FUTURO INCIERTO
5.000 vecinos de Arganzuela esperan retomar los talleres culturales que les quitaron en octubre: "Nos sentimos dejados de lado, preocupados"
La Casa del Reloj y el Centro Dotacional Integrado Ángel del Río pusieron en pausa estos cursos después de que la empresa encargada de impartirlos entrase en concurso de acreedores: por el momento, se desconoce cuándo los reanudarán

Exterior del Centro Dotacional Integrado Ángel del Río, perteneciente al distrito de Arganzuela / Alba Vigaray
Francisco (90) lleva 17 años acudiendo a clases de pintura en el Centro Dotacional Integrado Ángel del Río, en el barrio de Arganzuela. Como cada año, esperaba poder empezar el taller a principios del mes de octubre. Sin embargo, aún sigue esperando. La empresa encargada de impartirlos entró en concurso de acreedores a finales de este verano y la deuda impide que el proceso pueda avanzar. “Solía ir los miércoles y los viernes. Nos sentimos dejados de lado, todo el mundo está preocupado hasta cierto punto. A esta edad, pasar de tener una actividad semanal a tener que dejarla sin saber qué pasará, no es plato de buen gusto”, explica. Pese a todo, espera retomar las sesiones el próximo trimestre y, con ellas, la normalidad: “En junio me adjudicaron la plaza para este nuevo curso y, desde entonces, estoy esperando. Lo único que falta es efectuar el pago. Tengo la factura lista, pero toca esperar a que lo solucionen”.
En todos estos años nunca había pasado algo similar, dice. “Una de las profesoras ya se quejaba hace tiempo de que nunca le pagaban a tiempo y ahora todo tiene sentido”, suma. A la espera de noticias, este vecino critica la desinformación a la que se enfrentan los alumnos de los talleres del Centro Cultural: “Nos mandaron un correo inicial, pero nada más. Nos tenemos que fastidiar, no queda otra. La mayoría de afectados somos personas mayores y parece que les damos igual”. No es el único. Como él, otros 5.000 usuarios de los centros culturales Casa del Reloj y el Centro Dotacional Integrado Ángel del Río se han visto perjudicados por esta situación. La quiebra de Educación, Cultura y Ocio SL (Educo), una de las gestoras de los talleres culturales impartidos en centros y bibliotecas municipales, ha puesto en jaque a alrededor de 280 trabajadores y 20.000 usuarios en la capital, la mayoría concentrados en este distrito.

Exterior del Centro Cultural Casa del Reloj, perteneciente al Distrito de Arganzuela / Alba Vigaray
“Llevo diez años apuntada a los talleres de pilates, que son una maravilla. Que nos tengan así es una injusticia. Siempre dicen estar preocupados por las personas mayores y, luego, cuando sucede una avería como esta, nos dejan en la calle sin actividades. Deberían reactivar los talleres cuanto antes”, sostiene María Luisa (87), otra de las vecinas afectadas. La mayoría de sus compañeros, como ella, superan los 70 años y este tipo de actividades un par de días en semana les vienen “muy bien”. “Pedimos que se encarguen de esto antes de que llegue el invierno. Al final somos los vecinos quienes pagamos las consecuencias de todo esto. A ver si tenemos suerte y podemos retomarlos el trimestre que viene”, añade.
Implicaciones psicológicas
Una de las profesionales afectadas por la quiebra de Educo es Juana Guillén, también representante de los trabajadores por Unión Sindical Obrera (USO). “No paro de recibir mensajes todos los días pidiéndome información. Está suponiendo un desgaste físico y emocional para nosotros. Se nos dijo que los talleres se retomarían a final de año y yo sigo en mi casa. Y sin cobrar el paro. No creo que vayan a volver a corto plazo”, señala. Desde que Educo fue declarada en concurso de acreedores sin masa el pasado mes de julio, la plantilla se encuentra inmersa en un escenario de una total incertidumbre económica. “Hemos hecho todo lo que hemos podido. Son los usuarios quienes tienen que pedir soluciones porque nosotros no se las podemos dar. Estamos en puertas de que se ejecute un ERE que afectará a 240 trabajadores, 93 de ellos pertenecientes a Arganzuela”, manifiesta.
Ya no son alumnos, sino amigos, dice: “Sabemos las implicaciones psicológicas que ha significado el cierre de los talleres. El target del alumnado está en edad de jubilación y es algo a lo que se agarraban cada año para ocupar su tiempo libre. Estas actividades son un salvavidas social y emocional”. “Las nóminas están impagadas desde el mes de junio. A quienes somos fijos discontinuos solo nos deben esa, pero hay cuatro trabajadores indefinidos en el centro que llevan cinco meses sin cobrar. Considera que Doc, la empresa entrante, podría hacerse cargo de las nóminas, pero no de la deuda: “Supondría un riesgo económico importante para ella. Nadie dice nada y no podemos aventurar cuándo vamos a empezar, ni siquiera si vamos a hacerlo. Todas las partes implicadas queremos que esto siga adelante, pero es un procedimiento sumamente complicado. Desde la Junta Municipal están haciendo lo que pueden. Ha habido miles de reclamaciones y ellos también quieren resolverlo cuanto antes”.

