CUMBRE EN APULIA

El G7 consolida a Meloni en la escena internacional y la refuerza en Europa

En sus conclusiones finales, la primera ministra italiana también guiña el ojo al llamado Sur Global 

Giorgia Meloni

Giorgia Meloni / Europa Press

Irene Savio

Giorgia Meloni tenía una oportunidad casi irrepetible. La ha aprovechado al máximo. La primera ministra de Italia ha cerrado el G7 con un balance triunfalista de los resultados de una cumbre que ha aprobado más ayuda a Ucrania, ha amenazado con sanciones a China y se ha reafirmado en su enfrentamiento contra Rusia. Y más aún: Meloni también se ha colgado la medalla de estar abriendo y modernizando a este grupo de países que representan a las democracias más ricas el mundo y lo ha hecho con un mensaje al Sur Global.

Según Meloni, ha llegado la hora de “desmontar la narración que quiere que Occidente está en contra del resto del mundo, no es así, y este enfoque fue confirmado durante la presidencia de Italia [del G7]”. Con ello, Meloni ha reivindicado el G7 como una estructura que sigue teniendo vigencia y “no es una fortaleza cerrada”, ha asegurado la jefa del Gobierno italiano, que también había invitado a la cita a líderes africanos, árabes y a cinco organizaciones internacionales.

La italiana, que en este momento es la única líder de extrema derecha en el poder en Europa y acaba de ganar las elecciones europeas, se pronunció de esta manera tras mantener —en el último día de cumbre—, diversas reuniones bilaterales precisamente con representantes de países no miembros del G7. Meloni se reunió, entre otros, con el primer ministro de India, Narendra Modi —con quien una vez más ha mostrado una buena sintonía—, y también con el jefe del Gobierno de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que además es el presidente de turno del G20.

Momento favorable

En respuesta, Lula la “felicitó” por “la organización del G7” y también "agradeció la solidaridad italiana ante las inundaciones de Rio Grande do Sul”, según afirmó la delegación brasileña en un comunicado. “Esta fue una importante cumbre del G7 […] ¡Larga vida a la amistad indio-italiana”, consideró por su parte el líder indio.

La presión a China —país al que el G7 pidió poner fin a las que considera sus prácticas comerciales desleales y también exigió parar toda la ayuda que estaría dando a Rusia para la guerra en Ucrania—, junto con el desbloqueo de un mega-préstamo a Kiev —que se pagará con los intereses de los activos rusos congelados en bancos occidentales—, han sido los logros más importantes de la reunión. 

Pero los hechos habían precedido ya antes estos resultados. Los retrasos de EEUU del último año en entregar ayuda a Ucrania, la (cada día más) difícil situación bélica en el país eslavo y la posibilidad de que las próximas elecciones estadounidenses alteren los equilibrios geopolíticos internacionales, fueron parte del cóctel de factores que llevaron incluso a los países más reacios (básicamente, los europeos) a adoptar una postura incluso más dura con Rusia. Tanto, que los mensajes de la cumbre suscitaron la inmediata reacción de Moscú, que descalificó las medidas tomadas por el bloque.

Mirar a Europa

Otros elementos también jugaron a favor de Meloni. El más significativo de todos: que varios de los otros líderes del G7 estén en un momento de fragilidad política. Es el caso del presidente francés, Emmanuel Macron, que ha convocado elecciones parlamentarias anticipadas. Pero también del primer ministro británico, Rishi Sunak, al que le faltan tres semanas de unos comicios en las que prevé que su Partido Conservador sea alejado del poder. E. incluso. del canciller de Alemania, Olaf Scholz, cuyo Partido Socialdemócrata también sufrió un duro golpe en las elecciones europeas. 

Tanto es así que, en los dos días y medio de reuniones, para Meloni, solo hubo un nubarrón: la ausencia de la palabra “aborto” en la Declaración Final, que suscitó diversas polémicas en Italia —actualmente la ley se aplica de una forma laxa—, aunque Meloni también devolvió al remitente estas críticas. 

“Es una polémica artificial”, dijo Meloni. “Ya se había mencionado en la cumbre de Hiroshima, allí estaba muy claro el pasaje sobre la necesidad de garantizar el acceso al aborto libre y seguro. Normalmente, en estos documentos, para evitar hacerlos innecesariamente repetitivos, si se quiere repetir algo basta con remitirse a declaraciones precedentes”, afirmó, al responder a una pregunta que no fue seguida por otras.

Orgullo

Con este panorama, Meloni ahora puede mirar a Europa, hacer valer su fuerza electoral y asimismo intentar desmontar ese cordón sanitario contra la derecha extrema que las fuerzas progresistas han construido. La misma Meloni lo ha sugerido, al dar a entender que ha empezado a concentrarse en los juegos de mayorías que se deberán formar, para construir a las nuevas instituciones europeas, después del resultado electoral de las elecciones de hace una semana. 

“Estoy orgullosa de Italia. Esta cumbre ha sido un éxito”, ha dicho. Por eso, ahora “me interesa de forma prioritaria que se reconozca el papel que se merece Italia y que Europa comprenda el mensaje que ha llegado de los ciudadanos europeos", ha detallado.