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Hasta cinco horas de espera a 37ºC para ver la exposición de 'Stranger Things': "La cola da la vuelta a la manzana"

Seguidores de Stranger Things esperan fuera del Edificio Telefónica de Gran Vía para ver la experiencia inmersiva ’The Lab’.

Seguidores de Stranger Things esperan fuera del Edificio Telefónica de Gran Vía para ver la experiencia inmersiva ’The Lab’. / ALBA VIGARAY

  • Un total de 37.000 fans han conseguido entrar hasta esta semana a la experiencia inmersiva de la serie que han creado Movistar y Netflix

  • "El tiempo de espera es insoportable, pero no podemos hacer nada", dicen los organizadores, que distribuyen botellas de agua y abanicos entre los asistentes

  • Los aficionados hacen turnos y juegan a las cartas para hacer más llevadero el peaje: "Se ha creado un mundo en esa cola"

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Una nueva población nómada se encuentra instalada desde hace semanas en la esquina entre Gran Vía y Valverde. Y más allá. Ni el calor sofocante ni el agobio de los turistas que recorren una de las principales arterias de la ciudad les hace moverse de su posición.

Tienen incluso un uniforme, conformado por camisetas, gorras o calcetines de las colecciones especiales que han confeccionado conocidas marcas de fast fashion en honor a la superproducción de Netflix que arrasa en todo el planeta.

Esta tribu urbana la conforman únicamente fans de Stranger Things. Aguantan hasta cinco horas de cola a temperaturas extremas, de hasta 37ºC este martes, para poder acceder a The Lab, una experiencia inmersiva instalada en el flagship store de Movistar.


/ ALBA VIGARAY

Este espacio, que emula el laboratorio de Hawkins, abrió sus puertas el 18 de junio y, hasta este lunes, un total de 37.000 personas han cruzado la grieta al Upside Down que han abierto Movistar y Netflix al lado de la calle Fuencarral.

Desde el principio, "el aforo ha estado al 100%" cubierto, señalan desde la organización para EL PERIÓDICO DE ESPAÑA. Todos los grupos se han llenado "al máximo" y todo apunta a que continuará esta tendencia hasta el día 31 de julio, cuando finaliza la exposición.

"Hay más gente que ayer", percibe uno de los amantes de la serie que se suma sobre las 11 de la mañana a una fila que casi da la vuelta a la manzana.

Un padre y su hija salen de la Fundación Telefónica a Gran Vía con una lata decorada con el logo en neón de Stranger Things. Él llevaba haciendo cola desde las 7 y media de la mañana, mientras su hija dormía en el hotel. La actividad comienza a las 10 horas.

Han conseguido entrar los terceros, pero hasta ellos mismos reconocen que han sido demasiado precavidos. "Si hubiésemos llegado una hora más tarde, habríamos entrado de los primeros también", afirman.

"Estaba bien", dice el padre poco convencido y esperando a la respuesta de su hija. Ella se muestra más satisfecha con esta experiencia, que consiste en cuatro pruebas basadas en los episodios de la ficción.

Los visitantes utilizan su mente como Eleven, la protagonista de la ficción, para encender luces, hacer levitar una caja, aplastar una lata y mover una bola metálica.

ALBA VIGARAY

Una adolescente y su madre son las siguientes en salir. "Es quizá para chavales un poco más pequeños o para gente más fan", apuntan.

Ellas ya intentaron disfrutar de esta experiencia inmersiva el lunes, pero el tumulto de gente sólo avanzó hasta la mitad de la calle Desengaño, paralela a Gran Vía.

Entre semana, la espera para entrar a esta actividad gratuita es de unas tres horas, reconocen desde Movistar. Los fines de semana asciende hasta las cinco horas, soportando temperaturas que han superado los 37 grados.

Otro adolescente asegura en una entrevista telefónica con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA que quedó con cuatro amigos para ir un fin de semana después de comer por la zona.

Tengo amigos que han intentado ir y, al ver la cola, se han echado atrás"

"Como pensábamos que la cola iba a ser de dos horas, decidimos llegar allí a las cuatro de la tarde para entrar a las seis", cinco horas antes de que cierren los sábados y cuatro antes, los domingos. "Cuando llegamos, vemos que la cola daba la vuelta a la manzana", agrega.

Consultó a un hombre que ocupaba un sitio más privilegiado en la fila cuánto tiempo llevaban allí los que acababan de entrar y le respondió que habían llegado a las 11 de la mañana. "Nos dijo que, si nos poníamos ahora en la cola, no entrábamos".

"Tengo amigos que han intentado ir y, al ver la cola, se han echado atrás", sostiene.

Les damos agua y abanicos, y facilitamos a las personas vulnerables un espacio dentro del edificio para que esperen hasta que llegue su turno"

Organizadores de 'The Lab'

"El tiempo de espera es insoportable, pero no podemos hacer nada", aseguran los creadores de The Lab. Los organizadores están pendientes en todo momento de los pacientes fans.

Los organizadores han percibido que "se ha creado un mundo en esa cola: los fans juegan a las cartas o hacen turnos y van de compras a Primark".

Una persona del equipo se dedica exclusivamente a revisar que los aspirantes a superar las pruebas a las que se enfrenta Eleven en la ficción no desfallezcan.

"Les damos agua y abanicos, y facilitamos a las personas vulnerables un espacio dentro del edificio para que esperen hasta que llegue su turno", destacan.

Han intentado buscar alternativas para evitar que las calles que rodean la Fundación Telefónica se llenen a diario de niños, adolescentes y young adults, los frikis de Stranger Things que ya se acercan a la treintena.

Pensaron en ofrecer citas previas, pero descartaron esa opción porque en Movistar tienen "antecedentes" de otros eventos en los que los aficionados reservaban las entradas online y luego no acudían. "Tenemos cierta informalidad y esas ausencias causan un impacto brutal" a la gestión de las actividades, señalan.

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