COSTURA DE ALTURA
Dentro de la sastrería que hace el vestuario de 'La promesa', la serie de RTVE que ganó un premio Emmy: "El ritmo es frenético"
Tania Álvarez lleva 20 años creando universos textiles en 'Doctor Mateo', 'Con el culo al aire' y 'Acacias 38': está nominada a 'Mejor Diseño de Vestuario en Serie' en los premios Yvonne Blake que se celebrarán este martes en Madrid

Tania Álvarez, en la sastrería que la productora Bambú tiene en Leganés. / ALBA VIGARAY

A Tania Álvarez le gustaría recuperar el cuaderno que, en los 90, jovencita, utilizaba para dibujar vestuarios. Era meticulosa, muy colorista. Tenía diseños que bien podrían encajar en los proyectos que hoy dirige. Por aquel entonces, dedicarse a ello parecía inalcanzable. Pero, tras 20 años de carrera, ojo, el tiempo la ha puesto en su lugar. “En mi familia nadie se dedicaba a ello. Me gustaba todo lo que tenía que ver con las manos. Así que decidí estudiar Publicidad por la mañana y Diseño por la tarde. Comía en el metro”, cuenta. Ahora, rodeada de tijeras, bocetos y prendas, a punto de grabar el próximo episodio de La Promesa, aquel esfuerzo resulta hasta tierno. Si la pequeña Tania viera en lo que se convertiría, quizás, por qué no, hubiera confiado mucho antes en ella.
“La primera vez que pisé una sastrería fue en Los Serrano. La entrevista fue súper graciosa porque no sabía a dónde iba. Llevé mi carpeta de 50x70 con los diseños que había seleccionado. Recuerdo que se los enseñé a la figurinista y se quedó alucinada. Aquellas prácticas me abrieron las puertas de un mundo que, desde entonces, toco madera, no he abandonado”, relata Tania, diseñadora de vestuario en series como Acacias 38, El pasado es mañana, Con el culo al aire y Doctor Mateo, entre otras.

Vestuario de 'La Promesa', la serie de RTVE que recrea la Córdoba de principios del siglo XX. / ALBA VIGARAY

Una de las trabajadoras del equipo de Vestuario borda una pieza de 'La promesa'. / ALBA VIGARAY
Recibe a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA en el taller donde confecciona la ropa de La Promesa, la serie de RTVE que recrea la Córdoba de principios del siglo XX. En su equipo trabajan 15 personas y, dada la hora, en torno a las 10 de la mañana, cierta prisa empieza a aparecer. “Sin vestuario, maquillaje y peluquería, no hay narración. Son los elementos que enmarcan al personaje dentro de un lugar y un tiempo. Es importante que el actor se sienta dentro de él y, para ello, recurre a todo aquello que le sitúa en la trama. Siempre estamos a su servicio”, explica Tania, nominada a los premios Yvonne Blake en la categoría Mejor Diseño de Vestuario en Serie. Se medirá, este martes, con Bina Daigeler y Pepo Ruiz, por Cristóbal, y Connie Balduzzi, por Bellas Artes.
700 capítulos a la espalda
En su mesa, salpicada de revistas y lápices, con una pizarra llena de notas coronando la sala, tiene anotados los próximos movimientos en la serie. Aquí, aunque lleve en antena desde 2023, con 700 capítulos a la espalda, el ritmo no baja: “Hemos cogido soltura. La maquinaria ya está bien engrasada. Al principio, cuesta un poco más porque no conoces a la gente. Pero, después de tres años, las cosas salen solas. Somos capaces de leernos hasta la mente”.

Tania Álvarez, con algunos diseños de 'La Promesa'. / ALBA VIGARAY

Una de las revistas que Tania utiliza para buscar inspiración. / ALBA VIGARAY
Cada proyecto arranca con una investigación previa que determinará el camino a seguir. Para Tania, de hecho, es la parte más bonita: “Cuando me ha tocado preparar algo del siglo XVIII, me he metido de lleno en él leyendo libros y visitando el Prado. Aprendes mucho. Y, luego, cuando ya lo tienes estudiado, desarrollas tu idea hacia un lugar concreto”. Para ella, la clave de un buen vestuario está en la verosimilitud: sin ese punto de verdad, por muy espectacular que sea, perderá todo su sentido. En la sastrería, ubicada en los platós que la productora Bambú tiene en Leganés, una riada de trajes copa la mayor parte del espacio. Por las pantallas ruedan las imágenes en directo de la grabación que está aconteciendo a 10 metros. La atención es máxima.
El reto de una serie diaria
“Somos muchos los implicados en este departamento: por un lado, los que diseñan; por otro, los que confeccionan. También hay una parte de mantenimiento dentro y fuera del set de rodaje. Es un camino largo desde que se planta la primera semilla y hasta que se en pantalla. La suerte de hacer una serie diaria es que, con el tiempo, en un momento determinado, empiezas a ver el resultado en televisión. Entonces, ves cómo evoluciona”, continúa.

En la sastrería de Tania hay cajas específicas de corbatas, pajaritas, cinturones... / ALBA VIGARAY

En el taller de Vestuario de Tania trabajan 15 personas. / ALBA VIGARAY
Que se trate, precisamente, de un formato diario lo vuelve un reto de especial calado. Y que, además, se trate de un drama de época aún más. “Es lo más difícil a lo que te puedes enfrentar como figurinista. Tienes menos tiempo para hacer lo mismo que en otras producciones y, claro, fíjate, todo es para mañana. El ritmo es frenético, tenemos que mantener la calidad. No bajar de ahí es nuestro objetivo. Nos pasamos todo el tiempo luchando por dignificar la serie”, añade. La irrupción de las nuevas tecnologías tiene alerta a Tania, aunque confía en que la parte creativa no se vea mermada “Bordamos, cosemos y pintamos a mano, así todo es más real. Reivindicamos lo artesano”.
P. ¿Qué ocurre con el vestuario cuando uno acaba?
R. Depende del acuerdo al que hayan llegado la productora y la plataforma. A veces, lo guardan. Otras, lo exponen. Incluso se reutiliza. Poca gente sabe que las prendas se usan en distintas producciones. Es bonito que existan estas raíces. También podemos ser sostenibles.