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URBANISMO

El barrio de Salamanca esconde una barriada neomudéjar y modernista única en Madrid: a escasos metros de Las Ventas

Madrid Moderno sigue siendo a día de hoy uno de los rincones más característicos de la capital

Vivienda de la barriada Madrid Moderno, en las inmediaciones de la Plaza de Toros de Las Ventas.

Vivienda de la barriada Madrid Moderno, en las inmediaciones de la Plaza de Toros de Las Ventas. / Wikipedia

Madrid

Durante el siglo XX, Madrid se llenó de colonias. Hablamos de conjuntos de viviendas repartidos en distintos distritos cuya finalidad, generalmente, era alojar a un sector de la sociedad concreto. Así se levantó la de San Cristóbal, destinada a los trabajadores de la Empresa Municipal de Transportes (EMT); la de Moscardó, impulsada para dar un techo a familias con ingresos bajos; o la de los Carteros, un proyecto construido para los empleados de este servicio de mensajería.

Una de las primeras que se construyó en la capital fue la denominada como Madrid Moderno, ideada como modelo de viviendas económicas a bajo coste. Estas casas fueron construidas entre 1890 y 1906, y hoy en día sus fachadas destacan en medio de un barrio de grandes y contemporáneos edificios. Si eres aficionado al urbanismo y la arquitectura, debes visitar esta hilera de viviendas única en la ciudad.

Madrid Moderno, unas viviendas de cuento en pleno corazón de Madrid

En 1880 dos empresarios de la capital sellaron una alianza para levantar en unos terrenos de la zona de Las Ventas una colonia de pequeñas viviendas, que podrían servir como residencia de fin de semana o de veraneo. La obra de estos 'hotelitos', como eran llamadas en la época, tuvo varios contratiempos, pero finalmente se lograron edificar un centenar de hogares que llevaban la firma de Mauricio Martínez. La construcción de este particular estilo de chalés continuó hasta el año 1930.

Los 'hotelitos' fueron diseñados en grupos de hileras adosadas. De dos plantas y construidos a base de ladrillo, destacan por el mirador que sobresale de su fachada principal. Las más antiguas son de puro estilo neomudéjar, y se encuentran en las calles Roma Castelar y cardenal Belluga. Las posteriores mantuvieron esta tendencia, aunque incorporando fajas de azulejos polícromos, chapiteles sobre los miradores y motivos en los frentes que le dan un aspecto modernista, con columnas de hierro y forjas.