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DÍA DE LA ALMUDENA

La corona de la Almudena, el postre que "se olvidó" y lucha por hacerse un hueco en Madrid: "Buscamos que sea un producto que se convierta en típico"

Parte de la razón por la que este dulce no 'despega' se debe a su desconocimiento entre la población más joven

La corona de la Almudena se presenta con diferentes rellenos, entre los que destacan la nata montada, la crema pastelera y la trufa

La corona de la Almudena se presenta con diferentes rellenos, entre los que destacan la nata montada, la crema pastelera y la trufa / ISTOCK

Madrid

Roscón, polvorones y panettones ya se llevan todo el protagonismo a estas alturas del año. Si bien solo estamos a principios de noviembre, los dulces navideños ya se han hecho un hueco en los supermercados. Sin embargo, dadas las fechas, es otro postre el que debería ser protagonista absoluto con la llegada del Día de la Almudena. La corona de la Almudena es un dulce en forma de corona, elaborado con masa de bollería fermentada. La pieza más demandada por los madrileños es la de medio kilo con relleno, aunque también puede encontrarse sin él.

Es algo así como el primo hermano del roscón, pero sin fruta confitada ni agua de azahar en su receta. Para los más pequeños, demasiado complejo para disfrutar y, para los adultos, demasiado parecido al roscón. No obstante, parece que cada año el postre gana más adeptos, consolidándose como una de las tradiciones más queridas de la capital. Pero, aunque poco a poco se visibilice más, lo cierto es que la corona de la Almudena no logra competir con los demás postres. Es uno de esos dulces que se han quedado estancados en el pasado y, poco a poco, los pasteleros tratan de resucitar.

Un producto con poca vida

Si bien productos como los buñuelos, los roscones y los polvorones tienen una vida más larga, lo cierto es que la corona de la Almudena no goza de esa suerte. "Tenemos para poderlas disfrutar en todos los establecimientos artesanos durante lo que nos queda de semana y parte de la que viene", explica Jonatan Yagüe, dueño de La Oriental. "Es cierto que la campaña de la Corona no es muy grande, pero sí disfrutaremos como unos 10 días de ella".

El solapamiento con el roscón tampoco le hace justicia. Son dos productos muy parecidos, lo que hace que el primero se posicione como el favorito y la corona de la Almudena caiga en el olvido. Y es que eso es, precisamente, lo que llegó a pasar: "Este postre se olvidó", sentencia Juan Félix Navarro, maestro pastelero. Este dulce fue creado en 1978 por el Gremio de Pasteleros de Madrid y, desde entonces, los madrileños disfrutan de esta especialidad en torno al 9 de noviembre, fecha de la festividad de la Virgen. Ahora, no tiene tanta relevancia como los de otras festividades.

Desde hace años, ASEMPAS apoya el consumo de este dulce y busca fomentar, así, las tradiciones de la ciudad y de la región, invitando a las nuevas generaciones a conocer y disfrutar los distintos dulces típicos madrileños. "Los chavales y los futuros maestros pasteleros han de saber qué es la corona de La Almudena", explica Pedro Ureña desde la Asociación de Empresarios Artesanos del Sector de la Pastelería de Madrid. "La intención es que este postre se conozca más y, sobre todo, buscamos que sea un producto que se convierta en típico", recalca. Este año, se estima que los madrileños consuman cerca de 400.000 piezas de coronas de la Almudena, elaboradas en las más de 600 pastelerías artesanas existentes en la Comunidad de Madrid.

¿Un 'no' para los jóvenes?

Parte de la razón por la que este dulce no 'despega' se debe a su desconocimiento entre la población más joven. "Es un producto que la gente mayor conoce mucho", cuenta Jonatan Yagüe, "pero intentamos que cada vez vaya calando más en las nuevas generaciones". Y es que, si se quiere gustar a la juventud, lo mejor que se puede hacer es subir al carro de las tendencias del momento: "Tenemos que estar abiertos a innovar en esos sabores para atraer a ese público joven y que no caiga nunca la tradición de nuestra corona de la Almudena".

Así, por un momento los rellenos de nata y crema se dejan a un lado y se da paso al pistacho y a la trufa. La tradición y la innovación se dan la mano para proporcionar un postre que guste tanto a jóvenes como a mayores, todo para que no caiga en el olvido. Al final, "todo dulce tiene que tener su espacio en el calendario", detalla Yagüe, "y tenemos que ser justos y dejar también espacio a la corona". Por suerte, parece que cada vez tiene una mayor aceptación. Los clientes están más pendientes de cuándo salen y, de hecho "el primer día siempre se acaban", cuenta Jonatan, "la gente las ve y las coge con ganas".

Las claves de la corona de la Almudena perfecta

La corona no deja de ser una pieza de masa de bollería fermentada y aromatizada con licor al gusto. Se presenta con diferentes rellenos, entre los que destacan la nata montada, la crema pastelera y la trufa. Una vez amasada, formada y fermentada, la pieza se decora antes del horneado: se pinta con huevo y se le da forma de picos, simulando los de una corona. Aunque algunos la comparan con el roscón de Reyes, no lleva agua de azahar y sustituye las frutas escarchadas por detalles de crema y almendras laminadas. Tradicionalmente, muchas pastelerías la rematan con una figurita de la Virgen, símbolo de la devoción a Nuestra Señora de la Almudena.