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LUCHA VECINAL

Los vecinos del Bernabéu formalizan la ampliación de la querella por ruido a Almeida y Carabante

La asociación de afectados ha presentado en el juzgado nuevos informes sobre los incumplimientos del límite de decibelios en los conciertos del estadio

La cantante Taylor Swift durante la primera de sus dos actuaciones en el Estadio Santiago Bernabéu

La cantante Taylor Swift durante la primera de sus dos actuaciones en el Estadio Santiago Bernabéu / JOSÉ LUIS ROCA

Héctor González

Héctor González

Madrid

Tras haber logrado una contundente primera victoria con la paralización de los conciertos en el Santiago Bernabéu hasta, al menos, la próxima primavera, los afectados por el ruido del estadio han dado un paso más en su lucha. La asociación vecinal de Perjudicados por el Bernabéu ha ampliado la querella interpuesta contra el Real Madrid el pasado 15 de julio para incluir en ella al alcalde madrileño, José Luis Martínez-Almeida, y al delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, por considerarles responsables de “un "evidente delito de prevaricación medioambiental”.

En el escrito presentado en verano, la entidad ya pretendía incluir a ambos dirigentes municipales, pero no fue admitido a trámite por la titular del Juzgado de Instruccin nº53 de Madrid, la jueza Mónica Aguirre, al estimar únicamente indicios de delito medioambiental del que sería responsable el Real Madrid. Sin embargo, como ya adelantó este diario, los vecinos no han cejado desde entonces en su intención de incluir a Almeida y Carabante entre los responsables de la "insoportable contaminación acústica".

Ahora, la asociación ha presentado una ampliaicón de la querella inicial, de la que se ha hecho eco EFE, en la que aporta informes de dos ingenierías para demostrar que todos los ensayos y conciertos celebrados en el Bernabéu hasta la fecha han superado el límite de decibelios permitidos. Según la entidad vecinal, desde la primera denuncia hasta el presente, “se han producido acontecimientos que refuerzan los indicios existentes contra ellos".

En este sentido, los afectados argumentan que es responsabilidad del Gobierno municipal, “como responsable de la política en materia de contaminación acústica, impedir el funcionamiento de instalaciones que atenten contra el medio ambiente por razones de contaminación de esta clase”. Y señalan que tanto el alcalde como el delegado son perfectos conocedores de "la situación que se genera con los conciertos que se vienen celebrando", tal y como prueban sus declaraciones públicas al respecto.