Al lado de la Puerta del Sol

Carretas, de capital del 'retail' a tener un tercio de los locales cerrados: "La calle ha perdido valor"

Varios locales cerrados en un tramo de la Calla Carretas pegado a Jacinto Benavente.

Varios locales cerrados en un tramo de la Calla Carretas pegado a Jacinto Benavente. / ALBA VIGARAY

El pinchazo de ventas de las tiendas de ropa por el Covid y el cambio de los ejes comerciales, detrás de que la emblemática calle languidezca

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Javier camina con una ristra de cajas de zapatillas apiladas de un lado a otro de la tienda, situada en la mitad de la céntrica calle Carretas, en Madrid. Anda despacio, como un equilibrista. Más de una decena de clientes rebuscan aquí y allá. Van como nerviosos por encontrar la mayor ganga. Grandes cartelones en los escaparates de la fachada llaman la atención de los peatones: "Megaoutlet del calzado por cierre". 

"Sólo llevamos un año abiertos, pero es que se vende muy poco, ni turistas ni nada, nos va mal", razona el dependiente. Al salir a la calle, uno distingue al fondo la fuente de la Puerta del Sol. Está a apenas 100 metros y bulle de ánimo en esta primavera adelantada en pleno febrero. 

Por la emblemática Carretas el tránsito de peatones, muchos de ellos turistas, también es continuo. Contrasta, sin embargo, con las verjas bajadas de muchos locales, en concreto de casi un tercio de ellos. De 33 establecimientos, diez no están operativos, muchos desde hace meses. 

Carteles de "Se alquila", "Se vende" o "Disponible" trufan la calle, que ha dejado de estar de moda. De ser el epicentro del 'Retail' -aquí abrió Zara su 'flagship store' de Madrid, que cerró el pasado abril-, a quedar semiolvidada e indefinida, con nuevos locales de comida rápida y tiendas que abren y cierran al poco tiempo porque no funcionan. 

Vista de la calle Carretas en los años 50, cuando era la capital del 'retail'.

/ FOTO DEL ARCHIVO DE CATALA ROCA

La pandemia y el cambio en los ejes comerciales de la ciudad -Gran Vía y Preciados han ganado preponderancia- han despojado del trono a Carretas, a la que ni siquiera ha salvado que fuera peatonalizada hace tres años y medio. 

La calle, una de las primeras vías pavimentadas y empedradas con acera de Madrid -junto con la calle de la Montera- en 1834, se volvió más amable, con arbolado y bancos, pero no ha soportado bien el bajón de consumo provocado por el Covid.

"Es una calle que ha perdido valor, ha caído mucho el precio, casi a la mitad. Sobre todo en la parte de arriba hay mucho local cerrado, y los precios que están pidiendo ya no los paga el mercado", asegura Fernando García, comercial del Grupo Simma, que gestiona uno de los locales en venta. 

Según afirma, la calle es mucho más barata ya que Montera y Preciados, por ejemplo, pero aún así muchos propietarios de los establecimientos no tienen prisa en alquilar. "La gente llama, pero cuando les dices el precio se dan la vuelta. Ya no se pagan los precios de antes del Covid", asegura. 

Una zapatería abierta hace un año en Carretas anuncia ya su cierre.

/ ALBA VIGARAY

Detrás de la caída hay un cambio en los ejes comerciales. "Carretas sigue siendo Carretas, tiene mucho paso de gente porque conecta todo el entorno de Tirso de Molina y Puerta del Toledo con Sol, pero tiene un tránsito de gente que es más nacional, y las marcas apuestan por otras calles de público internacional", asegura Juan S., portavoz de una inmobiliaria que trabaja por la zona. 

Según asegura, la caída de la calle tiene mucha relación con la crisis en el mundo de la zapatería, que poblaba antes la vía y que con la pandemia, como todo el retail, "está sufriendo mucho". 

Otro de los locales que lleva tiempo cerrado en Carretas. 

/ ALBA VIGARAY

"Carretas está en un proceso de actualización del nicho comercial. La conexión podría valer mucho para restauración pero por normativa, por tema licencia, no puede ser posible", asegura el comercial. Algunos locales sí que tienen salida de humos. De hecho, recientemente ha abierto una trattoria en una zona cercana a Jacinto Benavente. 

Las marcas internacionales, como Tezenis y Calzedonia, se mantienen, pero las nacionales rotan más, de acuerdo a los expertos. En el caso de Zara cerró las puertas de su tienda 'estrella' porque va a abrir en Plaza de España, concretamente en el Edificio España, una mucho más grande, que sumará 7.000 m2. 

El antiguo local de Carretas, que tiene siete plantas y 2.600 metros cuadrados propiedad de Mutualidad de la Abogacía, sigue en alquiler. "Es muy complicado colocarlo porque no se puede dividir", señalan en una comercializadora que trabaja en la zona.

Otro de los establecimientos emblemáticos de la calle que cerró recientemente -enero de 2019- fue la icónica librería de Nicolás Moya, abierta en 1862, y cuyos propietarios vieron imposible mantener el negocio por culpa de la crisis y las ventas online. El local sigue cerrado y en alquiler.

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