Elecciones en Italia

La supuesta financiación rusa a la derecha italiana agita aún más la convulsa campaña electoral

  • La hipótesis de que Moscú habría gastado millones desde 2014 para influir en partidos suscita una cadena de reacciones en Italia a pocos días de los comicios

  • La noticia coincide con tensiones entre Hermanos de Italia y la Liga, los dos principales aliados de la coalición de derecha

La líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en un mitin en Génova este miércoles.

La líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, en un mitin en Génova este miércoles.

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Irene Savio

Rusia vuelve a agitar la política italiana. La razón: la filtración del Departamento de Estado de Estados Unidos (EEUU) de que Moscú habría gastado de forma encubierta 300 millones de dólares desde 2014 para tratar de influir en partidos políticos en más de una veintena de países. Desde que la información fue hecha pública el martes, el asunto ha incendiado aún más la ya crispada campaña electoral del país, cuando faltan pocos días para las cruciales elecciones.

Partidos de la derecha como la Liga de Matteo Salvini, que en el pasado no ha escondido su admiración por la Rusia de Vladímir Putin, han optado por el contraataque. "La única cosa cierta es que ha sido el (extinto) Partido Comunista el primero en recibir dinero del Kremlin", ha dicho la formación, en un comunicado. 

Con ello, la Liga también ha avisado de que denunciará a todos los que "citen incorrectamente" a este partido y a Salvini. "Ya no se tolerarán falsedades e insinuaciones: ya basta", han dicho. En la misma línea se ha manifestado el ultraderechista Hermanos de Italia (Fratelli D'Italia), cuya líder, Giorgia Meloni, ha dicho además "estar segura" de que su formación "no ha recibido dinero de extranjeros". "Nuestras formas de financiación son todas verificables", ha añadido.

Meloni se ha pronunciado de esta manera después de que el periódico italiano 'La Repubblica' publicara unas declaraciones de Kurt Volker, antiguo enviado especial de EEUU en Ucrania (durante la administración de Donald Trump), en las que sugería que no solo la Liga y Forza Italia de Silvio Berlusconi tendrían "simpatías" por Moscú, sino que también Hermanos de Italia podría haber recibido "alguna ayuda".

De igual manera, con la polémica en prácticamente todas las portadas de los principales medios del país, también la Embajada de Rusia en Roma ha querido dar su versión y ha negado vehementemente las acusaciones procedentes de EEUU. Antonio Tajani, hoy la cara visible de Forza Italia, ha pedido "transparencia". Una solicitud que también ha hecho Enrico Letta, el líder del progresista Partido Democrático (PD), que en las últimas semanas ha repetidamente alertado sobre cómo Rusia estaría tratando de favorecer a partidos de derecha.

Servicios secretos, en alerta

"Por ahora no hay información que afirme que Italia está entre los países involucrados" en la supuesta financiación rusa, ha dicho Adolfo Urso, presidente del comité parlamentario para la Seguridad de la República (Cosapir), que se ocupa de controlar la actividad de los servicios secretos en Italia. Sin embargo, "las cosas podrían cambiar", ha añadido. 

En un tono más mordiente, el ministro de Exteriores italiano, Luigi Di Maio, ha destacado que podrían existir "varios dosieres". Su antiguo partido, el Movimiento 5 Estrellas (M5E), que abandonó en la pasada primavera, también ha sido en el pasado señalado por vínculos demasiado estrechos con Moscú. En este contexto, el Cosapir ha convocado para este viernes una reunión extraordinaria con el subsecretario responsable de seguridad, Franco Gabrielli. 

Tensiones entre la Liga y Hermanos de Italia

El actual clima coincide con un momento de tensión entre los socios de la coalición de derecha, la Liga y Hermanos de Italia. "Ya hace días que me sorprenden algunas declaraciones de Salvini; algunas veces parece más polémico conmigo que con sus opositores", dijo el miércoles por la noche Meloni, durante una entrevista con el canal de televisión La 7.

La razón son las distintas posturas de los dos partidos para hacer frente a la crisis energética, ya que Salvini quisiera aumentar significativamente el gasto público para ayudar a los ciudadanos a pagar las alzas de las facturas debidas a la inflación. Por el contrario, Meloni sostiene que el país debe tener más cuidado con sus gastos, puesto que tiene una altísima deuda pública (150% del PIB), y afirma que la actual crisis energética pasará rápido porque es fruto de la especulación. "La polémica no la entiendo y me parece bastante injustificada", ha zanjado Meloni.

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