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INVERSIÓN

La nueva autopista anunciada por Ayuso ilusiona al suroeste de la Comunidad de Madrid

EPE habla con alcaldes y comerciantes, que ven cómo este histórico reclamo finalmente será una realidad

Vista del peaje de la R-2.

Vista del peaje de la R-2. / Javier Lizon / EFE

En la política española, el análisis sobre la capacidad de los gobiernos para aprobar sus cuentas a menudo opaca el verdadero contenido de las mismas. A finales de octubre, la Comunidad de Madrid presentó y sacó adelante sus presupuestos para 2026. Entre sus 153 páginas figura un proyecto que ha despertado especial entusiasmo en decenas de municipios y miles de vecinos: la tan reclamada Autopista del Suroeste. Serán 41 kilómetros desde Valdemorillo hasta Griñón —pasando por Villanueva de la Cañada, Navalcarnero…— que servirán de enlace entre la M-503 y la M-407. Un reclamo histórico que aspira a resolver un grave problema de tráfico y dinamizar la zona.

Como “una aspiración desde hace décadas” define a EPE este proyecto el alcalde de Sevilla la Nueva, Asensio Martínez, uno de los municipios por los que pasará la nueva vía. Con él coincide Luis Partida, primer edil de Villanueva de la Cañada: “La construcción de esta carretera es una demanda que viene de lejos y un proyecto que existe desde hace años”, asegura. Según relata, hace casi veinte años ya se contemplaba la creación de esta infraestructura, pero la crisis económica de 2008 la paralizó. “Me alegro muchísimo de que haya una partida tan importante en los Presupuestos de la Comunidad de Madrid para atender por fin esta demanda y se pueda empezar a construir”, celebra.

La conexión por carretera entre el norte y el sur de la Comunidad será uno de los principales beneficios que traerá la autopista. De hecho, el regidor villanovense lo señala como el punto estrella: “Eso es lo más importante para todos los pueblos que parten desde la N-6 hasta la N-5”. Sin embargo, el gran objetivo, señalado también por el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, en la presentación del plan, es “atender la alta intensidad viaria que registran actualmente las carreteras que recorren el suroeste de la región”. Un problema agravado, además, por el incremento poblacional que ha vivido la zona en los últimos años (la cifra de personas censadas en Valdemorillo, por ejemplo, ha aumentado un 17,5% en la última década).

Pero las aspiraciones y peticiones van más allá. Varios ayuntamientos reclaman soluciones a la excesiva tensión de tráfico que se concentra sobre todo en sus cascos históricos. Por eso, la autopista —cuyos contratos de adjudicación ya tramita la Consejería— “estará perfectamente comunicada con los cascos urbanos”, según explica Luis Partida. “En el caso de Villanueva de la Cañada, por ponerle un ejemplo, actualmente tenemos un punto concreto por el que pasan a diario una media de 22.000 vehículos. Es una media altísima teniendo en cuenta las características de la M-600”, detalla.

Además de los motivos logísticos, se espera que esta mejora de la conexión con el resto de la Comunidad también dinamice la vida en la zona e impulse su economía. El alcalde Partida sostiene esta tesis: “Cuanto mejores sean esas comunicaciones, mejor funcionará el transporte, ya sea de viajeros o mercancías”. Martínez, en cambio, señala “la posibilidad de convertir al municipio con nuevos recursos educativos, especialmente universitarios o de formación profesional”, a partir de este proyecto.

No obstante, no son pocos los riesgos que comporta acometer una carretera de estas magnitudes en una zona rural. Una de las preocupaciones es que pueda alterar la paz que se respira en estos municipios. “Creemos muy importante que la ejecución de la autopista contemple medidas correctoras en materia de ruidos y pasos de fauna para conservar la rica biodiversidad de nuestro municipio y su entorno”, solicita Asensio Martínez. Por otro lado, despierta muchas reticencias entre los comerciantes consultados de Villanueva de la Cañada. “Las grandes infraestructuras suelen favorecer a las grandes superficies, no al pequeño comercio. Si la autopista facilita llegar a grandes polígonos o centros comerciales, quizá perdamos clientes locales”, advierten. Con todo en marcha, se espera que en este 2026 la Comunidad dé el paso definitivo a la construcción de la Autopista del Suroeste.