LA ULTRADERECHA, EN LA MIRA

Brasil investiga el presunto "genocidio" de 99 niños de la comunidad originaria yanomami

Los fallecimientos tuvieron lugar durante el Gobierno de Bolsonaro, quien fue especialmente hostil con las reservas indígenas

Un grupo de yanomami.

Un grupo de yanomami. / REUTERS

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Uno de los legados de la era de la ultraderecha sale a luz en Brasil: la muerte de 99 menores de cinco años de la comunidad originaria yanomami por desnutrición, neumonía y malaria. La Policía Federal ha comenzado una investigación por "genocidio" en la mayor reserva indígena de ese país. "Consideramos que hay indicios muy fuertes de negativa a la asistencia nutricional y de salud de esas poblaciones, hubo intención", dijo el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Flávio Dino. Sus palabras provocaron fuerte impacto político. Dino ordenó a la Policía que determine en Roraima, el estado del extremo norte donde se encuentran buena parte de las tierras yanomanis, la responsabilidad de los "garimpeiros". Así se conocen a los que realizan actividades ilegales de minería, y que bajo el Gobierno de Jair Bolsonaro tuvieron carta blanca. "Todo el contexto se agrava especialmente cuando hay registros de ex agentes políticos visitando la minería ilegal en tierras indígenas también ubicadas en el estado de Roraima", dijo Dino, en referencia a la visita de Bolsonaro a la minería en la tierra Raposa Serra do Sol en 2021.

La tierra Yanonami tiene solo en Brasil una extensión de 96.000 kilómetros cuadrados comprendidos especialmente entre los estados de Roraima y Amazonas. Allí viven unos 30.400 indígenas. El flamante ministerio de los Pueblos Indígenas aseguró que en esa región unos 570 los menores de edad perdieron la vida por desnutrición o alimentos contaminados por el mercurio, como consecuencia de la invasión de la minería ilegal, que ha contribuido a propagar numerosas enfermedades. Los yanonami no solo han tenido que defenderse de los virus sino de los "garimperios” que penetraban en sus territorios, mataban a integrantes de la comunidad o abusaban sexualmente de sus mujeres y niñas.

Otros responsables

Dino instruyó a su vez a la PF que se investiguen a los responsables de velar por la salud de las comunidades originarias durante la presidencia anterior. La escasez de medicinas que llevó a la tragedia parece estar relacionada con una trama de fraude y corrupción, según señaló la prensa paulista

En este contexto, el Gobierno del presidente Lula da Silva decidió cesar las actividades de 50 funcionarios públicos, entre ellos una docena de militares, que se despeñaban en diferentes áreas vinculadas con la asistencia a las comunidades indígenas.

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La maquinaria de fake news de la ultraderecha entró rápidamente en acción: en las redes sociales se aseguró que los fallecimientos habían tenido lugar en las reservas yanonamis que se encuentran en Venezuela. La Fundación Nacional de los Pueblos Indígenas (Funai), que ahora es encabezada por un miembro de una comunidad originaria, desmintió de inmediato esa información.

Lula estuvo presente en Roraima el pasado sábado. "Más que una crisis humanitaria, lo que vi en Roraima fue un genocidio. Un crimen premeditado contra los yanomami, cometido por un Gobierno insensible al sufrimiento del pueblo brasileño".