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ENTREVISTA

José Luis Romo, director artístico de Matadero: "No creo que nos esté quedando un Madrid para ricos"

Desde hace algo más de un año está al frente de este centro de creación contemporánea que, a partir del 24 de octubre, celebra el centenario del recinto que lo alberga con exposiciones sobre su historia, mesas redondas sobre su rehabilitación, conciertos y otras actividades

José Luis Romo, director artístico de Matadero, en Madrid.

José Luis Romo, director artístico de Matadero, en Madrid. / Alba Vigaray

Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

¿Qué esperamos de la celebración de los 100 años de Matadero?

Es un homenaje a su arquitectura. Como centro cultural Matadero es un centro joven, nos faltan tres años para cumplir los 20, pero si por algo se caracteriza es por su arquitectura, esta herencia que nos dejó Luis Bellido. Uno de los grandes aciertos de los últimos 50 años de la ciudad fue conservar esa arquitectura tal y como está. Y el centenario va a ser una puesta en valor del legado de Luis Bellido y del legado también de cuanto se hizo para transformar un matadero municipal en un centro de cultura contemporánea.

Parece como si el propio Bellido hubiera pensado que esto fuese algún día contenedor cultural, ¿no? Es el sitio óptimo...

Es gracioso: para preparar el centenario hemos leído mucho y hubo momentos en que esto pudo ser los estudios de Telemadrid, una especie de Ciudad de la Imagen; en otro momento, iba a ser centro sanitario, bibliotecas; se valoró también como campus universitario... Y sí, creo que Bellido estaría contento si supiera que ahora es esta suerte de ciudad para la cultura.

Llegó a la dirección hace algo más de un año. ¿Con qué ideas?

Llevaba cuatro años en el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, y cuando llegó un nuevo equipo liderado por Marta Rivera y me ofreció dirigir Matadero hablamos de ello. Los dos queríamos, y creo que lo estamos consiguiendo, que sea un centro mucho más abierto a la ciudadanía. Quien venga un sábado, por ejemplo, verá a un montón de familias, y es estupendo. Somos muy del barrio teniendo, a la vez, una vocación muy internacional en cuanto a las propuestas artísticas que hacemos.

A menudo recibes una propuesta con la frase: "Esto es muy Matadero". Todo el mundo tiene una idea de lo que esto debería ser

¿Cuánta gente pasa por aquí?

En 2023 tuvimos un millón y medio de visitantes.

¿Y qué es lo más difícil de gestionar?

Gestionar no es fácil, en general, pero lo más difícil es gestionar la expectativa, porque todo el mundo tiene una idea de su Matadero. A menudo recibes una propuesta con la frase: "Esto es muy Matadero". Todo el mundo tiene una idea de lo que esto debería ser, y a veces esas ideas chocan con lo que tú consideras, con el presupuesto al que llegas, con un montón de cuestiones.

¿Qué política cultural necesita Madrid?

Bueno, la que se ha aplicado en los últimos años. Madrid es una capital europea que tiene que tener actividad para todos: tiene que ser un sitio para la vanguardia, pero también tiene que ser un sitio que cuide el patrimonio y la tradición. Y en Matadero intentamos que sea así.

¿Hay buen público?

Un público excelente. Madrid es ahora mismo la segunda capital de Europa, después de Londres, en cuanto a musicales, pero vas a las salas alternativas y el Teatro del Barrio acaba de ganar el Premio Nacional de Teatro, que ya había ganado antes, en 2020, otra sala de teatro alternativo, La Cuarta Pared. Es decir, hay propuestas de calidad que llenan, pero entre las propuestas emergentes también hay un movimiento muy efervescente adonde va la gente.

¿Y en particular en Matadero?

Ya digo que es un centro muy abierto. Tenemos la particularidad de que somos calle, no solo somos un centro, y la gente que entra a Matadero pasea, pero también se mete a ver las salas. A veces es a lo mejor algo muy contemporáneo que no les encaja, pero tienen la curiosidad de asomarse, pasear y ver qué hay. Es lo fundamental para Matadero: que los visitantes vengan muy libres de prejuicios y con ganas de descubrir cosas. Habrá veces que esas cosas digan: "Oye, no lo estoy entendiendo, esto no es para mí", y otras veces que, sin esperarlo, digan: "Pero qué maravilla es esta, ¿por qué no lo conocía?".

10.10.2024. MADRID. Jose Luis Ramos, Director Artístico de Matadero, en Madrid. Foto: Alba Vigaray

Vista del recinto de Matadero Centro de Cultura Contemporánea, en Madrid. / Alba Vigaray

¿No le asusta pasarse de moderno, de elitista, programando?