Exterior del Centro Dotacional Integrado Ángel del Río, perteneciente al distrito de Arganzuela / Alba Vigaray
Desde la Junta Municipal del Distrito de Arganzuela, a la cual pertenecen estos dos centros culturales, aseguran que están tratando de no perder el curso completo. “No se trata únicamente de solucionar el problema, sino de recuperar los meses perdidos para que ningún usuario pueda sentirse afectado. Sabemos lo necesarios que son los talleres, sobre todo para la gente mayor. Estamos preocupados porque sabemos la necesidad que tienen nuestros vecinos. Nos importa y mucho”, expresa José Herrera de la Morena, coordinador del distrito, a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. De cara al curso 2025/2026 estaban previstos un total de 290 talleres a cargo de 83 profesionales. Las clases abarcan las áreas de música, formación humanística, idiomas, mantenimiento físico, baile y danza, artes aplicadas y manualidades, artes escénicas y audiovisuales e informática general y aplicaciones informáticas.
"No podemos avanzar"
“Educo, el primer adjudicatario, finalizaba su contrato el pasado 31 de agosto y, debido a las deudas que dejó, entró en concurso de acreedores el 14 de julio. La nueva licitación, que se produjo a finales de verano, debería haber desarrollado el nuevo pliego de prescripciones técnicas particulares. Sin embargo, se encuentra en pausa hasta conocer en qué situación nos encontramos, pues carecemos de la información necesaria”, apunta. Doc, el nuevo adjudicatario, firmó su contrato el pasado 30 de abril, aunque la fecha de formalización del mismo continúa prorrogándose a día de hoy: “Hasta que no sepamos cuál es la situación de la deuda que afecta al Distrito de Arganzuela, no podemos avanzar. Hay 78 trabajadores afectados por la deuda de Educo con la Seguridad Social. Se les debe, al menos, una nómina, aunque el problema real tiene que ver con sus cotizaciones”.

Exterior del Centro Cultural Casa del Reloj, perteneciente al Distrito de Arganzuela / Alba Vigaray
Si la nueva empresa a cargo de los talleres desea formalizar este nuevo contrato, debe asumir la deuda con los empleados. “Cuando conozcamos la cifra, son ellos quienes deben valorar si pueden asumirla. Desde el distrito mantenemos informadas a todas las partes interesadas de forma continua y permanente. Nos hemos reunido con los sindicatos, con los trabajadores y también hemos dado la información pertinente en el Pleno en hasta tres ocasiones”, asegura Herrera. La preocupación, que se extiende entre trabajadores y vecinos, parece haber llegado también a las instituciones municipales: “Creemos que podemos encontrar una solución si la Seguridad Social nos comunica el importe de la deuda. Desde el distrito les llamamos prácticamente todos los días. También nos hemos reunido con el Juzgado de lo Mercantil, pero nos requieren una información que no tenemos”.
Herrera insiste en que se encuentran en contacto con Doc, la nueva empresa a cargo de los talleres, con intención de resolver la situación “lo antes posible”. “La idea es seguir adelante con ellos. Hemos barajado posibles soluciones, pero tenemos que saber si la deuda es asumible o no. En caso de que no estén dispuestos a pagarla, tendríamos que valorar las posibilidades legales, así como si sería posible llevar a cabo una nueva licitación. Aún no estamos en esa pantalla”, zanja.
