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IV EDICIÓN DE CANSAT

Despegan en Brunete 70 satélites del tamaño de una lata de refresco: 400 alumnos madrileños compiten por ser los mejores de Europa

Equipos de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional han recogido datos relativos a la presión y temperatura del aire

La cuarta edición de 'CanSat' ha tenido lugar en Brunete, donde más de 70 satélites han despegado

La cuarta edición de 'CanSat' ha tenido lugar en Brunete, donde más de 70 satélites han despegado / DAVID RAW

Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

400 alumnos y alumnas de 45 centros escolares de la Comunidad de Madrid se han reunido hoy en el aeródromo de Brunete para celebrar la cuarta edición de CanSat, un proyecto educativo que gira en torno al diseño y fabricación de minisatélites. 70 equipos conformados por estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional, han hecho volar sus creaciones a lo largo de la mañana. Durante el descenso, han recogido datos relativos a la presión y temperatura del aire que, posteriormente, han transmitido a la estación base por telepatía una vez por segundo. 

La iniciativa, que nace de la Agencia Espacial Europea, está coordinada en España por el Parque de las Ciencias de Granada, que propone a los estudiantes el desafío de “diseñar, construir, programar y lanzar un artefacto del tamaño de una lata de refresco con el objetivo de fomentar la creatividad y aplicar sus conocimientos teóricos de Física, Tecnología y Programación en un reto real”, ha señalado Emilio Viciana, consejero de Educación, Ciencia y Universidades, presente durante el lanzamiento. Los asteroides son lanzados desde una altura aproximada de un kilómetros a través de cohetes, aviones ultraligeros, globos aerostáticos o paratrikes (vehículos con parapente). 

Varios alumnos del IES Don Pelayo durante la jornada de lanzamientos en Brunete.

Varios alumnos del IES Don Pelayo durante la jornada de lanzamientos en Brunete. / DAVID RAW

Varios alumnos preparan el lanzamiento de sus satélites en Brunete.

Varios alumnos preparan el lanzamiento de sus satélites en Brunete. / DAVID RAW

Viciana también ha señalado que se trata de una competición patrocinada por la Oficina Europea de Educación Espacial y por la Comunidad de Madrid, en la que los alumnos “luchan por convertirse en el mejor proyecto y alzarse con el premio regional y poder participar en el concurso nacional y, posteriormente, en el europeo”. El principal desafío consiste en adaptar dentro del contenedor las principales partes de un satélite real, como son la fuente de alimentación de energía, los sensores o el sistema de comunicación, entre otros. "Contactamos con los satélites de la Agencia Espacial Europea y pedimos permiso a barajas para que cierren el espacio aéreo. Según lo lanzan, se conectan a través de una frecuencia con los satélites de la agencia y toman datos. Hacen una hipótesis previa y tienen que comprobar si están en lo cierto. Nos entregan un informe y ven si la hipótesis es real o no", explica Malena Rubio, jefa de Área de Registro, Innovación y Formación de la SG de Programas de Innovación en la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades.

Una competición internacional

Tras la primera fase, celebrada en el aeródromo del municipio madrileño, 20 equipos serán seleccionados. Aquellos con las mejores misiones científicas e iniciativas con mayor complejidad técnica, difusión y patrocinio, presentarán sus conclusiones ante un jurado compuesto por representantes de instituciones públicas y empresas del sector aeronáutico. Para escoger a la veintena, también se tendrá en cuenta a quienes se hayan distinguido en la superación de dificultades, presentarán sus conclusiones ante un jurado. Según adelantó el consejero, el que resulte vencedor tendrá la posibilidad de competir contra el resto de comunidades autónomas en el lanzamiento nacional. La ceremonia, que tendrá lugar en Verín (Ourense) durante los días 13 y 14 de mayo, buscará al mejor representante para nuestro país, que viajará a los Países Bajos para realizar el curso Ingeniero espacial por un día en el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial de la Agencia Espacial Europea.

Una de las latas durante su aterrizaje en Brunete.

Una de las latas durante su aterrizaje en Brunete. / DAVID RAW

Cada centro cuenta con una carpa donde monitorizar el análisis que llevan a cabo sus satélites.

Cada centro cuenta con una carpa donde monitorizar el análisis que llevan a cabo sus satélites. / DAVID RAW

"Desde la dirección de la Comunidad de Madrid tenemos una serie de actividades que llamamos STEM Madrid, con las que promovemos determinadas vocaciones científicas. Dentro de ellas está CanSat, para la que damos una formación específica a los profesores junto con un kit básico, que tienen que implementar en el aula para fomentar la vocación", añade Rubio. Los alumnos, que diseñan su lata con una impresora 3D, introducen en ella una placa, una batería y una antena, que deben responder a la misión básica: "Además, cada centro educativo tiene una segunda misión específica, como medir la polución".

Vocación científica

Los escolares participantes deben elaborar una hipótesis previa para que, una vez aterrizado el microsatélite, comprobar si están o no en lo cierto: "Nos entregan un informe y ven si es real o no. El año pasado, un centro lanzó pequeños microorganismos al aire para estudiar cómo se comportaban en función de la altura que alcanzaban". Se trata de una forma de dar visibilidad a las vocaciones científicas entre los más jóvenes, carentes en nuestra sociedad según la jefa de Registro, Innovación y Formación. "Les acercamos a la parte práctica de las ciencias, que es difícil pero realizable. El esfuerzo, trabajo en equipo y pensamiento crítico, se ven recompensados. Les hacemos ver que pueden llegar a hacerlo", suma.

Varios 'microsatélites' antes de ser lanzados en Brunete.

Varios 'microsatélites' antes de ser lanzados en Brunete. / DAVID RAW

Para el correcto desarrollo de esta actividad, los docentes de la Comunidad de Madrid han realizado una formación de 30 horas con la que proporcionar los conocimientos técnicos y de programación necesarios para construir y programar los prototipos. "Aquí se ve cómo los alumnos madrileños, con fama de malos estudiantes, son capaces de acercarse a muchos conocimientos desde la práctica y ver buenos resultados", ha zanjado Rubio. Mañana, el resto de satélites sobrevolarán Brunete.