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PROYECTO DE LA F1

El Ayuntamiento responde a las quejas vecinales asegurando que trabaja para "minimizar las afecciones" de la F1

El Defensor del Pueblo ha admitido más de 100 quejas vecinales por los ruidos y la contaminación del futuro circuito

Almeida y Aysuo posan frente al coche de F1 instalado en el stand de Madrid en la pasada edición de Fitur.

Almeida y Aysuo posan frente al coche de F1 instalado en el stand de Madrid en la pasada edición de Fitur. / AYUNTAMIENTO DE MADRID

Héctor González

Héctor González

Madrid

El Ayuntamiento de Madrid ha salido al paso de las quejas registradas por el Defensor del Pueblo respecto al futuro circuito de F1 de Ifema con un mensaje de tranquilidad dirigido a los vecinos de la zona. Según la vicealcaldesa, Inma Sanz, el Consistorio está trabajando junto con la dirección de Ifema, promotora del proyecto, y con la Comunidad de Madrid, la otra administración implicada, para que "las afecciones que se puedan dar sean las mínimas posibles".

Preguntada al respecto en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno municipal celebrada este jueves, Sanz ha defendido que el proyecto de la F1 es "positivo para la ciudad", pues "nos posiciona definitivamente en el ámbito internacional" en lo que al deporte de élite se refiere. No obstante, el equipo de Gobierno es consciente de los recelos y suspicacias iniciales que siempre genera un proyecto de estas características, por lo que está trabajando para reducir al mínimo las molestias.

En este sentido, la vicealcaldesa madrileña ha recordado que durante la tramitación del proyecto "se han ido incluyendo todas las distintas prescripciones en los distintos informes que se han ido elaborando a lo largo de este tiempo", entre las que se incluyen el cambio del trazado para alejar la recta principal de las viviendas cercanas, instalar pantallas acústicas y otras medidas medioambientales.

La oposición carga de nuevo contra la F1

Tras conocerse el informe del Defensor del Pueblo, Más Madrid, que ya anunció hace unas semanas que planea llevar ante la justicia a la F1 de Ifema por considerarlo "abiertamente irregular", ha vuelto a cargar contra el proyecto, al que Rita Maestre se ha referido como "un pelotazo urbanístico más de Almeida". La portavoz de la formación ha recordado que, pese a que el Ayuntamiento prometió que no tendría coste alguno para el erario público, "ya vamos por 137 millones licitados para la construcción y otros 47,5 de las obras de reforma". Todo ello con "un plan especial y con una licencia que pretende hacer pasar por temporal algo que durará años y que va a tener carácter permanente", ha reprochado Maestre.

"Desde el minuto uno hemos estado advirtiendo de las deficiencias que este asunto de la Fórmula 1 tiene y de las líneas que se estaban traspasando", ha añadido al respecto el portavoz de Urbanismo del PSOE madrileño, Antonio Giraldo. Según el concejal socialista, tanto las "inseguridades jurídicas" como las "consideraciones medioambientales" del Plan Especial recién aprobado para Ifema resultan de todo punto "inaceptables". De la misma manera que "plantear traslado de vecinos" como respuesta a los problemas de ruido que provocará el circuito. "Tal y como está planteado ahora mismo", el proyecto "no es aceptable para el Grupo Municipal Socialista", ha zanjado Giraldo.

Más de 100 quejas registradas

Tal y como ha avanzado este jueves El País, el Defensor del Pueblo ha recibido casi 100 quejas de los vecinos por los problemas de ruido y medioambientales que va a generar el circuito en la ciudad. La institución presidida por Ángel Gabilondo ha admitido a trámite estas reclamaciones por considerar que la actividad mencionada “podría repercutir en derechos constitucionales como el disfrute del medio ambiente adecuado (artículo 45)” si no se adoptan medidas correctoras frente al ruido o la contaminación. 

El Defensor ha pedido información al Gobierno municipal. Con la respuesta que dé el Consistorio, actuará como los técnicos estimen, aunque desde la institución avisan que es un proceso que se encuentra en una fase “muy inicial”.

La zona que se llevará la peor parte será el entorno de Ifema, donde se planea ampliar sus instalaciones en 13.600 metros cuadrados, así como las viviendas ubicadas al norte de la M-11 en el barrio de Valdefuentes. Se prevé que los residentes de la zona experimenten niveles de ruido superiores a los 80 decibelios durante los entrenamientos y la carrera, un nivel que puede resultar muy molesto en un entorno urbano.

Por lo que respecta a la movilidad, otro de los puntos candentes en torno al proyecto, tanto durante las obras como después, se generarán "cuellos de botella", es decir, congestiones de tráfico para acceder al barrio, ya que durante los días del evento se cortarán varias calles.