TENSIÓN EN LA FRONTERA

La guerra de las matrículas de Kosovo vuelve a agitar el avispero de los Balcanes: "El riesgo de conflicto es enorme"

  • Barricadas, alarmas antiaéreas y protestas en la ciudad fronteriza de Mitrovica, por disturbios entre serbios y albaneses

  • El origen del conflicto es la normativa kosovar que obliga a los serbios a cambiar su documentación por los emitidos en Pristina

Los coches con matrícula serbia que quieran cruzar al lado albanés, deben tapar el escudo 

Los coches con matrícula serbia que quieran cruzar al lado albanés, deben tapar el escudo  / DLF

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"Ha sido un fin de semana muy tenso. Pero estamos acostumbrados. Aquí, el riesgo de conflicto es siempre muy alto. Y desde que estalló la guerra en Ucrania, más todavía". Lo cuenta vía Whatsapp a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Hysen Muçi, un joven albanokosovar que reside en Mitrovica. Su ciudad se ha convertido, una vez más, en el polvorín de los Balcanes.

Barricadas, alarmas antiaéreas, intervenciones policiales y manifestaciones. Es el escenario que se han encontrado estos días los residentes de esta ciudad, la más septentrional de Kosovo. Para los albaneses, Mitrovica es la ciudad que hace frontera con Serbia. Para los serbios, es el enclave más al sur de su país que linda con Albania.

Mitrovica (110.000 habitantes) está dividida por el río Ibar y unida por un puente. En la ribera sur viven los albaneses, que son mayoría (aproximadamente un 93% de los habitantes de Kosovo) y en el margen norte viven los serbios, los históricos aliados de Rusia, que son minoría, pero que se han echado a las calles para protestar porque consideran que están siendo agredidos por los albaneses.

La guerra de las matrículas

EL PERIÓDICO DE ESPAÑA se desplazó en abril hasta esta ciudad fronteriza kosovar, porque las ancestrales tensiones entre sus pobladores, serbios y albaneses, amenazaban con desembocar en un conflicto. Y la 'guerra de las matrículas' puede haber sido la chispa que lo haya encendido. De momento sólo se han dado conatos, pero temen sus habitantes (especialmente los del margen sur) que el problema vaya en aumento en las próximas fechas.

Se entiende por 'guerra de las matrículas' el paquete de 'medidas de reciprocidad' que ha puesto en marcha el gobierno kosovar obligando a los coches que circulen por su territorio a llevar matrícula kosovar. Es decir, los documentos de identidad serbios dejan de tener validez en Kosovo. Del mismo modo, los serbios que entren en Kosovo recibirán un documento que les acreditará como visitantes y que tendrá una validez de 90 días.

Uno de los murales proserbios pintados en la zona norte de Mitrovica

/ DLF

Igual que España, Serbia no reconoce a Kosovo -que declaró su independencia unilateralmente en 2008- como estado y lo considera una provincia serbia más. Y ve las medidas como "la enésima agresión albanesa a nuestro país". "Los serbios de Kosovo no tolerarán más persecución", declaró el presidente de Serbia, Alexander Vucic el pasado fin de semana en un mensaje televisado a la nación.

Y aunque Vucic afirmó que su país no iba a iniciar ninguna agresión, ataque o provocación contra los albanokosovares, sí empleó un lenguaje bélico en su discurso: "Buscaremos la paz, pero déjeme decir que no nos rendiremos. Quiero reiterar una vez más que no nos rendiremos y que Serbia ganará", concluyó, animando a los serbokosovares a resistir.

A las barricadas

Estas 'medidas de reciprocidad' han llevado la tensión a Mitrovica. Los serbokosovares de la zona norte se echaron a las calles, levantaron barricadas en sus barrios y cerraron los pasos fronterizos para impedir que los albanokosovares cruzasen a su zona. También pusieron en marcha las alarmas antiaéreas y cortaron carreteras, bloqueándolas con piedras y camiones.

"Lo de las alarmas antiaéreas es la señal que tienen los serbios para reunir a los suyos. No significa que haya ataques aéreos. No los esperamos. Nadie va a tirar bombas desde aviones. Es la forma que tienen de convocar a su gente y sacarlos a las calles", explica a este diario Muçi desde Mitrovica.

"Es un truco habitual en la parte norte. Se ha anunciado que el gobierno kosovar va a implementar las medidas de reciprocidad y los serbios de Mitrovica se han puesto muy agresivos. Pero esperamos que no sea nada serio", explica a este diario Teuta Arifaj, reportera albanokosovar del canal de televisión local ATV Live.

Müstafe Arktos, albanokosovar que ya atendió a este diario en Mitrovica, cuenta que "es una cuestión política; en realidad, la gente de a pie no quiere este conflicto. Ni serbios, ni albaneses. Nadie quiere ver su vida destruida por culpa de la propaganda. Hay serbios que llaman desde el otro lado para preguntar a sus amigos albaneses si se les podrían guardar las llaves en caso de que tuvieran que salir corriendo de sus casas. Esperemos que nadie tenga que hacerlo".

