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COMUNIDAD DE MADRID

Este año las ovejas no recorrerán el centro de Madrid: este es el motivo

Nuevos brotes de la enfermedad de la lengua azul han llevado a la Comunidad de Madrid a tomar más precauciones

Un rebaño de ovejas en la Plaza Mayor de Madrid en una edición pasada de la Fiesta de la Trashumancia.

Un rebaño de ovejas en la Plaza Mayor de Madrid en una edición pasada de la Fiesta de la Trashumancia. / Ayuntamiento de Madrid

Madrid

La Comunidad de Madrid ha suspendido la Fiesta de la Trashumancia que se iba a celebrar el próximo domingo por las calles del centro de la capital ante el riesgo epidemiológico detectado en la región por la lengua azul, una enfermedad vírica que afecta a los rumiantes.

Esta medida preventiva ha sido tomada en relación a la situación epidemiológica de la enfermedad de la lengua azul tras la declaración de nuevos focos de los serotipos 1 y 8 en distintas regiones, lo que ha llevado a declarar como "zona suspendida" a la Comunidad de Madrid, donde hasta la fecha no se ha confirmado ningún caso, según han indicado a Efe fuentes del gobierno madrileño.

Esta iba a ser la trigésimo primera edición de esta fiesta que tiene como fin reivindicar la importancia de la ganadería extensiva como herramienta de conservación de la biodiversidad. El rebaño que recorrió la ciudad hace un año estuvo formado por 1.100 ovejas merinas, 100 corderos y 200 cabras retintas. La Comunidad de Madrid también ha suspendido por la misma causa la Subasta Nacional de Ganado Selecto que se iba a celebrar desde este jueves y hasta el domingo en Colmenar Viejo.

Una enfermedad vírica que afecta al ganado

El motivo de la suspensión de la fiesta de este año es la constatación en diversas explotaciones de ganado de una enfermedad llamada la lengua azul o fiebre catarral bovina, causada por un virus y que se transmite a través de un mosquito.

Dicha enfermedad afecta a los rumiantes, principalmente a ovinos, pero no a los humanos, por lo que no supone ningún peligro para las personas ni a productos de origen animal, han recalcado las fuentes.

Sin embargo, entre los rumiantes afectados sí llega a tener un elevado porcentaje de mortalidad, por lo que supone un grave peligro para los animales, además de un alto coste económico para las explotaciones y los ganaderos.