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HISTORIA

¿Sabes cuál es el origen del nombre de Madrid?

La capital española debe su apelativo a su pasado árabe

Ilustración de la antigua muralla árabe de Madrid.

Ilustración de la antigua muralla árabe de Madrid. / Flickr

Madrid

El pasado mes de marzo el caudal del río Manzanares rugió como nunca a su paso por la gran urbe. La consecución de borrascas en Madrid provocaron que el nivel del río subiese hasta puntos pocas veces vistos, dejando imágenes para el recuerdo que probablemente tardarán varias décadas en repetirse. El 'aprendiz de río' al que se refería Francisco de Quevedo, si bien nunca ha llegado a deslumbrar como lo hace el Guadalquivir en Sevilla o el Ebro en Zaragoza, sí que fue suficiente para que siglos atrás el pueblo árabe se decantase por este rincón de la meseta para fundar un pequeño enclave.

Este flujo de agua, del que tanto se avergüenzan algunos madrileños, no es sino el origen del topónimo con el que se conoce hoy en día a la ciudad. Esta fue la conclusión a la que llegó el historiador Jaime Oliver Asín en un estudio publicado en 1959. Si bien su obra se ganó algunos detractores, varias décadas después su tesis está bastante aceptada en el mundo academicista.

El agua de Madrid, origen de su denominación

La etimología de la palabra 'Madrid' surge de una fusión del sustantivo árabe mayra, que significa 'canal de agua subterráneo' o 'curso de agua al aire libre'; y etum, un sufijo romano que traducido vendría a referirse a algo como 'abundancia de'. Es decir, tal y como indica Oliver Asín, Madrid se puede entender como "lugar de abundancia de corrientes de agua". Los arroyos y manantiales procedentes de la sierra han sido, de esta forma, cruciales en el nacimiento del nombre de la capital.

Más adelante, con la conquista de la ciudad por parte de Alfonso VI de León y Castilla a finales del siglo XI, Mayrit evolucionó a Madrid como parte del proceso de integración de los nuevos territorios en los reinos cristianos. Antes, la villa fue durante años un punto estratégico para los árabes, que aprovecharon sus recursos hídricos para usar la plaza de enlace entre Toledo y el resto de sus dominios.

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