CONGRESO DEL PSOE-M

Sánchez se vuelca con su candidata en Madrid con un Almeida en horas bajas

  • La nueva ejecutiva socialista en la ciudad tendrá a Rafael Simancas como presidente y a gestores de distintos ministerios y de la Moncloa en el organigrama de la formación que liderará Mercedes González en la capital

  • El lanzamiento de la nueva secretaria general del PSOE en Madrid coincide con la incertidumbre de los presupuestos del Ayuntamiento, donde el alcalde está enfrentado públicamente con su socio preferente y abocado a prorrogar las cuentas o pactar con la izquierda.

El alcalde José Luis Martínez Almeida y la delegada del Gobierno, Mercedes González, reunidos en el despacho del alcalde el pasado mes de mayo en un encuentro institucional.

El alcalde José Luis Martínez Almeida y la delegada del Gobierno, Mercedes González, reunidos en el despacho del alcalde el pasado mes de mayo en un encuentro institucional.

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El PSOE quiere dejar atrás todos los fiascos electorales en la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital y para ello, Ferraz y la Moncloa, con Pedro Sánchez a la cabeza, han decidido volcarse en la savia nueva que empieza a ocupar los cargos orgánicos madrileños. La escenificación de este afán por recuperar posiciones se verá de nuevo desde este viernes en el congreso en el que la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Mercedes González, será ratificada como secretaria general de la Agrupación Socialista de Madrid ciudad.

Es la apuesta personalísima del presidente, su amiga, y se implicará personalmente con ella poniendo a su disposición a figuras relevantes de la formación y con cargo en los ministerios. Una figura clave será, de hecho, la del presidente de la agrupación: ocupará ese puesto, como adelantan fuentes del partido a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, Rafael Simancas, exlíder del PSOE-M y secretario de Estado de Relaciones con las Cortes desde el pasado julio. El propio Sánchez tenía previsto desde hace semanas clausurar el acto y avalar así su futura candidatura, pero finalmente, por imprevistos de última hora, el cierre del acto correrá a cargo de Adriana Lastra, vicesecretaria general de los socialistas, su número dos. A fin de cuentas, ahora se constituye la agrupación local más grande del PSOE en toda España. Además, hoy participará en la inauguración Félix Bolaños, titular de la Presidencia y hombre fuerte del Gobierno de Sánchez.

La también delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid será confirmada en el cargo en la asamblea socialista que comienza este viernes y Ferraz apuesta por darle todo el apoyo posible para que coja vuelo como candidata para la próxima convocatoria electoral en un momento en el que el actual alcalde, José Luis Martínez-Almeida, se encuentra en horas bajas ante la imposibilidad de garantizar, a 15 días de la votación, unos presupuestos que sirvan para apuntalar la recuperación económica de la capital tras dos años de pandemia.

Mientras el alcalde no consigue que su socio preferente, Vox, se siente a negociar con él y se encuentra entre la espada y la pared porque ni la prórroga de las cuentas ni un pacto con un grupo de izquierdas como Recupera Madrid le fortalece ante un electorado que tiene en Isabel Díaz Ayuso al adalid del liberalismo, Sánchez apuesta por dejarse los restos en la capital aprovechando las horas bajas del alcalde y la convicción de que Más Madrid no está haciendo una buena oposición como alternativa de gestión en el Ayuntamiento ni su líder, Rita Maestre, consolidándose como portavoz.

No más paracaidistas

Al presidente del Gobierno no le salió bien su apuesta por Madrid ni en las últimas elecciones municipales ni en las autonómicas. En 2019, su fichaje estrella, el exentrenador de baloncesto Pepu Hernández, un absoluto paracaidista, firmó el peor resultado de la historia del PSOE en la capital: 13,75% de los votos y cuarta fuerza política. El exministro Ángel Gabilondo venció entonces en las urnas pero no tuvo opciones de gobernar por la alianza de PP y Ciudadanos. El pasado 4 de mayo, en las nuevas autonómicas, Gabilondo se estrelló. Su campaña resultó errática y regaló a Isabel Díaz Ayuso su actual imagen de lideresa del PP.

En Ferraz son conscientes de las dificultades de dar la vuelta al resultado en la Comunidad, pero tienen la esperanza de que en la capital las posibilidades de colarse en la pugna por la alcaldía sean algo más realistas, y el presidente del Gobierno ha decidido volcarse, arropar y dar cobertura nacional a su próxima secretaria general de Madrid ciudad. El PSOE no gobierna la capital desde que en 1989 Juan Barranco fuera desalojado del poder por una moción de censura, y la región se le escapa desde 1995. El partido es consciente de que si no gana fuerza en la ciudad, que aporta el caudal de votos más importante en la región, será muy complicado arrebatar el Gobierno autonómico al PP. La estrategia es ahora apuntalar liderazgos y no recurrir a supuestos mirlos blancos, de ahí que Ferraz esté convencida de impulsar a González en la capital y a Juan Lobato en la Comunidad.

Equipo con experiencia de gestión

Mercedes González contará con Rafael Simancas en la presidencia de la Agrupación de Madrid. Simancas no solo fue secretario general de la federación madrileña (2000-2007) y su mentor político, sino que tiene vínculo directo con Félix Bolaños. Simancas es, de hecho, el número dos del ministro en la Moncloa, un dirigente con ascendente claro en la formación y hasta un referente moral, porque se malogró su llegada a la Puerta del Sol por la espantada de dos de sus diputados tras las elecciones de mayo de 2003: el tamayazo.

