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COMUNIDAD DE MADRID

De prohibir cortar la oreja y el rabo a permitirlo: Ayuso levanta el veto para los perros de caza

El Gobierno regional tramita una modificación de la ley de protección animal autonómica para adaptarla a la nacional, que dejó fuera a los animales de caza.

Perros de caza

Perros de caza / PABLO REQUEJO. Europa Press

Elena Marín

Elena Marín

Existe una costumbre antigua entre los dueños de los perros de caza, que consiste en cortar rabo y oreja a estos animales, a veces con fines estéticos y otras terapéuticos. Los primeros quedaron prohibidos hace tiempo. Las mutilaciones por indicación médica quedaron muy limitadas en Europa mediante un convenio de protección animal en 2017. España lo incorporó empujada por Bruselas y la Comunidad de Madrid lo prohíbe, expresamente, en su normativa regional de 2016.

Pero el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso tramita ahora en la Asamblea de Madrid una ley ómnibus que promueve la modificación de hasta 11 leyes regionales, entre ellas, la ley autonómica de protección animal, con la idea, argumentan desde el ejecutivo, de adaptarla a la ley estatal que impulsó Ione Belarra en 2023. Esta ley incluía derechos de los animales, pero dejó fuera de su ámbito a los de caza y trabajo. Al adaptar la norma regional a la estatal, el Gobierno de Madrid aprovecha este vacío de la ley nacional para levantar el veto a la prohibición de cortar oreja y rabo a los perros de caza que el parlamento autonómico había aprobado por unanimidad ocho años atrás.

Norma estatal y europea

Este jueves, mientras se debatían las enmiendas a la totalidad de todos los grupos de la oposición a esta ley ómnibus, el diputado de Verdes Equo, en el grupo parlamentario de Más Madrid, Alejandro Sánchez Pérez echó en cara al consejero responsable de esta ley, Carlos Novillo, que permitan de nuevo esta práctica en Madrid. Reprochó, entre otras muchas cuestiones, que solo sirve "para deteriorar" la norma, que es "algo que prohíbe el convenio de Europa" y por eso presume que es "ilegal".

Sin embargo, en la Consejería de Medioambiente, Agricultura e Interior no lo ven así. Al quedar excluidos los perros de trabajo y caza de la ley nacional de protección animal, consideran que esta práctica queda "permitida en aquellas comunidades que no lo prohíban expresamente", como ocurría hasta ahora en Madrid. Pero, sobre todo, recuerdan que en ningún caso se recupera la opción de hacerlo por motivos estéticos sino que queda limitado a autorizarlo mediante supervisión veterinaria. Con esto entienden que se cumple tanto con la ley nacional como el convenio europeo.

El "carácter preventivo" de la mutilación

El problema indica el diputado de Más Madrid, es que en el nuevo articulado se habla de poder hacerlo "preventivamente por motivos sanitarios". ¿Por qué se hace esto? Porque el sector de la caza entiende que hay perros, como los setter o golden retriever ingleses, por ejemplo, que pueden sufrir daños cuando se dedican a la actividad cinegética, dañándose con zarzas las orejas. O pisándose la cola o cualquier otra cosa que puede generarles alguna herida o traumatismo.

Tanto desde el Consejo General de Colegios de Veterinarios de España como fuentes de la Federación Española de Caza (RFEC) cuestionan que esa prohibición se pueda levantar ahora en esas condiciones mediante una norma autonómica.

El texto dice literalmente que "la otoectomía y caudectomía se podrá realizar por indicación veterinaria en perros de caza con carácter preventivo con el fin único de mejorar el estado de salud de los animales". Un miembro de la REFC consultado por este diario apunta que "es verdad que a veces los perros pueden hacerse daño con las jaras y producirse lesiones importantes, en esos casos es cuando se entiende que está justificado". "Pero si el texto habla de hacerlo de forma preventiva, puede estar cogido con alfileres", apostilla.

El texto europeo dice expresamente en su artículo 10 que se prohibirán estas intervenciones quirúrgicas para conseguir "otros fines no curativos". Aunque posteriormente matiza que puede haber algunas excepciones.

En el Consejo de Veterinarios son más taxativos. Está "prohibido", dicen. La normativa europea sigue siendo de aplicación y "afecta a todos los perros". "Solo por causa clínica" podría justificarse que se corte el rabo o la oreja de un can de caza, pero el carácter preventivo provoca también dudas. En el Gobierno regional, sin embargo, creen que la redacción de la norma que se tramita en la Asamblea es acorde a la legislación de rango superior vigente.

Lo que está por ver es qué ocurre en Europa, que trabaja en un nuevo reglamento sobre el bienestar de perros y gatos. Y ahí hay debate sobre este aspecto concreto de las mutilaciones de oreja o rabo a los animales de caza. Porque, según las fuentes consultadas, en los países nórdicos esta práctica no es costumbre ni está bien vista.

"No hay razones sanitarias", insiste el diputado Sánchez Pérez, que lo achaca todo a "costumbres de los cazadores". "Está prohibido desde hace años, pero aprovechando el agujero que dejó la ley estatal abren este en el autonómico, pero hay una prohibición europea que veta estas mutilaciones", insiste.