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PATRIMONIO

Culmina la restauración de la portada barroca del Museo de Historia de Madrid

La intervención, desarrollada entre abril y octubre, ha contado con una inversión municipal de casi 175.000 euros

Marta Rivera de la Cruz, delante de la portada barroca del Museo de Historia.

Marta Rivera de la Cruz, delante de la portada barroca del Museo de Historia. / Ayuntamiento de Madrid

El Ayuntamiento de Madrid ha dado por finalizada la restauración de la portada principal del Museo de Historia, una de las joyas del barroco madrileño firmada por Pedro de Ribera (1721–1726). La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, visitó este jueves 6 de noviembre el museo tras concluir los trabajos, que se han desarrollado entre abril y octubre con una inversión cercana a 175.000 euros.

La intervención se ha centrado en estabilizar los materiales originales —granito y dolomía, con elementos metálicos—, atajar las patologías detectadas (fisuras, pérdidas de material, alteraciones cromáticas y restos de ceras, entre otras) y devolver la lectura artística del conjunto dedicado a San Fernando. Para ello, el equipo multidisciplinar ejecutó limpiezas mecánicas y por microproyección, consolidaciones puntuales, reposición y entonado de morteros, eliminación de recrecidos impropios y sustitución de baberos de plomo deteriorados; además, se protegieron las rejas frente a la corrosión y se aplicó un hidrofugante general.

Prevención

La actuación se completa con medidas de conservación preventiva: ampliación de la línea de vida en cubierta para facilitar revisiones futuras y sistemas disuasorios para evitar el posado de aves y el biodeterioro de la piedra.

El proceso se ha abierto a la ciudadanía mediante el programa municipal “Abierto por restauración”, que permitió a más de 4.500 personas subir al andamio entre mayo y septiembre para conocer de cerca el trabajo de los especialistas.

Declarado Monumento Artístico Nacional en 1919 y Bien de Interés Cultural, el antiguo Hospicio del Ave María y San Fernando —hoy sede del museo— vuelve a lucir su portada tras décadas de intervenciones desiguales y la acción del tiempo y la contaminación que habían agravado su deterioro. Con esta restauración, el Ayuntamiento busca asegurar la conservación a largo plazo de uno de los referentes del patrimonio madrileño.