Disputa comercial

La Unión Europea abre un nuevo frente contra China en la Organización Mundial del Comercio

La Comisión Europea reclama árbitros para resolver el conflicto comercial con Lituania y las restricciones contra las patentes tecnológicas europeas

Contenedores en el puerto de Shanghái.

Contenedores en el puerto de Shanghái.

3
Se lee en minutos

La Unión Europea abre un nuevo frente contra China en la Organización Mundial del Comercio (OMC). El diálogo entablado con el gigante asiático en los últimos meses no ha dado frutos y la Comisión Europea ha optado por solicitar formalmente a la OMC la creación de dos paneles arbitrales para dirimir dos conflictos latentes desde hace meses: la legalidad de las restricciones comerciales que Pekín impone desde hace meses a Lituania, por las relaciones del país báltico con Taiwan, y la protección de patentes europeas tecnológicas clave. 

"En su momento optamos por solucionar estas dos importantes diferencias sistémicas mediante un proceso de consulta y hemos invertido bastante tiempo en ello, pero sin éxito. No nos queda más remedio que solicitar la creación de estos grupos especiales de la OMC”, ha explicado el vicepresidente de la Comisión EuropeaValdis Domvrovskis, en un comunicación. Bruselas reconoce que China es un importante socio comercial de la UE, que aporta claros beneficios económicos para ambas partes. Pero la paciencia europea ha llegado al límite. “Los buenos socios se tratan con respeto y deben respetar el principio de igualdad de condiciones. Así que, es nuestro deber defender nuestros derechos cuando China viola las normas del comercio mundial o somete a un Estado miembro de la UE a coerción económica porque esto afecta a nuestro mercado interior”, ha añadido.

La Comisión Europea denuncia que las "restricciones discriminatorias" de Pekín contra Lituania afectan al comercio y a las cadenas de suministro dentro de la UE e influyen en el funcionamiento del mercado interior de la UE, dado que obligan a realizar ajustes del mercado. Por ello, considera que la eliminación de estas medidas reviste un interés económico y estratégico para la UE, que cifra en un 80% la reducción de los intercambios comerciales desde Lituania desde que el gigante asiático empezara a aplicar restricciones en diciembre de 2021. Desde entonces, las autoridades chinan aplican medidas discriminatorias y coercitivas contra las exportaciones procedentes de Lituania y contra las exportaciones de productos de la UE con componentes lituanos. 

Entre ellas, la denegación por parte de las autoridades aduaneras chinas de las importaciones procedentes de Lituania, las restricciones a las importaciones que afectan a empresas multinacionales que utilizan componentes lituanos, y la reducción de las exportaciones chinas a Lituania. Además, China impuso de repente la prohibición total de las importaciones de alcohol, carne de bovino, productos lácteos, leños y turba procedentes de Lituania, utilizando para ello argumentos fitosanitarios. “Cuando se le pidieron explicaciones adicionales, China no pudo justificar esas prohibiciones”, critica Bruselas sobre un conflicto que tiene su origen en la apertura de una delegación diplomática lituana en Taiwan, un territorio cuya soberanía reclama Pekín.

Patentes tecnológicas

Noticias relacionadas

El segundo foco del conflicto se refiere a las patentes tecnológicas. Desde agosto de 2020, los tribunales chinos han adoptado decisiones que impiden a las empresas con patentes de alta tecnología recurrir a los tribunales de fuera de China para proteger sus patentes en tecnologías clave como el 5G. Una política que “limita indebidamente” la capacidad de las empresas europeas de defender sus derechos. "Esta medida china priva de facto a las empresas europeas de alta tecnología de la posibilidad de ejercer y hacer cumplir sus derechos de patentes en la UE o en cualquier otro tribunal fuera de China", denuncia la Comisión que insiste en que son los tribunales europeos quienes deben decidir sobre cuestiones relativas a patentes de la UE y no los de China. 

Violar el mandato judicial de los tribunales chinos puede llevar a multas de hasta 130.000 euros al día. La UE considera que esta medida es contrarias al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la OMC y que con los “mandamientos judiciales antiproceso”, China impone de manera unilateral normas que redundan en beneficio de sus propias empresas y en detrimento del sistema multilateral. La solicitud europea se debatirá ahora en la próxima reunión del 20 de diciembre. China puede oponerse a la creación de un grupo especial una sola vez. Si lo hace, la UE renovará su solicitud y el grupo especial se establecerá en la siguiente reunión del 30 de enero de 2023.