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COMUNIDAD DE MADRID

Sánchez planea ampliar el mapa de la memoria en Madrid: sumará lugares nuevos al edificio de Sol

Junto a la sede del Gobierno regional, están también en tramitación para ser declarados lugar de memoria democrática la cárcel de Carabanchel y la tapia de la Almudena

Imagen de archivo de la fachada de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Imagen de archivo de la fachada de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. / Luis Millán

Elena Marín

Elena Marín

Este próximo viernes 24 de enero se celebra el 48 aniversario del asesinato de los abogados de Atocha en Madrid. La cifra no es redonda, como la muerte del dictador Francisco Franco, por eso en este caso los grandes fastos se dejarán para más adelante, aunque lo previsible es que el Gobierno participe de alguna manera en la ceremonia que cada año Comisiones Obreras organiza en el lugar de los hechos. 'El abrazo' de Juan Genovés que recuerda a estas víctimas, asesinadas por un comando de la ultraderecha, está lejos de producirse en la clase política, entre otras cosas, porque el recuerdo de estos sucesos y la forma de conmemorarlos marca hoy un abismo entre conservadores y progresistas.

La Ley de Memoria Democrática aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez sirve para mapear España con lugares que recuerdan muchos de los capítulos más oscuros de la reciente historia del país desde la guerra civil. Pero en la Comunidad de Madrid ese propósito de colocar placas en puntos clave va más allá de la polémica dialéctica entre la izquierda y la derecha y está a punto de terminar en los tribunales. La semana pasada el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso confirmó que presentaría un recurso en el Tribunal Constitucional por el proyecto del Ejecutivo central de declarar la Real Casa de Correos, actual sede del Gobierno regional, en lugar de memoria histórica por haber albergado durante la dictadura la Dirección General de Seguridad del franquismo, denunciado por las torturas que allí se practicaban.

A pesar del litigio y la controversia por este caso concreto, el Gobierno de Sánchez planea seguir ampliando el mapa de la memoria en la Comunidad de Madrid. A lo largo de este año en el que se conmemoran los 50 años de la muerte de Franco y el inicio del camino hacia la democracia, según ha podido saber este periódico, el Ejecutivo anunciará nuevos enclaves de la región que quedarán señalados para el futuro. Fuentes del Gobierno evitan concretar cuáles y cuántos serán, pero confirman que están trabajando con la intención de revelar varios en breve. En 2017, el Comisionado de la Memoria Histórica creado por el gobierno municipal de Manuela Carmena ya dibujó un mapa en el que incluía hasta 15 espacios que podrían incluirse en esta categoría, aunque quedó solo en una declaración de intenciones.

Un museo en la capital

De momento, desde el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática que dirige Ángel Víctor Torres se ha formalizado, con su publicación en el Boletín Oficial del Estado, la intención de catalogar como tales tres espacios en Madrid. A esto se añade que el pasado mes de marzo, en el Congreso, el ministro avanzó que Madrid contará con un Centro Museo de la Memoria Democrática, en el que dijo que trabajaría junto al Ministerio de Cultura.

Los vecinos del barrio de Carabanchel tardaron apenas unas semanas en proponer que se ubique en los terrenos de la histórica cárcel del distrito. De momento, a la espera de que Hacienda autorice la inversión que supone esta entidad de nueva creación, el ministerio no ha avanzado más.

Otros enclaves en tramitación

En cuanto al resto de los lugares de memoria democrática que ya están en tramitación, el más polémico es la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional y que Isabel Díaz Ayuso defiende con uñas y dientes porque lo interpreta como un ataque a la institución que representa. Desde Sol han advertido ya que acudirán al Tribunal Constitucional porque consideran que hay una invasión de competencias y denuncian que choca con el "principio de lealtad institucional".

El Gobierno también incluyó entre sus objetivos, precisamente, la antigua cárcel de Carabanchel, antigua penal provincial de Madrid que fue construida mediante trabajos forzados por los prisioneros franquistas en la década de los 40. Según la resolución que informa de su futura declaración, se convirtió en "foco de resistencia a la dictadura" porque por allí pasaron diversos "presos republicanos, comunistas, socialistas, anarquistas, sindicalistas, intelectuales, estudiantes, dirigentes vecinales y todo tipo de opositores al régimen franquista".

Por último, la tapia del cementerio de la Almudena, también en la capital, será recordada como enclave de la represión franquista. El episodio más conocido es el del fusilamiento del 5 de agosto de 1939 de las "trece rosas", el grupo de mujeres ya emblemáticas que fueron acusadas de rebelión por el régimen.

El futuro centro museo y estos tres espacios de la capital se sumarán a los dos lugares ya declarados por ley en 2022 como enclaves de memoria democrática, como el Valle de Cuelgamuros y el Panteón de España, donde están enterrados algunos representantes de la política española del siglo XIX y XX.