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CURIOSIDADES

La cuarta cúpula más grande de la cristiandad está en Madrid: solo la superan la Basílica de San Pedro, el Panteón y la Catedral de Florencia

Esta basílica de la capital cuenta con una cúpula de 33 metros de diámetro

Basílica de San Francisco el Grande de Madrid.

Basílica de San Francisco el Grande de Madrid. / Wikicommons Media

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Madrid

Pocas personas saben que uno de los lugares más espectaculares de la cristiandad se encuentra en el barrio de La Latina, en Madrid. La Real Basílica de San Francisco el Grande está coronada por la cuarta cúpula más grande de la cristiandad. Sus 33 metros de diámetro solo los superas la cúpula de San Pedro en el Vaticano, con 42,3 metros; el Panteón de Roma, con 43,4 metros; y la Catedral de Florencia, con 45 metros de diámetro.

Pudo haberse convertido en Panteón Nacional

Este monumental templo, situado en el número 1 de la calle San Buenaventura, empezó a levantarse en 1760, después de que los franciscanos derribaron el convento-ermita previo que, supuestamente, habría sido fundado por san Francisco de Asís en el siglo XIII a su paso por Madrid durante una peregrinación a Santiago de Compostela. El proyecto, tras varias idas y venidas, fue finalizado veinticuatro años después, bajo la dirección de Francisco Sabatini. Tras la desamortización de Mendizábal, en 1836, el edificio pasó a manos del Estado.

En 1869 se retomó una vieja idea que pretendía convertir el espacio en Panteón Nacional. De hecho, durante unos pocos años llegó a albergar los restos mortales de personalidades como Garcilaso de la Vega, Francisco de Quevedo o Calderón de la Barca. Volvió a manos eclesiásticas en 1926, cuando Alfonso XIII se lo devolvió a los franciscanos. En 1962 el templo fue declarado basílica menor por el papa Juan XXIII.

Una de las cúpulas más grandes de la cristiandad: 33 metros de diámetro y 58 metros de altura

La cúpula de San Francisco el Grande tiene un diámetro de 33 metros, por 58 de alto. Supera a cúpulas como la de Santa Sofía, en Estambul; la de la Catedral de San Pablo, en Londres; o la de Los Inválidos, en París. Realizada en ladrillo macizo, su domo está coronado por una linterna circular con un chapitel y una cruz de hierro. En su interior, además de admirar esta gran cúpula, se puede disfrutar de obras de algunos de los mejores artistas españoles de la historia, como es el caso de Francisco de Goya o de Francisco de Zurbarán.

Su fachada, obra de Sabatini, parte de un diseño claramente neoclásico. Su forma es convexa, con el fin de adaptarse a la planta circular del templo. Desde 1980 es monumento nacional, aunque sigue siendo una gran desconocida para el turismo nacional y extranjero. De hecho, tan solo unas 10.000 personas visitan la basílica cada año.