Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

REFORMA DE UN ESPACIO EMBLEMÁTICO

El Palacio de Cristal avanza "a buen ritmo": un tercio de obra ejecutada y la reapertura prevista en 2027

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, visitó este martes las obras de restauración del emblemático edificio del Parque del Retiro adscrito al Museo Reina Sofía, que con su restauración tendrá una cobertura similar a la original y más ventilada

Las obras de restauración continúan en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro.

Las obras de restauración continúan en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro. / VICTOR LERENA - EFE

Jacobo de Arce

Jacobo de Arce

Madrid

El Palacio de Cristal del Retiro, una de las joyas arquitectónicas del parque madrileño y sede habitual de exposiciones del Museo Reina Sofía desde los años 90, encara con buen ritmo su restauración integral. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el arquitecto responsable de la obra, Javier Contreras, han confirmado durante una visita al edificio en obras que los trabajos, que cuentan con una inversión superior a los siete millones de euros, avanzan conforme al calendario previsto y alcanzan ya aproximadamente un tercio de su ejecución.

La intervención, que obligó a cerrar el Palacio a finales de 2023, tiene como objetivo devolver al inmueble su esplendor original y garantizar su conservación a largo plazo. "La obra va a buen ritmo, en tiempo y en presupuesto", señaló Urtasun, subrayando la importancia del proyecto dentro del plan de conservación del patrimonio histórico gestionado por el Ministerio de Cultura.

Contreras precisó que el 90% de la estructura metálica ya ha sido sometida al proceso de limpieza y protección, un trabajo delicado por las características de un edificio de especial fragilidad. Desde su construcción en 1887, el Palacio de Cristal, concebido para albergar la Exposición General de las Islas Filipinas, ha sido objeto de frecuentes reformas y reparaciones, las últimas en los años 90.

Un desafío técnico y ambiental

Además de la reparación de ciertas estructuras dañadas por la corrosión, que fueron las que originaron la caída de piezas que provocó el cierre y las posteriores obras en la construcción, el proyecto aborda otro de los problemas más persistentes del Palacio: la condensación y las temperaturas extremas en su interior, que durante los meses de verano llegan a superar los 50 grados.

El minisro de Cultura, Ernest Urtasun, y el arquitecto y jefe de las obras de restauración, Javier Contreras, en el Palacio de Cristal.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el arquitecto y jefe de las obras de restauración, Javier Contreras, en el Palacio de Cristal. / VICTOR LERENA - EFE

Para paliarlo, el equipo técnico ha diseñado un sistema de ventilación mejorado y ha optado por sustituir los antiguos vidrios curvos por otros planos y solapados. Una configuración que recupera la imagen original de finales del siglo XIX pero que se ejecuta con perfiles siliconados modernos, más resistentes y eficientes. Entre cada capa de vidrio queda una abertura suficiente para que corra el aire, mientras que al mismo tiempo, su colocación solapada evita que se cuele el agua de la lluvia incluso cuando hay rachas de viento, como se ha podido ver en las pruebas realizadas por el equipo que lo está reparando. "Hemos tratado de buscar un equilibrio entre respeto patrimonial y actualización técnica", explicó Contreras.

Limpieza sin polvo

Por la propia naturaleza del Palacio, un esqueleto de hierro y cristal de casi 140 años de antigüedad, la restauración, de gran complejidad según sus responsables, exige métodos de mínima agresión. Para devolver su esplendor a las superficies, en lugar de los tradicionales chorros de arena, el equipo ha recurrido a la tecnología Sponge-Jet, un sistema de limpieza con abrasivo encapsulado que no produce polvo en suspensión y permite trabajar dentro del edificio sin dañar la estructura ni el entorno. Cada pieza metálica se revisa, limpia, protege y repinta siguiendo un protocolo exhaustivo.

El próximo verano se prevé completar la fase principal de intervención estructural. A partir de ese momento, se avanzará en la reposición completa de la cristalería y en los ajustes de climatización y ventilación. Si se cumplen los plazos, el Ministerio de Cultura confía en poder reabrir el Palacio de Cristal al público antes del final de la actual legislatura, en 2027.

"Los museos nacionales no pierden ni un minuto en recuperar estos espacios, que es lo que todos deseamos", ha señalado Urtasun. "Además, esta construcción forma parte del Paisaje de la Luz declarado patrimonio mundial por la UNESCO en el año 2021, y por lo tanto recuperar esto no es solo recuperar un espacio fundamental, cultural y ciudadano, una de las grandes joyas arquitectónicas de nuestra capital, sino también preservar un trozo de patrimonio mundial".

La restauración del Palacio de Cristal se enmarca en una estrategia más amplia de intervención sobre el patrimonio histórico vinculado al Museo Reina Sofía, que incluye también la mejora del Palacio de Velázquez. Mientras se producen las obras de un edificio en el que se vienen albergando en los últimos años, como se hará en el futuro, exposiciones e instalaciones concebidas ad hoc por los artistas, la estructura sigue sirviendo, a su modo, como sede expositiva. Ahora mismo está recubierta por las lonas de la obra Gran friso, de Miguel Ángel Tornero, a las que a principios de 2026 sustituirán las creadas por la peruana Andrea Canepa y que se basan en los fardos textiles de la cultura Paracas y en el ritual ancestral para envolver a sus difuntos.