Programa político de la ultraderecha

La doctrina Meloni: el programa electoral de la ultraderecha italiana en cinco claves

Este es el programa político del partido ultraderechista italiano con el que Giorgia Meloni ha ganado las elecciónes en Italia

El programa electoral de la ultraderecha italiana en cinco claves

El programa electoral de la ultraderecha italiana en cinco claves / PASQUALE GARGANO

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Irene Savio

Al analizar el programa político de Giorgia Meloni, la líder de posfascista Hermanos de Italia, muchos analistas italianos hacen un preámbulo. Separan las propuestas electorales que podrían convertirse en realidad de lo que es irrealizable o, cuanto menos, muy difícil que, en la práctica, pueda ser llevado adelante. Se debe a que, como en muchas democracias, "Italia es un país en el que rara vez las promesas electorales se cumplen integralmente", como llegó a decir esta semana la veterana Emma Bonino, excomisaria europea y hoy líder del partido Más Europa. De ahí la importancia del análisis de los principales puntos del programa político de la ultraderechista

1. El etnonacionalismo

En la campaña electoral, Meloni ha insistido en que un elemento clave de un eventual Gobierno liderado por ella será frenar el declive demográfico. El asunto también figura como primer punto de su programa político, en el que aboga por “una plena aplicación de la ley 194”, la legislación italiana sobre el aborto. Según Meloni, es necesario ayudar a las mujeres “solas y con dificultades económicas” a no interrumpir sus embarazos en Italia, un país ya con una altísima tasa de ginecólogos objetores de conciencia (más del 6%). Además, también ha propuesto ayudas económicas a las familias, y otras medidas para promover la conciliación. 

Meloni ha contrapuesto esta postura a la acusación que le hace al centroizquierda de querer solucionar el problema demográfico con “una invasión” de migrantes. De ahí que Hermanos de Italia haya llegado a proponer un bloqueo naval para impedir las llegadas por mar, y que se rechace la concesión de la nacionalidad a los menores extranjeros nacidos o crecidos en Italia y que han estudiado en el país. Una medida, esta, que es difícil que salga adelante si la ultraderechista toma el poder, mientras que, en el frente del aborto, los expertos no se esperan una cancelación de la actual ley sino un aumento de las dificultades de las mujeres para abortar.  

2. Una economía liberal-conservadora

Sobre este tema, el programa económico de Hermanos de Italia no se aleja mucho del modelo liberal-conservador, con alguna postura ‘intervencionista’ y proteccionista. Aún así, la encaminada senda de Italia para la obtención de los fondos europeos de recuperación (alrededor de 200.000 millones de euros), hacen poco probable giros importantes en este apartado. De hecho, como Marine Le Pen en Francia, Meloni ya no quiere salirse de la Unión Europea o de la Eurozona, y apoya un Presupuesto del Estado equilibrado. Aunque sí tiene críticas al actual sistema de negociación del precio del gas en la bolsa de Ámsterdam, “donde se da la especulación”. Parte de este razonamiento, que apunta a reducir la inflación, es la propuesta de poner un techo al precio del gas. 

Otro es el caso de las políticas industriales, donde los expertos sí creen que podrían producirse conflictos con otros países del bloque europeo. Esto se debe que Meloni aboga por defender el 'made in Italy' y la primacía de los intereses nacionales de Italia. Conflictos que, a corto plazo, podrían verse también plasmados en reivindicaciones de gran impacto mediático. Además la ultraderechista ha anunciado medidas para reducir la presión fiscal sobre las empresas para frenar la desindustrialización y las deslocalizaciones. “Quitaremos impuestos a las empresas que contratan a nuevos trabajadores”, ha repetido en más de una ocasión. Asimismo, la propuesta de Meloni también contiene una serie de promesas virtuosas para ayudar a jóvenes y ancianos, aunque no está claro cómo piensa financiar estas propuestas.

3. El modelo sanitario pandémico, en discusión

Se trata de uno de los puntos más oscuros del programa de Meloni, sobre el que menos ha hablando. Tanto es así que en su programa político el asunto apenas ocupa un párrafo que, además, inicia con la genérica propuesta de “superar la parálisis provocada por la pandemia”. Aún así, en el cierre de su campaña electoral, Meloni ha criticado el modelo sanitario llevado adelante para hacer frente a la Covid del actual ministro de Salud italiano, Roberto Speranza. “¡Basta con el modelo Speranza!”, ha dicho la ultraderechista. “¡Italia ya no será un experimento para el modelo chino (para hacer frente) a la Covid”, ha añadido. 

4. La energía fósil y la nuclear como solución

Pese a que los italianos han rechazado la energía nuclear con varios referéndum, la implementación de este sistema de producción energética es una de las propuestas de mayor peso para resolver la actual crisis y sus secuelas para la industria. Además de ello, Meloni también ha cambiado de opinión con respeto a la explotación de los yacimientos de gas metano en el Adriático italiano que ahora, como ya hace Croacia, quiere explotar. "Seguir la ideología de Greta Thunberg nos llevará a perder miles de empresas y millones de puestos de trabajo en toda Europa", dijo Meloni, en su aparición en un mitin de Vox en Marbella en junio, al calificar el Pacto Verde europeo de "fundamentalismo climático". 

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De facto, Meloni ha sido criticada por una visión cercana al fallecido pensador conservador Roger Scruton, que hacía una conexión entre ecología y religión, y creía que las actuales soluciones alcanzadas por la comunidad internacional no son la respuesta adecuada al problema. Aún así, Meloni ya no comulga con posiciones abiertamente negacionistas del cambio climático, algo que también se debe a que el país es sujeto a crecientes episodios de clima extremo, lo que ha hecho aumentar la sensibilidad de los italianos sobre este asunto.

5. La fidelidad con el bloque occidental y la OTAN

Meloni, desde siempre una figura abiertamente atlantista, ha repetido en numerosas ocasiones que la pertenencia de Italia a la OTAN no está en discusión. Sin embargo, aquí también hay contradicciones potenciales discrepancias no solo con los aliados de su coalición, sino también con los aliados internacionales de la ultraderechista. De hecho, en los años, Meloni ha cultivado una amistad con el ala del Partido Republicano estadounidense más cercana a Donald Trump, el presidente que puso en duda la supervivencia de la Alianza Atlántica. Además, Meloni también ha asegurado que cree que Ucrania tiene derecho a defenderse, en fuerte contraste con sus socios de coalición. Ejemplo han sido esta semana las palabras de Silvio Berlusconi, el líder de Forza Italia, quien dijo que el presidente ruso, Vladímir Putin, fue empujado a invadir Ucrania. “Las tropas debían entrar, en una semana llegar a Kiev, sustituir el Gobierno de Zelenski por un Gobierno de gente decente y en una semana volver. En cambio, encontraron una resistencia imprevista, que se fortificó con armas de todo tipo procedentes de Occidente”, ha afirmado el anciano político, al provocar numerosas polémicas.