Nueva era en Reino Unido

Carlos III se estrena en Irlanda del Norte, donde más división genera la Corona

El monarca se reunirá con los representantes de la clase política noirlandesa, entre las tensiones del Brexit y la ansiedad de los unionistas por su futuro

Carlos III se estrena en Irlanda del Norte, donde más división genera la Corona
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Begoña Arce

Irlanda del Norte, el territorio del Reino Unido donde la Corona británica suscita mayor controversia, recibe este martes a Carlos III, el nuevo rey. La monarquía que hasta ahora encarnaba Isabel II ha sido símbolo de devoción para los unionistas protestantes y de opresión para los nacionalistas católicos. Las heridas de 30 años de violencia sectaria entre las dos comunidades, que se cobraron 3.500 vidas, tardarán en cerrarse. La paz lograda con los Acuerdos de Viernes Santo en 1998 es aún endeble. Los unionistas, apegados a la monarquía británica, temen la era que se abre con este nuevo reinado. Una ansiedad a la que se suma el Brexit, el avance de los nacionalistas en las urnas y el proyecto republicano de una futura reunificación de la isla.

Acompañado de Camila, Carlos III se reunirá en el castillo de Hillsborough, la residencia real a las afueras de Belfast con los líderes políticos de los grandes cinco partidos noirlandeses, antes de recibir un mensaje de condolencia en la Asamblea de Stormont. En el oficio religioso en la catedral de Santa Ana por la tarde tienen prevista su presencia el presidente de la república de Irlanda, Michael Higgins, el primer ministro (Taoiseach) Michéal Martin y el titular de Exteriores irlandés, Simón Coveney. También estará presente la primera ministra británica, Liz Truss.

La "evolución" del Sinn Féin

Michelle O’Neill, vicepresidenta del Sinn Féin y ministra principal noirlandesa, ha confirmado su presencia en la recepción con el nuevo monarca. No será su primer encuentro. Ella misma ha recordado estos días que se conocieron en el condado de Cork, en la República de Irlanda, en 2018 y hablaron de la “evolución de las relaciones” entre sus respectivos países. En esa evolución, desde la perspectiva del Sinn Féin, figura la convocatoria de un referéndum en la próxima década en el norte y el sur de Irlanda, para reunificar la isla bajo el sello de la república, poniendo fin al dominio británico después de 100 años.

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Los repreeentantes del Sinn Féin, antiguo brazo político del IRA, no asistieron el domingo al acto de Proclamación de del nuevo rey un evento “destinado a aquellos cuya lealtad política se debe a la Corona británica”, declaró O’Neill, quien sin embargo firmó el viernes en el libro de condolencias en el Ayuntamiento de Belfast y ha hecho un llamamiento pidiendo respeto durante la visita hoy de la pareja real. En la comunidad nacionalista del odio a la figura de la soberana y lo que representaba se ha pasado a la indiferencia y en algunos casos incluso a cierto sentimiento de simpatía.

Ansiedad y desamparo

Los unionistas y lealistas quieren mantener la región bajo mando británico, viven permanentemente a la defensiva y se sienten incomprendidos por las autoridades en Londres. La desaparición de la reina aumenta la ansiedad, el desamparo y la tensión ante el futuro de una comunidad donde la Corona forma parte de su identidad, cultura y su credo.