Además, según fuentes del partido, González ha logrado que en la nueva ejecutiva local del PSOE se integren cargos que trabajan o han trabajado en los últimos meses en distintos ministerios y en la Moncloa. La idea de incorporar a perfiles que provienen del Ejecutivo es, sobre todo, una declaración de intenciones: el objetivo es crear un equipo con experiencia de gestión en las administraciones, que sin tener en estos momentos un puesto orgánico y político de primer nivel en el Gobierno, puedan aportar sus conocimientos para conformar alternativas realistas al modelo alternativo de ciudad. Algunos de estos dirigentes liderarán las secretarías de retos de ciudad. Es decir, funcionarán como un “espejo” de las áreas del Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida y Begoña Villacís. Dicho de otro modo, habrá responsables que piloten materias como movilidad urbana o servicios sociales, que se corresponden con las concejalías en manos de PP y Vox. Será, pues, un “Gobierno en la sombra”.

En la nueva ejecutiva, de unos 30 miembros —algo más corta que la dirección regional—, se sentarán también ediles socialistas del consistorio de la ciudad y secretarios generales y cargos orgánicos de los distritos, según confirmaron desde el círculo de González a este diario. El núcleo duro de la nueva secretaria general lo conformarán, además de Simancas, el responsable de Organización, el diputado nacional Dani Viondi; la portavoz en el Ayuntamiento, Mar Espinar, y quien se convertirá en el vicesecretario general, Enrique Rico, parlamentario regional y actual jefe de la agrupación de Villaverde. Se cuenta con que entrará en la cúpula el concejal Ramón Silva (también secretario general del PSOE en Hortaleza) y quizá Nacho Benito, también edil y jefe de los socialistas en Villa de Vallecas. Tanto Benito como Rico apoyaron al alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala, en las primarias del pasado octubre al liderazgo del PSOE-M y que ganó Juan Lobato, que con casi total seguridad hará tándem con González en 2023, en su caso como candidato autonómico.

El espacio elegido para celebrar este congreso, la antigua fábrica de ascensores Boetticher hoy conocida como la Nave de Villaverde, tiene también su singularidad y un doble significado. Por un lado, según explican en el entorno de la próxima líder del socialismo madrileño, ella quiso elegir un lugar que representase la posibilidad de reinventarse y de convertir una zona degradada en algo con futuro e innovador, como esta nave que hoy en día acoge eventos relacionados con las nuevas tecnologías, el empleo o la formación. Está ubicada, además, en un distrito sur, con lo que pretende ejemplificar su apuesta por el reequilibrio territorial de la capital. Por otro, es el lugar en el que solo dos meses antes de la moción de censura que convirtió a Pedro Sánchez en presidente del Gobierno, el PSOE celebró su escuela de buen gobierno. Una forma de intentar situar en el imaginario colectivo que quieren que la historia se repita a nivel local.

Las cuentas que no salen

Este esfuerzo de Ferraz por empezar ya a volcarse con su futura candidata a la alcaldía de Madrid coincide precisamente con un momento de incertidumbre en el equipo de gobierno del Ayuntamiento, que no sabe con quién podrá sacar adelante sus presupuestos.

La confrontación pública entre el PP y Vox es evidente, el cruce de declaraciones se repite en los últimos días a través de los medios o las redes sociales y, ayer mismo, Almeida reiteraba a Javier Ortega Smith “que se remangue y se ponga a trabajar por los madrileños” porque estos presupuestos son “extraordinariamente importantes” para la ciudad. El equipo del alcalde estuvo toda la semana pasada explicando a los medios cuáles eran las limitaciones que una prórroga presupuestaria implican en un ayuntamiento, incidiendo en las limitaciones de gasto y las inversiones anunciadas que quedarían sin efecto.

A pesar de eso, a pesar del riesgo a que Vox aboque al gobierno municipal a una prórroga, Almeida no quiere aún sentarse con el otro partido que ya ha tendido la mano, Recupera Madrid, para una posible negociación que facilite la aprobación del presupuesto. Incluso aunque esta formación haya anunciado públicamente que la bajada de impuestos que propone el equipo municipal puede compensarse con otro tipo de medidas que consideran importantes para la ciudad.

El propio alcalde sigue insistiendo en que hasta el último momento hay posibilidades de sacar el proyecto adelante con su socio preferente y recuerda que el acuerdo con Vox para los presupuestos de 2020 llegó el mismo día de la votación. En cambio, su socio de gobierno, Ciudadanos, no ve el momento de romper con Vox y lanzarse a negociar abiertamente con el grupo mixto. Mientras el alcalde se pregunta en público si “alguien entiende que con un mismo equipo de gobierno ahora Vox se niegue a negociar”, en su entorno admiten que pueden estar ante una decisión nacional de Vox que, tal y como adelantó EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, busca fortalecer a Isabel Díaz Ayuso y a debilitar a Almeida como estrategia para debilitar a Pablo Casado.

Diversas fuentes del ayuntamiento reconocen que para Almeida cualquiera de las opciones que le deja Vox, sea la prórroga de los presupuestos o una nueva alianza con Recupera Madrid, será difícil de gestionar y explicar ante su electorado y que debilita al alcalde en estos momentos en los que la pelea del PP de Madrid le ha salpicado a él como portavoz nacional del partido y tercero en discordia por la presidencia del partido.

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