Para nada. Porque, además, no es mi línea. Este es un centro de creación contemporánea, pero eso no significa que seamos la vanguardia de la vanguardia. Hacemos muchas actividades en la Plaza de Matadero, por ejemplo, y siempre pensamos en algo que le pueda gustar a mucha gente. Danzadero, un programa que hicimos de baile, era danza contemporánea y se llenó, la gente vino, bailó y lo disfrutó muchísimo. Hacemos muchas cosas para niños: no son un cuentacuentos, son talleres más elaborados, pero siempre se llenan también. No, no tengo la sensación de que nos pasemos de modernos. Algunas veces hasta me gustaría pasarme un poco más...

¿Está Madrid en un buen momento cultural?

Especialmente bueno, sí. Siendo la pandemia una superdesgracia, porque fue algo horrible, es verdad que Madrid salió reforzada de aquello, porque fue de las ciudades que no paró del todo: fuimos los primeros en abrir los teatros, fuimos los primeros en implementar esos protocolos de seguridad y, de repente, el mundo creo que vio Madrid. Me acuerdo de aquellos años, que Madrid estaba lleno de extranjeros que decían: "Oye, vámonos allí, que ahí sigue la vida". Y creo que eso nos dio un impulso que hemos sabido aprovechar. De repente, todos los ojos se pusieron en Madrid.

¿Estamos de moda?

No me gusta hablar de moda, porque la moda es algo pasajero, pero sí que es verdad que hay algo en el mundo del arte, en el mundo del teatro, en el mundo de la música... Cada vez conozco a más DJs que vienen a Madrid porque quieren conocer los clubs... Hay un tejido que quiere estar en Madrid. Hace unos días celebramos en Matadero la Bienal Iberoamericana del Diseño y una semana antes Iberseries. Te vienen países de toda Latinoamérica y todo el mundo te habla de lo fantástico que está Madrid.

¿Qué le falta a esta ciudad? Sitios a donde ir a cenar sin reserva. Antes era mucho más fácil improvisar planes. Empieza a faltar capacidad de improvisar, y creo que tenemos que estar atentos a estas cosas

Generacionalmente no lo vivió, pero ¿cree que hay algún paralelismo con la Movida?

No lo sé, no se me ha ocurrido pensarlo. No viví la Movida, pero sí viví aquello que se dio en llamar la Removida... No creo que sea ese mismo espíritu, pero sí que hay un auge. No sé si es el espíritu de la Movida, creo que ha sido un trabajo bien hecho por parte de las administraciones y que vivimos un momento muy interesante en la creación madrileña.

¿Qué le falta a esta ciudad?

Sitios donde se pueda ir a cenar sin reserva... [ríe]. Antes era mucho más fácil improvisar los planes, ahora cuesta mucho más dejarse llevar por la improvisación. Me ha pasado incluso yendo al cine, que no tenía butacas buenas para ver películas de estreno. En los teatros, muchas veces: "Quiero este día; no, no, no hay entradas para ese día". Empieza a faltar capacidad de improvisar, y creo que tenemos que estar atentos a estas cosas para no morir de éxito, eso que se dice.

¿Y qué le sobra?

Pues diría que los atascos, pero no lo puedo comprobar demasiado. Tengo la suerte de vivir en Lavapiés y bajo a trabajar andando.

¿No nos está quedando un Madrid para ricos?

Yo no lo creo. Sinceramente. Sobre todo en mi sector, que es el ámbito cultural. En Matadero todas las actividades que se hacen en la Plaza son absolutamente gratuitas; los talleres infantiles muchas veces son gratuitos; la exposición es gratuita; en Cineteca, si no recuerdo mal, los precios parten de tres euros; en los teatros son 22 euros pero hay un montón de descuentos: día del espectador, parados, mayores... Los jóvenes tienen el Jobo (Bono Joven Cultural del Ayuntamiento de Madrid), con el que pueden ir gratis... Está 21 Distritos, que es un programa de cultura en los barrios con una muy buena programación en la que prácticamente todo es gratuito si no todo... Hay bibliotecas como la Eugenio Trías, Casa de Fieras, en el Retiro, que es un sitio increíble para estar, no vas a pagar nada y tienes libros nuevos para leer cada dos por tres... No, no creo que se esté quedando un Madrid para ricos. En Madrid con poco dinero todavía puedes hacer muchas cosas en cuanto a cultura.

La última: ¿para cuándo la Nave de la Danza?

Pues se va a presentar dentro de poco.

¿En 2024?

Se presentará en 2024 y habrá alguna experiencia, aunque la inauguración y ya una programación completa llegarán en 2025. La va a dirigir María Pagés y estoy muy feliz de que la danza tenga tanta fuerza en Matadero. Creo que va a ser un proyecto internacional que va a concitar la mirada de la cultura, no solo aquí en España sino fuera.

Ha costado…

Ha costado sí, pero creo que es un proyecto muy importante para Madrid y desde luego para Matadero.