DRAMA EN MELILLA

Marruecos acusa a Argelia de permitir entrar a los migrantes "extremadamente violentos" que asaltaron Melilla

Marruecos asegura que los migrantes iban armados y tenían "una estructura jerárquica de líderes aguerridos y entrenados con perfiles de milicianos experimentados en zonas de conflicto”. Albares pide no responsabilizar a Argelia. Sánchez se alinea con Rabat: los "asaltantes" eran violentos y llevaban "hachas y cuchillos".

4
Se lee en minutos

[Fuente del vídeo superior: Gobierno de Marruecos]

Rabat asegura que “deplora el drama” ocurrido el viernes en Nador, cuando decenas de migrantes subsaharianos murieron tras ser repelidos por los gendarmes marroquíes mientras trataban de entrar en Melilla.

En un comunicado remitido por la embajada del país magrebí en España a este diario se asegura que “los atacantes se infiltraron por la frontera con Argelia, aprovechando la deliberada laxitud del país en el control de sus fronteras con Marruecos”. 

El día de los hechos, se dirigieron, “no hacia la clásica alambrada” que separa al país de la ciudad de Melilla, sino hacia el llamado "puesto barrio-chino". “Este puesto tiene cuatro corredores estrechos, y la afluencia masiva de atacantes en estos corredores angostos” causó una avalancha. 

Sobre la presunta responsabilidad de Argelia apuntada por Marruecos, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha dicho este martes que es necesario esperar para esclarecer lo ocurrido antes de "atribuir responsabilidades" y señalar al gobierno argelino como ha hecho Rabat.

"No me encontrará a mí del lado de los que atribuyen responsabilidades sin saber lo que ha ocurrido", ha sostenido el ministro en una entrevista en Antena3.

"Asaltantes" que son "milicianos experimentados"

El comunicado marroquí pone el peso de la culpa de lo ocurrido en "la extrema violencia de los asaltantes y la estrategia del asalto”. Además, acusa a los migrantes de estar organizados y usar estrategias de conflicto: el ataque ha sido de tal modo que “denota un alto sentido de organización, una progresión planificada y una estructura jerárquica de líderes aguerridos y entrenados con perfiles de milicianos experimentados en zonas de conflicto”.

Marruecos dice que la cifra de muertos es de 23 personas y la de heridos, 76. Las ONG elevan la cifra hasta al menos 37 muertos. La Fiscalía marroquí ha imputado por tráfico de personas a 32 de los arrestados en la tragedia de Melilla. Se les atribuye "organizar y facilitar la entrada y salida clandestina de personas hacia y desde Marruecos de forma habitual". Ellos lo han negado.

La versión de los hechos que conoce el Gobierno de España es la de que, durante una oleada de unas 2.000 personas hacia la valla fronteriza, cerca de 500 se apelotonaron intentando pasar a territorio español, informa Juan José Fernández. Quisieron acceder por una puerta que había conseguido abrir uno de los migrantes, y allí se produjo una avalancha que mató a una veintena de ellos por asfixia o aplastamiento cuando las filas de atrás empujaban a las de delante y también cuando un grupo que escalaba hacia el tejado del centro de control se precipitó por encima de los que estaban debajo.

En este sentido, el jefe de la diplomacia española ha dicho este martes que confía en la investigación que está llevando a cabo Marruecos. Rabat parece haber detenido el entierro de los cuerpos de los migrantes muertos, que iban a ser sepultados sin realizárseles la autopsia, según las organizaciones de Derechos Humanos. "Tanto Marruecos como España estamos demostrando que queremos esclarecer lo ocurrido", ha dicho Albares. De ahí el que tanto la Fiscalía marroquí como el Defensor del Pueblo español hayan abierto una investigación. Por ello, ha pedido esperar a que "tengamos claros los hechos".

El comité de Naciones Unidas para la Protección de los Trabajadores Migrantes y sus Familias ha instado este martes a los gobiernos de España y Marruecos a abrir "inmediatamente" una investigación "exhaustiva, independiente y transparente" sobre el asalto a la valla de Melilla que tuvo lugar el viernes y se saldó con al menos 23 subsaharianos muertos.

"Cuchillos y machetes"

La nota enviada por la embajada marroquí incluye varias fotos en las que se muestran palos, cuchillos y unos ganchos que, según los inmigrantes detenidos, querían usar para escalar la valla y no para atacar a los gendarmes.

Marruecos considera que sus fuerzas actuaron con un "alto sentido de control y profesionalismo". El presidente del Gobierno Pedro Sánchez, ha agradecido la labor de las fuerzas de seguridad del vecino del Sur. Antes de conocerse los muertos, dijo que consideraba "bien resuelto" el asalto por parte de las fuerzas marroquíes y españolas.

Rabat, en la nota de este lunes, ha culpado de lo ocurrido a la "peligrosidad y violencia de las redes de tráfico que están dispuestas a asumir todos los riesgos en la negación total de la sacralidad de la vida de las personas" y recuerda que en los cinco últimos años han desmantelado 5.000 redes de tráfico de seres humanos, 256 de ellas en 2021 y un centenar en 2022, y han impedido 360.000 intentos de emigración irregular desde 2017.

En una entrevista con la agencia de noticas estadounidense AP, el presidente del Gobierno ha insistido en que los migrantes eran asaltantes violentos. Ha lamentado las muertes y ha dado las condolencias a las familias, pero ha añadido: "Muchos de esos migrantes que han atacado la frontera española, en este caso la ciudad autónoma de Melilla, llevaban hachas y ganchos". Ha acusado a las mafias y ha subrayado que el "intento de asalto" se ha realizado de una forma agresiva. "Lo que han hecho las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes ha sido defender las fronteras de España y repeler el ataque".

Marruecos ha subrayado su intención de continuar con su lucha "despiadada e implacable" contra las redes de tráfico de seres humanos y con el refuerzo de la cooperación con sus socios, entre ellos España.

Noticias relacionadas