GUERRA EN UCRANIA

Alemania se resiste a enviar tanques Leopard 2 a Ucrania

La reunión de ministros de la OTAN en la base estadounidense de Ramstein acaba sin una decisión sobre los carros de asalto de producción germana

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Andreu Jerez

Ni el cambio de jefatura en su Ministerio de Defensa ni una nueva visita del ministro de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, a la base de Ramstein mueve a Alemania de su posición. Berlín sigue resistiéndose a enviar tanques de combate Leopard 2 a Ucrania ni a permitir que otros países lo hagan. Y ello a pesar de las presiones públicas del Gobierno de Volodímir Zelenski y de países más agresivos del flanco este de la OTAN, con Polonia al frente.

El nuevo ministro de Defensa alemán, el socialdemócrata Boris Pistorius, mantiene así la línea que ha mantenido el canciller Olaf Scholz desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania: ayuda militar sí, pero sin arriesgar a que la OTAN y Alemania se vean arrastradas a una confrontación directa con Rusia.

A pesar de las enormes expectativas creadas, la reunión de Ramstein culmina sin el mensaje que Kiev esperaba. A cambio, Pistorius prometió que la decisión sobre el envío de los Leopard se tomará "tan pronto como sea posible", pero que su ministerio tiene antes que hacer un control de la disponibilidad de unidades disponibles y tratar el asunto con la industria militar alemana.

El Gobierno de Zelenski presentó ya el 3 de marzo del pasado año –poco más de una semana después del inicio de la invasión– su primera petición oficial para el suministro de carros de combates alemanes. Periodistas de este país que atendieron a la reunión de Ramstein se preguntaban por qué esa comprobación no comenzó antes. La respuesta parece evidente: el Gobierno alemán sigue dudando sobre si el envío de tanques de asalto alemanes supondría cruzar una línea roja en la ayuda militar al ejército ucraniano.

Presión polaca

Polonia lidera el grupo de países de la OTAN que sigue insistiendo en la necesidad de enviar los Leopard a Ucrania. El ministro de Defensa polaco, Mariusz Blaszczak, dijo estar "convencido" de que antes o después se conformará una coalición internacional para hacerlo posible. La presión polaca parece, por tanto, lejos de haber acabado. Al igual que tampoco cejará Zelenski en su intención de recibir los tanques alemanes; conectado por videoconferencia con la reunión de Ramstein, el presidente ucraniano agradeció la ayuda militar, pero añadió: "Mil gracias no son lo mismo que mil tanques".

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Varsovia ya ha dicho en varias ocasiones que su Ejército estaría dispuesto a ceder Leopard 2 en su poder al país vecino. Pero para ello, las autoridades alemanas tienen que dar la luz verde al tratarse de armamento de producción alemana. El pasado verano, también circularon especulaciones sobre la intención del Gobierno español de hacer lo mismo. Berlín respondió que nunca llegó a recibir una petición oficial de Madrid.

La venta de armamento alemán a otros países debe recibir una autorización del Gobierno federal. Y esa autorización suele incluir la llamada "cláusula de permanencia final" (Enverbleibsklausel). Esta establece una autorización obligatoria de las autoridades alemanas en caso de que el primer comprador quiera vender o ceder el armamento a terceros países.