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CURIOSIDADES

La puerta más antigua de Madrid tiene 600 años y está en pleno centro: esta la famosa calle en la que se encuentra

Una reciente investigación realizada por el Laboratorio de Radiaciones Ionizantes y Datación (LRID) de la Universidad de Salamanca (USAL) ha permitido acercar el Madrid que conocemos en la actualidad a su pasado medieval

Un estudio ha confirmado que se trata de la puerta más antigua de la ciudad

Un estudio ha confirmado que se trata de la puerta más antigua de la ciudad

Madrid

La historia de Madrid esconde numerosos misterios. Más allá de los parques escondidos a los que te puedes escapar para gozar de algo de calma, de las calles secretas o los monumentos menos conocidos que puedes visitar, la ciudad guarda mucho más. La capital cuenta con un destacado patrimonio arquitectónico e histórico que, de vez en cuando, revela nuevos hallazgos que revolucionan todo lo que conocemos de ella.

Al inicio de la calle del Codo, en pleno barrio de los Austrias y contigua a la Plaza de la Villa, se encuentra uno de los elementos más simbólicos de Madrid. Enmarcada por un arco de herradura con dovelas de piedra que aún conservan visibles las marcas de cantería, se encuentra la puerta de la Torre de los Lujanes, la más antigua de la capital.

Una reciente investigación realizada por el Laboratorio de Radiaciones Ionizantes y Datación (LRID) de la Universidad de Salamanca (USAL) ha permitido acercar el Madrid que conocemos en la actualidad a su pasado medieval. Gracias a la datación con carbono-14, se ha podido confirmar cuál es la puerta civil conservada más antigua de la ciudad.

El edificio estuvo a punto de ser derribado

El edificio estuvo a punto de ser derribado / VÍA X @GIRALDEO

El edificio estuvo a punto de ser derribado

Así, dentro de los circuitos habituales del turismo, pero sin ser parte de él, la Torre de los Lujanes lleva siglos viendo pasar frente a ella personas de toda condición. Sin embargo, poco conocen algunos madrileños el patrimonio medieval de la capital y, para algunos extranjeros, la plaza en la que se alza la torre no es más que un lugar de paso hasta la calle del Codo.

Perteneció a la familia Luján, una de las más poderosas de Madrid durante la Baja Edad Media. La tradición oral ha marcado la historia de este edificio, que estuvo a punto de ser derribado en el siglo XIX y fue conservado gracias a que se decía que el rey francés Francisco I había permanecido allí como prisionero tras su derrota en Pavía. Por ello, la Administración pública adquirió su propiedad y lo cedió como sede a varias reales academias, entre ellas, la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País (RSEMAP).

Gracias a ello, a día de hoy se ha descubierto que el portón de madera de nogal que da acceso a la Torre de los Lujanes data la madera que la reviste del año 1415 y sitúa la construcción en los primeros años del siglo XV. Lo más curioso es que, pese a que se quisiera derribar, en 1979 se hizo una restauración de la misma, pero ahora la RSEMAP insiste en que necesita otra nueva.

Un proceso crucial para reconstruir el desarrollo urbano de la capital

La datación con carbono-14 es una metodología ampliamente empleada en la arqueología para determinar a qué periodo histórico corresponden los restos fósiles y algunos utensilios hallados en yacimientos. Sin embargo, el trabajo de la Universidad de Salamanca también demuestra que es útil en la arquitectura histórica, permitiendo fechar elementos de edificios emblemáticos y reconstruir el desarrollo urbano de Madrid con mayor detalle.

La Universidad de Salamanca posee una de las dos únicas instalaciones de España capaces de llevar a cabo la datación por carbono-14 mediante la técnica de espectrometría de masas con acelerador. Según ha explicado Quintana Arnés, el trabajo se ha realizado a partir de "dos tubos de ensayo con 0,7 g de astillas y 0,6 g de serrín muestreador en dos puntos diferentes de la puerta y pretratados para eliminar posibles restos de barniz". Después, estos fueron enviados al LRID por la propia RSEMAP.