejería de Juventud, Familias y Asuntos Sociales se insiste, no obstante, en que se trata de un documento abierto en el que se pueden recoger otras circunstancias. Además, se hace expreso el consentimiento o no a la captación y divulgación de imágenes.

El Plan de Vida, informa el Gobierno regional, facilitará que en las nuevas residencias de mayores se habiliten unidades específicas para que los hijos con discapacidad puedan convivir junto a sus padres "con autonomía y atención personalizada, pero compartiendo tiempo y espacio para mantener el vínculo afectivo".

A 31 de diciembre de 2024, última actualización de datos disponible, había en la Comunidad de Madrid 433.233 personas con alguna discapacidad reconocida. El mayor porcentaje, un 21,68%, responden a cuestiones del sistema nervioso o función mental, un 17,46% tienen reconocida una discapacidad neuromusculoesquelética o del movimiento. El 6,66% de los casos son por discapacidad intelectual o trastorno del desarrollo. El 50,3% de esas 433.233 personas son mujeres (217.892) y el 49,7% (215.341), hombres. El 62,7% tiene reconocido un grado de discapacidad de entre el 33% y el 64%; el 21,8%, de entre el 65% y el 74%, y el 15,4%, de más del 75%.