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MOVILIDAD SOSTENIBLE

Las zonas de bajas emisiones impulsan el negocio de los VTC

Un estudio de la Universidad de Barcelona y Cabify afirma que los VTC y otros servicios de movilidad pueden contribuir a la implantación de las ZBE

Madrid refuerza el control del tráfico: estos son todos los nuevos radares instalados

Un taxi VTC.

Un taxi VTC.

EP

Madrid

El pasado viernes 15 de septiembre, las restricciones a los vehículos más contaminantes dieron un nuevo paso en Madrid. El Ayuntamiento activó 257 nuevas cámaras para controlar el interior y los accesos de la M-30. A partir de ahora, los vehículos con distintivo ambiental A no empadronados en Madrid no podrán entrar ni circular por el término municipal. El 1 de enero de 2025, la prohibición se extenderá a los turismos A domiciliados en Madrid. El objetivo es ir, progresivamente, retirando de la circulación los coches más contaminantes. Los propietarios de estos vehículos se verán obligados a sustituirlos por otros más nuevos y respetuosos con el medioambiente o a buscar alternativas de movilidad.

Alternativa que encarnan, más allá del transporte público, los VTC, taxis y otros servicios de alquiler de vehículos. Y es que, según un estudio de la Universidad de Barcelona y Cabify, la suma de los anteriores podrían reducir la compra de vehículos privados hasta un 3% y hasta un 7% las emisiones de CO2. Por ende, el trabajo concluye que estas actividades son una herramienta eficiente para la implantación de las zonas de bajas emisiones.

Aliados de la movilidad sostenible

El estudio, realizado en colaboración con la plataforma española de multimovilidad Cabify, analiza el papel que los servicios bajo demanda con conductor (VTC y taxis) podrían tener en el proceso de implantación de las zonas de bajas emisiones (ZBE) que hasta ahora se han implantado en 14 ciudades, aunque todavía faltan otros 135 municipios en implantarse durante los próximos meses,

El estudio subraya que junto al transporte público colectivo, los servicios de movilidad compartida bajo demanda, incluyendo la micromovilidad y la movilidad personal, pueden convertirse en grandes aliados de la gestión de una movilidad eficiente y que pretenda maximizar los beneficios netos de la implantación de medidas de restricción del tráfico como suponen las ZBE.

El investigador de la Universidad de Barcelona y coautor del estudio, Marc Tarrés, ha explicado que ante la falta de previsión en la implantación y gestión de las ZBE es "necesaria" una reflexión colectiva que tenga en cuenta todos los elementos para avanzar hacia una movilidad eficiente en las ciudades.

"Los servicios de movilidad bajo demanda pueden ser un factor decisivo para lograr los objetivos de reducción de emisiones contaminantes, por lo que resulta fundamental atenderlos como actores estratégicos de la movilidad urbana y que las Administraciones locales tengan en cuenta su capacidad de contribución a la hora de regular las ZBE", ha argumentado.

Complemento al transporte público

En España, han entrado en vigor 14 de las 149 ZBE previstas, pero por el momento no han logrado reducir el tráfico ni la congestión, sea porque la compra de nuevos vehículos permite sortear la restricción o por un desplazamiento del tráfico de la zona restringida a la no restringida.

Por tanto, Tarrés apuesta por que es necesario complementar las ZBE con otras medidas, como la mejora en los servicios de transporte público colectivo. Sin embargo, no siempre se dispone de los recursos necesarios para alcanzar este objetivo.

El estudio ratifica que los servicios de movilidad bajo demanda (VTC y taxis) pueden convertirse en una mejor alternativa de movilidad que el transporte público colectivo para algunos segmentos de la demanda, complementarse con el transporte público colectivo, lograr un emparejamiento más eficiente que el transporte público colectivo entre oferta y demanda mediante las plataformas digitales, promover una menor demanda de vehículos privados en propiedad y contribuir a una mejor composición del tráfico.

Asimismo, el trabajo indica que los servicios de movilidad bajo demanda y las plataformas digitales aumentan la eficiencia del sector de vehículos de transporte con conductor al utilizar vehículos menos contaminantes, recorrer una menor distancia en vacío entre servicios o contar con un sistema que discrimina entre horas punta y valle.

El estudio asegura que VTC y taxis también son "imprescindibles" para la movilidad de los ciudadanos que no pueden conducir, ya sea por incapacidad, por no tener carnet, por edad, o por consumo de alcohol, entre otros motivos.

"Los servicios de movilidad bajo demanda pueden competir con el transporte público cuando este sea deficiente o complementarlo, facilitan la 'última milla' y cubren itinerarios infrautilizados", asegura Xavier Fageda, investigador de la Universidad de Barcelona (UB) y coautor del estudio, que apunta que, además, pueden reducir la compra de vehículos privados hasta un 3%.

La investigación, en colaboración con la plataforma española de multimovilidad Cabify, se ha llevado a cabo por encargo de la Fundació Bosch i Gimpera (FBG) de la Universidad de Barcelona (UB) al Grupo de Investigación en Gobiernos y Mercados (GiM) de la Facultad de Economía y Empresa de la UB, el Observatorio de Análisis y Evaluación de Políticas Públicas y el Grupo de Investigación Nuevas Regulaciones en el Transporte Urbano (NURETU) de la Facultad de Derecho de la UB.