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GASTRONOMÍA

En Madrid, la pizza frita de Fratelli Figurato se corona como la joya de la gastronomía italiana

Reconocidos en Nápoles con el premio al Mejor Frito del mundo 2025, los hermanos Figurato refuerzan su proyección global al alcanzar el puesto 54 del ranking internacional

Pizzeria Fratelli Figurato, mejor pizza frita según 50 Top Pizza Europa

Pizzeria Fratelli Figurato, mejor pizza frita según 50 Top Pizza Europa / @fratellifigurato

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

En una ciudad que devora tendencias gastronómicas con el mismo apetito con el que se zambulle en una croqueta líquida o una tortilla poco hecha, pocos proyectos han logrado lo que han conseguido Riccardo y Vittorio Figurato: convertir la pizza —ese plato que todo el mundo cree conocer— en una experiencia emocional, casi íntima. Y lo han hecho desde Madrid, pero con alma de Nápoles, masa de fermentación lenta y mucho, mucho aceite caliente. Y es que el último aplauso internacional no se ha hecho esperar.

En la gala mundial de 50 Top Pizza 2025, celebrada en Nápoles, Fratelli Figurato fue galardonada con el premio Best Fried Food del mundo, coronando una trayectoria que comenzó en una pequeña pizzería de Chamberí y que hoy se saborea entre los mejores 60 proyectos pizzaioli del planeta, ocupando el puesto número 54 del ranking mundial.

La española 'Fratelli Figurato', elegida la segunda mejor pizzeria de Europa y la mejor de España.

La española 'Fratelli Figurato', elegida la segunda mejor pizzeria de Europa y la mejor de España. / Europa Press

Pero para entender esta historia, hay que mancharse los dedos de harina, hundirlos en tomate San Marzano y aceptar que la fritura no es solo una técnica: es una declaración de intenciones.

Un proyecto que huele a casa (y a frittatina recién hecha)

Cuando los hermanos Figurato llegaron a Madrid, traían algo más que maletas. Traían recuerdos de infancia, viajes en Vespa, domingos de pasta casera y una idea tan clara como ambiciosa, la de reivindicar la cocina napolitana más auténtica, esa que no se encuentra en guías ni en restaurantes de mantel blanco, sino en los puestos callejeros, en las casas con abuelas al mando, en los barrios donde el aceite nunca deja de chisporrotear. "Nuestra cocina no es una réplica de lo que se hace en Nápoles, es un homenaje a nuestra memoria", explica Riccardo Figurato a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

Y esa masa —fermentada durante 48 horas— ha encontrado su lugar en tres locales de Madrid. El último, la Pizzería Friggitoria (Avenida de Filipinas 14), es un templo del frito napolitano: montanarine, crocchè, supplì, patatine al cacio e pepe, frittatine di pasta… y por supuesto, la pizza frita. "Queríamos traer el Nápoles más callejero, el de la gente que come con las manos y sonríe con la boca llena", cuenta Vittorio Figurato, mientras describe con orgullo su creación más popular: el Palo de Maradona, una pizza frita redonda, crujiente, jugosa, que rinde homenaje al ídolo eterno del sur de Italia. Y que, dicho sea de paso, les ha valido premios tanto en Europa como ahora en todo el mundo.

Cómo prepara la Pizzeria Friggitoria Fratelli Figurato su frito estrella: 'Il pallone di Maradona'.

Andrea San Martín

Friggitoria: donde el aceite cuenta historias

En Friggitoria no solo se fríe. Se cuenta. Cada bocado es una escena: la montanarina, una nube de masa coronada por una explosión de tomate y parmesano; la frittatina, una cápsula de pasta crujiente con corazón cremoso; la bomba napolitana, un postre de otra galaxia. "La gente se sorprende cuando les decimos que todo se hace a mano, cada día, y que muchos de los ingredientes vienen directamente de pequeños productores de Italia", cuenta Riccardo. "Pero para nosotros, esa es la única forma de cocinar. No sabemos hacerlo de otra manera".

La pizza Diavola de Fratelli Figurato (Madrid).

La pizza Diavola de Fratelli Figurato (Madrid). / Cedida

Esa fidelidad a sus orígenes también se nota en su modelo de formación. A partir de este otoño, colaborarán con escuelas de hostelería del sur de Italia para traer jóvenes talentos a sus cocinas en Madrid. "Queremos que cada local tenga su propio artesano, su alma", dice Vittorio.

Pizza honesta, no gourmet

En un panorama gastronómico donde las etiquetas gourmet y fusión parecen moneda corriente, los Figurato eligen otro camino. "No queremos ser una pizzería gourmet. Queremos ser una pizzería honesta. Que emocione", aseguran. Y lo hacen sin caer en el elitismo, manteniendo una política de precios que —a pesar de la calidad del producto— sigue siendo accesible. "La gente acepta pagar más por una carne o una paella, pero no por una pizza, aunque detrás haya dos días de trabajo, ingredientes únicos y manos expertas", se lamenta Riccardo. Pero no van a ceder: "No vamos a bajar la calidad. Es nuestro ADN".

Cada uno de los tres espacios de Fratelli Figurato en Madrid tiene su propia personalidad. En la Trattoria Popolare, la pasta fresca y los clásicos italianos son protagonistas. En la pizzería de Alonso Cano, 37, la pizza napolitana tradicional se sirve en su máxima expresión. Y en la Friggitoria, la fritura manda. Pero hay algo que une a los tres: una filosofía que pone el producto, la emoción y el recuerdo por delante de todo. "Nosotros no creemos en la receta tradicional. Creemos en nuestra tradición familiar. Y queremos compartirla", afirman al unísono.