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EL FUTURO DE LA UNIVERSIDAD

 El rector de la Complutense, Joaquín Goyache, advierte que los "presupuestos insuficientes" obligan a las universidades públicas a "sobrevivir en la penuria"

Presupuestos insuficientes, parálisis institucional, pérdida de talento, pesimismo, son realidades que "limitan la capacidad de la Universidad para cumplir su misión" ha dicho en su discurso de apertura del curso académico

Apertura del curso 2025-26 de la UCM.

Apertura del curso 2025-26 de la UCM. / TRIBUNA COMPLUTENSE

EFE

 El rector de la Complutense (UCM), Joaquín Goyache, ha denunciado que los "presupuestos insuficientes" obligan a las universidades públicas a "sobrevivir en la penuria", en medio de una crisis actual "durísima", y ha reivindicado la autonomía académica ante la nueva Ley de Universidades que prepara el Gobierno de Díaz Ayuso.

Presupuestos insuficientes, parálisis institucional, pérdida de talento, pesimismo de las comunidades universitarias, son realidades que "limitan la capacidad de la Universidad para cumplir su misión y amenazan con debilitar la transmisión de conocimiento", ha dicho en su discurso de apertura del curso académico.

Según Montesquieu, la libertad consiste en "hacer lo que se debe", pero los rectores no pueden cumplir su misión con presupuestos "insuficientes para atender las necesidades básicas"; proyectos estratégicos que "se aplazan año tras año porque no hay recursos", o una investigación que "depende de convocatorias escasas, fragmentadas e inciertas", dijo.

Ha considerado que la legislación, en lugar de facilitar, entorpece con la burocracia, que las plantillas son precarias y jóvenes investigadores salen de España.

Resulta paradójico, ha dicho, que "se nos pide que transformemos la sociedad, sin darnos las herramientas para hacerlo. Se nos exige excelencia, pero con estructuras frágiles. Se nos reclama internacionalización, sin los recursos mínimos".

Para Goyache, sin universidades públicas no hay ciencia independiente, no hay cultura crítica, no hay ciudadanía consciente, "solo queda la nada".

Actualmente se observa una "devaluación de la Universidad y de la investigación en EEUU, Reino Unido, buena parte de Europa y también España", donde esta devaluación ha sido "histórica", lo que explicaría "la pérdida de talento y nuestra débil y dependiente economía especulativa y de servicios".

Los países que abandonaron la apuesta por el conocimiento "perdieron su voz en el concierto de las naciones". Muchos están "cayendo en una espiral de demagogia, polarización, odio y aislamiento", mientras que otros con valores muy distintos -aludiendo a China- están "a punto de convertirse en potencias mundiales" de la tecnología.

El riesgo "es doble: la decadencia de Occidente, incluyendo España y la Comunidad de Madrid, y la consolidación de un nuevo orden internacional" donde quienes apuesten por el conocimiento "marcarán el rumbo".

La Complutense debe "erigirse en bastión de resistencia, recordando a la sociedad y a los poderes públicos que sin ciencia, sin pensamiento crítico y sin una Universidad pública fuerte, no hay progreso ni libertad".

En este momento decisivo "debemos reinventarnos para sobrevivir y liderar. Ese es el reto, pero también la gran oportunidad", continuó en alusión a la nueva Ley de universidades (Lesuc) que prepara el Gobierno regional y sus "tendencias a la mercantilización y la privatización".

Las universidades han aprendido "a vivir en la fragilidad y la tensión", sin poder económico ni el respaldo político de otras instituciones", pero manteniéndose "firmes en medio de las crisis". Hay que "resistir los intentos de control externo, económico, político" y evitar "refugiarse en intereses corporativos o en inercias internas".

La advertencia "es clara: una sociedad que castiga la inteligencia y premia la ignorancia está condenada al colapso". Pero la esperanza es más fuerte mientras haya "una Universidad pública abierta solo una; mientras haya una mente dispuesta a aprender, la resistencia sigue viva", concluyó.