Un mural serbio en la parte norte. Aquí, las farmacias ya no tienen nombre albanés

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Un truco habitual

Este es el sentir de la mayor parte de los kosovares de la parte sur de la ciudad. Creen que se trata de una llamada de atención de los serbios. "Aprovechando lo de las matrículas, se han enojado y se han echado a las calles. Pero no es la primera vez que lo hacen. También hubo manifestaciones en la parte norte antes de las recientes elecciones en Serbia", prosigue la reportera, recordando las concentraciones de serbokosovares en las calles de Mitrovica en octubre de 2021.

Aquel episodio tuvo lugar entre civiles serbios y policías kosovares. Estos últimos acudieron a la zona norte para ocuparse de varios casos de contrabando. Los serbios lo tomaron como una afrenta, dado que no reconocen la autoridad de la policía kosovar, y empezaron a generar tensiones en las calles. Los agentes procedieron a sofocar las revueltas y los serbios respondieron lanzando piedras contra los agentes.

Tras aquellos incidentes, igual que ha sucedido ahora, el presidente serbio Aleksander Vucic se dirigió a los serbokosovares en un mensaje televisado. "No hay que reaccionar ante la no violencia. Pero si empiezan la violencia... protejan a su pueblo y les apoyaremos", dijo.

Mientras la mayoría albanesa acusa a los serbokosovares de provocar conflictos con fines puramente propagandísticos, éstos acusan a los primeros de querer borrarles del mapa. No valen nuestras matrículas, no valen nuestros documentos. Nos quieren sometidos a sus normas, aunque nosotros no nos vamos a rendir ni a doblegar", explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA Branko Micic, un ciudadano serbio que vive en la parte norte de Mitrovica.

"Llevan mucho tiempo ahogándonos. Es siempre lo mismo. Una agresión, otra agresión. Y no por parte de los vecinos, sino del gobierno de Pristina, al que no reconocemos. Hacen estas cosas para que haya disturbios. Nos provocan y luego nos culpan. Es su estrategia", sostiene.

El puente sobre el río Ibar, visto desde la ribera albanesa. Un puente construido por la UE.

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“Kosovo, aunque no lo quiera, depende de Serbia. Es una región en la que no hay agua potable. Toda llega desde Serbia. Si de verdad no nos quisieran, cerrarían el suministro. Pero ahí está Belgrado, surtiendo de agua a los kosovares albaneses, y aguantando que nos humillen. Yo no apoyo a Putin, pero sí a los rusos y a su causa, porque lo que está pasando en Ucrania es algo parecido a lo que tenemos aquí”, concluía Branko.

Los serbokosovares recuerdan que en España "deberíais escuchar a vuestro presidente, que ya ha dejado claro delante de los albaneses que no reconoce al gobierno de Kosovo". "España es un país de la OTAN, pero eso no es obstáculo para darse cuenta de que estas medidas que imponen son teatro. La República de Kosovo es teatro. No existe. Kosovo es Serbia. Nos quieren hacer sentir extranjeros en nuestra propia casa", agrega.

A la visita de Pedro Sánchez a los Balcanes se refieren también los albaneses de la ribera sur. Hysen Muçi cuenta que el viaje del presidente español ha podido influir en que aumenten los disturbios. "España sigue sin reconocer a Kosovo como nación y lo ha confirmado este fin de semana, lo que puede haber dado alas a los serbios para hacer ruido. Se sienten protegidos. Saben que es la posibilidad que tienen de salir en las noticias internacionales".

Este es el puente que une las zonas serbia y albanesa en la ciudad de Mitrovica

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La misión de seguridad de la OTAN (KFOR) ha advertido de que no piensa quedarse de brazos cruzados si hay violencia. "La KFOR tomará todas las medidas necesarias para mantener un entorno seguro en Kosovo en todo momento, de acuerdo con su mandato de la ONU", dijo la organización atlántica en su Twitter.

Desde Pristina, la capital de Kosovo, han tomado nota de los disturbios y han decidido posponer la aplicación de estas medidas de reciprocidad un mes, hasta el 1 de septiembre. Es poco probable que esta decisión aplaque la ira serbia.

"Los serbios volverán a echarse a las calles y volverán a sonar las sirenas", coinciden las fuentes albanokosovares consultadas por este diario. Volverán a sonar las sirenas antiaéreas y volverán a levantar barricadas en los accesos a la zona norte de Mitrovica. "Existen enfrentamientos y aquí todo el mundo tiene armas. La tensión siempre está y el riesgo de conflicto, en nuestro país, siempre es muy grande", concluye Muçi.

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